La flora intestinal



La flora intestinal es uno de los factores más importantes que afectan al Sistema Inmunitario, ya que en el intestino es donde comienza éste.

La flora bacteriana intestinal es la que protege al organismo humano contra las alergias, ya que muchas de estas, especialmente de origen nutritivo, reflejan una alteración en la flora intestinal.

La digestión y absorción tienen lugar en el intestino delgado. Las sustancias que penetran en el intestino grueso, el cual mide alrededor de 1,65 metros, son todavía líquidas. La parte derecha, denominada colon ascendente, contiene resto de alimentos utilizables y celulosa. Al colon también van los residuos no digeridos de los alimentos, los cuales son descompuestos por las bacterias de la flora intestinal. 

Los microorganismos abundan en el intestino grueso y sintetizan allí muchas vitaminas útiles para el organismo, como el complejo B y la K. La tarea vital del colon es la reabsorción de agua. Los residuos se concentran en el colon sigmoide, asa del intestino grueso que se encuentra por encima del recto y que sirve de reservorio para las deposiciones.

El contenido del intestino delgado sólo se encuentra separado de la sangre de los capilares por una membrana más fina que el papel de seda. 

En las alteraciones digestivas ocurre que los microorganismos que colonizan el intestino grueso ascienden al intestino delgado. La vida de estas bacterias está vinculada con la producción de gases y de sustancias tóxicas. Cuando tenemos una alimentación errónea, la mucosa delicada del intestino se vuelve anormalmente permeable y deja pasar numerosas bacterias y toxinas. 

Cualquier aumento de la porosidad y permeabilidad de ese revestimiento provocará automáticamente un paso exagerado del contenido intestinal al interior de nuestro organismo como sustancias tóxicas, bacterias y virus. 

¿Qué ocurre cuando la estructura de la mucosa intestinal es anormal, cuando su porosidad es excesiva y demasiado elevado el paso de microorganismos, y cuando está desbordado el poder desintoxicante del hígado y el poder filtrante de los ganglios, que provocan cualquier tipo de alteraciones entre ellas el cáncer?

Cuando evaluamos a un paciente por el método de la Kinesiología Aplicada, su cuerpo nos va a mostrar la corrección a efectuar en el mudra emocional, y así procederemos a realizar los ajustes necesarios en el protocolo mental-emocional a limpiar y corregir las emociones profundas, de las diferentes capas del inconsciente. 

De los problemas intestinales parten muchas alergias y candidiasis, que es una levadura que fermenta y que está permanentemente en el intestino. Si las encías sangran cuando se cepillan los dientes y si se oprime el vientre y no es confortable, es otro síntoma de problemas en la flora intestinal.

Causas: La flora intestinal puede ser alterada en una persona si sus hábitos alimenticios son incorrectos, llegándose a desarrollar un medio propicio a procesos de putrefacción en el intestino: estrés continuo, la depresión. Los antibióticos destruyen muchas bacterias y como consecuencia se genera la proliferación de cándidas, la dieta rica en proteínas animales, en grasas y azúcares, el consumir un exceso de almidones que como consecuencia producirá fermentaciones, la dieta deficiente de fibras vegetales, la combinación errónea en los alimentos, el cloro en el agua, los laxantes. Desequilibrios en la Válvula Iliocecal. Estos factores influyen en el desequilibrio del pH del Intestino. 

En kinesiología tenemos una clase de pruebas y test muy efectivos para evaluar las alteraciones químicas.

Nutrición para la Flora Intestinal:

Carbón vegetal activado: De las maderas blancas como el sauce o el abedul que tiene la propiedad de absorber la toxicidad de los gases (meteorismo, flatulencia), las digestiones pesadas por excesos alimenticios, neutraliza la toxicidad de los venenos. En la higiene bucal, el carbón vegetal constituye un excelente dentífrico.

Vitaminas del grupo “B”, para que ésta se sintetice en el Intestino Delgado es necesario la participación de los colibacilos. Su falta provoca estrés, el cual bloquea la Válvula Iliocecal, lo que origina un circulo vicioso. Además de bajones de energía.

Ácido Fólico: Funciona como coenzima junto a la vitamina B-12 y C en la ruptura y utilización de las proteínas. Una anemia puede estar producida por falta de Ácido Fólico, (éste se sintetiza en la Flora Intestinal) o por una alteración del Hígado que no es capaz de asimilar el Hierro, esencial en el metabolismo de los ácidos nucleicos: ARN y ADN. Ayuda a la actividad hepática, necesaria para potenciar la glándula timo. Regula los niveles de histamina en el cuerpo y es muy importante para el funcionamiento del cerebro. Siendo crucial para la salud mental y emocional.

• La vitamina “K” se sintetiza en la Flora Intestinal, en la colibacteria, es antihemorrágica y mejora la cicatrización.

Magnesio: este aumenta el peristaltismo intestinal. 

Esencia de menta: Para subir el tono vital, si la persona está deprimida.

• Los probióticos y el ácido láctico del yogurt; la presencia de fermentos vivos en el intestino provoca una serie de reacciones muy favorables para el organismo: facilita la digestión, es lo que más regenera la flora intestinal y desarrolla una acción desintoxicante en ésta; aporta calcio, fósforo, vitaminas A, D, y todas las del grupo B. En el yogurt actúan dos tipos de bacterias lácticas: el “lactobacillus bulgaris” y el “streptococus thermophilus”. 

Kéfir, Miso, Sauerkraut: Hay una relación entre estos alimentos y una alta longevidad, es depurativo y alcalinizante porque tiene un poder regenerador, Pickles (verduras fermentadas), Levadura viva es lo que más regenera el pH de la flora, aciduphilus, etc. Antes de dar bacterias hay que preparar el terreno con verdes de cebada y alfalfa, la clorofila es alcalinizante y desinfecta el intestino, comer alimentos alcalinizantes: cereales integrales, y zumo de col oscura.

Dieta: Es necesario limpiar el intestino, a base de la alimentación adecuada como la fibra para aumentar el volumen de las heces y con productos naturales. En la parte de atrás de la lengua, se aprecia una capa gruesa típica de mucosidad intestinal. Uno de los peligros en el Intestino Delgado es el tener demasiada mucosidad, la cual hay que expulsar, a base de productos que arrastren desechos muy tóxicos, como los mucílagos naturales: semillas de lino, semillas de zaragatona (Plantado psyllium).

Francisca Nieto – Tels. 915 530 261 – 656 375 423
www.kinesiologia-aplicada.es
cursos@kinesiologia-aplicada.es


Si te ha gustado, compártelo...