Comer bien para vivir mejor



COMER BIEN PARA VIVIR MEJOR; COMER MENOS PARA VIVIR MÁS.

Debes recordar que el secreto de la longevidad se basa principalmente en la discreción al elegir la comida y la bebida,
en la moderación,
la sensatez,
la contención
y una visión optimista de la vida.
Swami Sivananda 

VIVIR ES ENVEJECER

La vida nos envejece, nos va gastando. Aunque muchas veces no nos demos cuenta y otras muchas veces no nos queramos dar cuenta y nos pese. Pero es así.

Podemos llevar un estilo de vida y una alimentación sabia para retardar las consecuencias del natural paso del tiempo sobre nuestro organismo y vivir con más calidad de vida.

La digestión es un proceso que requiere energía y produce desechos. Hay dos principios que podemos incorporar en nuestra forma de alimentarnos que podemos incorporar para vivir bien y más. Una de ellas es reducir la cantidad de comida que ingerimos. Y la otra cosa es aumentar el consumo de verduras frescas y de temporada.

El cuerpo se oxida

En el proceso de la metabolización del oxígeno, para conseguir energía, se forman radicales libres, enlaces débiles responsables de la inestabilidad y la oxidación celular que se asocian al envejecimiento.

Los radicales libres

El radical libre es un átomo de O2 (Oxígeno) con siete electrones. El átomo estable de oxígeno tiene ocho electrones y se vuelve inestable cuando pierde un electrón. Al faltarle un electrón lo toma prestado de la membrana celular y produce así otro radical libre dando lugar a una reacción en cadena.

Los radicales libres son moléculas altamente reactivas. La consecuencia de estas reacciones genera una desorganización en las membranas celulares de nuestro organismo. Dicho desorden es letal para las células.

Existen dos tipos de radicales libres. Los internos: los producidos por el propio metabolismo, el ejercicio muy intenso y el estrés. Y los externos: una alimentación defectuosa, el consumo del tabaco, del alcohol, medicamentos, contaminación y el exceso en la exposición solar.

Cuando están presentes en el organismo en cantidades adecuadas aportan beneficios: luchan contra las baterías y virus, regulan la estructura y función de las proteínas, controlan el tono muscular, etc. Las consecuencias del exceso de radicales en el organismo, durante mucho tiempo, afecta directamente a nuestro estado de salud, envejecimiento. Además causa problemas en el sistema cardiovascular y en el sistema nervioso.

Estudios recientes demuestran que, a través de la dieta, se puede frenar el envejecimiento. Pero la dieta debe ir acompañada de un estilo de vida sin estrés, evitando el consumo de alcohol, tabaco, ejercicio intenso y saliendo a la naturaleza con cierta frecuencia.

Las vitaminas A, C y E son los principales antioxidantes que contribuyen a frenar los efectos del envejecimiento. La mayoría de estos compuestos se encuentran en las frutas y las verduras, mejor crudas.

EL DESCANSO REJUVENECE

De la misma manera que descansamos después de una intensa semana de trabajo. Podemos permitir a todo nuestro sistema digestivo descansar un día sin ingerir nada sólido. Si sometemos nuestro cuerpo y nuestra mente a un esfuerzo continuo, sin tomarnos el descanso necesario, nuestro organismo acabará por claudicar.

El sistema digestivo es una parte importante de nuestro organismo que requiere mucha energía para llevar a cabo las funciones para las que está diseñado.

Dejar que tu organismo descanse un solo día es uno de los agentes curativos naturales más potentes. El descanso es un tiempo para limpiar y eliminar las sustancias superfluas que se han ido acumulando a lo largo del invierno.

“Los yoguis recomiendan ayunos periódicos, sobre todo durante una enfermedad, para hacer descansar el estómago. De ese modo, la energía recuperada se puede encauzar hacia la eliminación de las toxinas y las materias nocivas que originaron el trastorno. El comportamiento de los animales constituye un ejemplo del buen uso del ayuno como terapia curativa. Dejan de comer cuando están enfermos y permanecen inactivos hasta que se restablecen y pueden reanudar su vida normal.”
Swami Vishnudevananda – El Libro del Yoga

UN DÍA A ZUMOS DE VERDURAS CRUDAS

Con este néctar líquido nuestro cuerpo y nuestra mente pueden aprovechar el 100% de los nutrientes, vitaminas y minerales contenidos en estos tesoros de la naturaleza.

Las sustancias alcalinas contenidas en los jugos tienen la facultad de neutralizar en el cuerpo los ácidos libres que en él existen. De esta forma puede reordenarse de nuevo el metabolismo mineral. Tomar zumos de verduras crudas es una manera de tomar los alimentos tal y como la naturaleza nos los ofrece. De esta manera ayudamos a nuestro organismo a evitar las enfermedades y si ya han aparecido, por una mala alimentación, ayudan a remediarlas.

Los zumos frescos de verduras, diluidos con un poco de agua mineral o de manantial, son de fácil digestión y adecuados para las personas que poseen poco poder digestivo.

Es fácil estar un día sin ingerir alimento sólido o ingiriendo sólo zumos.   La ingestión de 5 a 7 decilitros de zumo es suficiente para un día así. Según la talla de la persona puede ser recomendable hasta un litro. Ten en cuenta que tomar un zumo natural es igual que realizar una comida. Tómalo a sorbos, hay que masticarlo, saboreándolo bien. De esta manera, le das oportunidades al cuerpo de asimilar, al máximo, las sustancias vitales tanto en vitaminas como en minerales.

Elige un día que no tengas demasiada actividad, así de esta forma aprovechas para descansar y tener tiempo para ti. Mantén tu mente ocupada en actividades tranquilas. La práctica de asanas y pranayama te ayudará a eliminar toxinas. Descansa y relájate. Procura la quietud y pasar largos ratos en soledad en la medida de tus posibilidades.

Como los zumos aceleran la desintoxicación, muchas personas experimentan dolores de cabeza y/o otros efectos secundarios leves. De todas formas, incluso para una persona principiante, va muy bien hacer este ayuno un día a la semana.

Aquél que ayuna y medita,
que come para vivir
y que pone en práctica la cura natural,
es saludable
y logra inmortalidad.
Swami Sivananda, ¿Cómo vivir cien años?

COMO PREPARAR LOS ZUMOS

Prepararlos siempre con ingredientes naturales: verdura fresca. Las propias de la época del año en la que te hagas en zumo y del mercado local. Utiliza para los zumos preferiblemente verduras de origen ecológico.

Toma los zumos, batidos o jugos siempre recién hechos.

El néctar se toma en pequeñas cantidades no tomes zumos como si fuese un refresco. Es un poderoso concentrado de nutrientes, minerales y calorías, sobre todo los zumos de frutas. Si tomas mucha cantidad de zumo como el de zanahorias te pondrás amarillo.

Puedes incluir un poco de manzana en pequeñas cantidades en algunos zumos de verduras como el de apio o el de col para darles un sabor más suave. También puedes ponerles zanahoria que les dará un sabor agradable.

Si haces combinaciones de verduras: no más de tres en un mismo vaso.

Piensa que cuando tomas un zumo es como un plato único. Mastica el zumo y tómalo en pequeños sorbos.

El sentimiento de ira es también muy dañino, así que deberíamos tratar de controlar nuestra mente bajo circunstancias desfavorables.
El temor a que suceda algo adverso tampoco conduce a la buena salud.
Ansiedad y preocupación minan el cuerpo y la mente. Debemos tener previsión pero deberíamos evitar la ansiedad en nuestra mente tanto como sea posible.
Swami Sivananda, Cómo vivir cien años

Colaboración del Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid
www.sivananda.org/madrid


Si te ha gustado, compártelo...








Deja un comentario