Niños Índigo y su ayuda a cambiar la vibración



“Lo que nosotros somos es amor” (Anónimo)

Desde que la psicóloga Nancy Ann Tappe desarrolló por primera vez la teoría de los niños índigo en la década del 70-80  en su libro “Entender la vida a través del color” desarrollando el tema del aura y de sus colores, pero fue notando que el aura en ciertos niños estaba marcada y predominaba el color índigo con un comportamiento diferente y facultades diferentes, de ahí relaciona este fenómeno con un enfoque humanístico e investigando por que predominaba el color índigo en el aura de ciertas personas. Pero no fue hasta finales de los años 90 cuando el psíquico e investigador energético Lee Carroll junto a su esposa Jan Tober luego de varias investigaciones, meditaciones, estudios publican el “Libro de los niños índigo” esto comenzó a tomar mayor fuerza lo que significaba en sí quienes tenían el aura desarrollada de esta forma, siendo estos el preludio de un gran salto evolutivo de la humanidad y que ellos construirían un nuevo mundo sin guerra ni contaminación, haciendo que la vibración planetaria cambiara para comenzar a entender y vibrar en la Era de Acuario. De ahí otros autores como Doreen Virtue, Sandra Aisenberg, Ivonne Mencken, Caroline Hehenkamp, entre otros. El neurólogo Felipe Cors, califica a los Índigo como personas dulces, tremendamente sensibles, más maduras emocionalmente, con una gran capacidad para ponerse en el lugar del otro, desarrollada en su vida diaria la empatía.

En si los niños índigo poseen un potencial diferente en los hemisferios del cerebro teniendo más desarrollado el derecho que el izquierdo, lo cual les permite ver más allá del plano intelectual, estando así su foco en el plano de la acción, exigiendo del ambiente que los rodea y de la familia que han elegido para nacer diferentes características para poder desarrollarse. En si ellos:

1.- Ayudan a disminuir el distanciamiento entre pensar y actuar, si bien la sociedad sabe lo que es bueno y lo que es malo, frecuentemente actuamos diferentemente a como pensamos, estos niños van a ir induciendo a que disminuyamos el distanciamiento generando así una mejor sociedad, más transparente, más verdadera y autentica.

2.- Ellos ayudan a mudar el foco del yo hacia el prójimo, restableciendo lo que es la autenticidad, confianza en la humanidad para que a través de la vibración del amor podamos ser mejores personas, disminuyendo el egoísmo, envidia, ser más solidarios.

Un niño índigo va ir mostrando diferentes atributos psicológicos con un patrón de comportamiento diferente los cuales podemos destacar:

  • Vienen con un sentimiento de ver la realidad desde otro punto de vista
  • Son más altruistas
  • Tienen la sensación de merecer estar aquí y se sorprenden cuando otros no comparten eso
  • La autoestima de ellos es muy alta debido a su color reflejado en el aura, preguntando con frecuencia “quienes son ellos” a sus padres
  • Mayor contacto con la naturaleza y los hermanos menores, ellos sienten las vibraciones
  • Tienen dificultad de aceptar una autoridad absoluta sin ninguna explicación o alternativa
  • Se frustran cuando no tienen respuesta a pensamientos creativos
  • Son inconformistas ya que realizan los deberes del colegio y casa de mejor forma que los demás.
  • Se confunde a menudo como hiperactivos pero en realidad son solo niños
  • Están en mayor contacto con la divinidad, Dios y los guías espirituales
  • Pueden ver los colores del aura y emociones de las personas
  • Tienen energía en exceso
  • Se distrae fácilmente o tiene bajo poder de concentración
  • Prefiere otras formas de aprendizaje como la literatura y matemáticas
  • Aprende a un nivel explorativo y resiste a memorizar mecánicamente o a ser solo un oyente.
  • Son honestos y abiertos
  • Mayor y excepcional capacidad psíquica

¿Cómo reconocerlos?

Existen actualmente diferentes test y pruebas que lo determinan, pero en el comportamiento habitual podríamos destacar:

  • Edad de 0 a 5 años: cuando despiertan a menudo sufren porque se habría quedado en el mundo astral a disfrutar de esa conexión, trata los objetos como si fueran seres animados y podrían lastimarlo, tiene una extrema necesidad de apoyo y seguridad, es extremadamente sensible e intuitivo por lo tanto sabe lo que quieres decirle, juega con amigos invisibles que los percibe y ve, es muy solitario, sabe lo que quiere y es difícil de disuadir, se comunica con las piedras, plantas y animales, recuerdan sus vidas anteriores.
  • De 6 a 10 años: ellos tienen hábitos alimenticios diferentes sabiendo muy bien lo que necesita y lo que debe comer, siempre está en movimiento con una mayor exigencia de energía, está muy cansado a menudo para levantarse e ir a la escuela, es desatento y distraído, la injusticia lo vuelve colérico, no reacciona a quienes lo culpan de algo, se preocupa poco de sí mismo pero mucho por los demás, es sociable y habla con todos en todas partes y en cualquier momento, está dispuesto a conversar con adultos que con otros niños, siempre habla del amor.
  • A partir de los 11 años: constantemente está estudiando algún tema, hiperactivo, sufre de alergias cutáneas, se agota durante periodos largos pero no descansa, no tiene los pies en la tierra sino que pareciera que está suspendido en el aire mentalmente, él sabe hablar de manera más segura y lógica, no se deja castigar pero se castiga a sí mismo, extremadamente sensible y apasionado, se siente más creativo y espiritualmente más evolucionado, no tolera las injusticias, llora con la lluvia, sufre con desastres naturales, quiere ser tratado a la par con su familia, hace lo que cree que es correcto, tiene mayor coraje y defiende a los débiles, vibra diferente.

Ellos están finalmente como seres que vienen a enseñarnos a vibrar de mejor forma hacia el Creador, de entender la existencia espiritual, el mundo de los vivos y de los espíritus, de que efectivamente somos parte de la creación, somos parte de este polvo estelar y que cada vida que vivimos es un aprendizaje, por ello quizás tu hijo sea uno de estos niños o quizás tu un joven o adulto índigo, ya hay quienes reconocemos que entre nosotros habitan seres con características excepcionales, con una mirada profunda, una madurez fuera de su edad biológica o que transmiten un amor tan puro e intenso que es imposible pasarlos por alto, ya que desde el cambio de era es momento de despertar, es momento de darse cuenta  y preguntarse ¿Eres un ser índigo?.

Nicolás Benedetti Ariza
Presidente Federación Iberoamericana de Reiki
Director Sociedad Chilena de Reiki
www.Federacioniberoamericanadereiki.com
www.Sociedadchilenadereiki.com


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