¿Por qué practicar Yoga? ¿Por qué transmitir los conocimientos del Yoga?
Son varios los motivos que llevan a la práctica del  yoga y varios, también, los que te llevan a seguir el camino de la enseñanza.

¿Por qué practicar? 
Salud, bienestar, compensar el estrés, forma física, crecimiento espiritual
… son algunos de los motivos que nos llevan a la  práctica del yoga, la mayoría de las veces, con expectativas, expectativas que, cuando no logramos en un breve espacio de tiempo, nos desalientan y hace que abandonemos la práctica en muchos casos.

Sin embargo, cuando empiezas a practicar sin expectativas, observando y con mente de principiante totalmente receptiva y vas sintiendo los beneficios de la práctica tanto físicos como mentales y, cómo no, espirituales, entonces, el yoga empieza a formar buena parte de tu existencia. El yoga, de manera muy sutil y sin darnos cuenta, empieza a cambiar ciertos aspectos de tu vida, entre ellos algunos como la actitud, el ego, el miedo, el apego, la ira, la manera de ser hacia ti mismo y hacia los demás…. Todo ello, de manera positiva.

Cuando continúas con la práctica y ésta pasa a formar parte de ti, integrada en tu rutina; sigues el camino aceptando lo que viene y cómo viene, sin dualidad, con discernimiento, ecuanimidad y plena atención, a cada momento, a cada movimiento, a cada respiración, respirando y siendo respirado, fluyendo con todo y con todos, como no puede ser de otra manera, al igual que fluye el agua en el río. Sintiendo cada respiración como única, única como cada instante, cada respiración es nueva respiración. Al igual que tú, cada respiración es única.

¿Tienes tiempo para respirar?

A menudo, olvidamos la importancia que tiene la respiración en nuestras vidas, sin duda, nuestro primer y más importante alimento, la respiración, de manera sencilla, conecta el cuerpo y la mente, conecta lo inconsciente con lo consciente. Es decir, tenemos la capacidad de respirar involuntariamente (lo que hacemos normalmente) y la capacidad de respirar de manera voluntaria o consciente. Si elegimos ésta, obtenemos equilibrio físico y mental, y armonía interior.

La respiración consciente hace que dejemos a un lado la maraña mental de pensamientos convirtiéndose, de esta manera, en una herramienta para disminuir el estrés y para acceder a un mayor nivel de calma mental. De manera contraria, respirando de una forma incorrecta, se pueden desarrollar en el futuro diferentes enfermedades, así como sufrir bloqueos de sentimientos y emociones haciendo que vivamos aún más separados de nosotros mismos, del resto del mundo, desconectados.

Prestar atención a la respiración te trae de vuelta al presente, es la puerta de entrada para vivir de una manera más consciente. La serenidad, la claridad de pensamiento y la conexión con nosotros mismos están siempre disponibles, sólo tenemos que empezar a practicar y encontrarlos en nuestro interior. Fundamentalmente, se trata de estar presente aquí y ahora, aceptando la experiencia tal y como sucede, sin juicio y con una actitud interna amable y compasiva.

Observar y Sentir

Las enseñanzas espirituales te indican que el objetivo es aprender a observar las emociones. Esto no implica una desconexión entre la emoción y la persona. La persona con una práctica espiritual observa, experimenta y reconoce lo que está sucediendo, pero no deja que la situación tome el control de su vida. Esto implica una aceptación de las emociones, incluyendo ira, tristeza, incertidumbre, deseos sexuales, etc. sin dejar que esto le lleve a convertirlo en el eje central de su vida.

Cuando observas: ¡observa!

Cuando respiras: ¡respira!

Cuando sientes: ¡siente!

Las enseñanzas espirituales como el yoga, nos ayudan a equilibrar y regenerar nuestra energía, dando vitalidad a nuestras vidas. Sin vitalidad, la vida no es más que una sombra de su existencia. Cuando estamos vitales, tenemos energía y conciencia para actuar en base a nuestros valores, para expresar nuestro carácter más elevado y manifestar nuestro destino. Actualmente, muchas personas ven  mermada su energía debido al estrés, el estrés nos invita gradualmente a la enfermedad, adormece nuestros sentidos y nubla nuestro juicio.

De este modo y sin pensarlo, con la práctica del yoga vamos adquiriendo beneficios que, sin duda, hubieran podido ser el objetivo inicial de cualquier principiante: Salud, armonía, buen estado físico, mental, espiritual; relajación, serenidad, vitalidad, claridad de pensamiento, plena atención en el momento presente, conexión con todo y con todos, sentirse bien pase lo que pase.

¿Por qué transmitir los conocimientos del Yoga?

En el camino espiritual del yoga, en dónde la propia experiencia te hace ser consciente de la Unidad, se pueden sentir profundamente valores tales como servir, amar, dar; puedes profundizar más en la filosofía del yoga y tomar la decisión firme de formarte de manera responsable, para poder transmitir a otras personas los conocimientos y experiencias, entonces la formación llega, sin buscar… El Maestro aparece cuando el discípulo está preparado.

Continúas aprendiendo valores, profundizas más en las sendas del yoga, en la acción y el trabajo desinteresado, el conocimiento, la meditación, la devoción. Un día te preguntan: ¿por qué enseñar yoga? La respuesta es sencilla: servir, amar y dar, siendo más generoso y dando más amor a quien más lo necesite, seguir aprendiendo, seguir practicando.

SIRVE – AMA – DA – MEDITA – REALIZATE.
“Swami Sivananda”

¡GRACIAS A LOS MAESTROS Y A LOS PROFESORES POR TRANSMITIR LAS ENSEÑANZAS!
HARI OM TAT SAT!!
LA VIDA, LO ABSOLUTO, ES, LA VERDAD!!

Francisco de Paula
Yoga Siromani por la Escuela Internacional Sivananda
Profesor de Hatha Yoga Integral/ Yoga Nataraj
Próximos retiros en La Hospedería del Silencio www.hospederiadelsilencio.com

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