Redescubriendo mi luz con “Soy tu Corazón”



“Soy tu Corazón” es un maravilloso “cuento novelado”, una mágica historia donde la moraleja, la risa y el llanto van unidos. Donde la tristeza y la algarabía de la felicidad son compañeras de viaje, donde el éxito y el fracaso son dos caras de una misma moneda, donde LUZ y OSCURIDAD se confunden a veces, donde los sueños resultan ser deseos obstinados y el camino hacia tu sueño… Donde las más valiosas lecciones se disfrazan de cotidiano acontecer, obligándonos a leer entre líneas… Como en la vida misma.

Y, como en la vida misma, las diferentes realidades a las que accede su protagonista, Angelito Corazón, son realidades tremendamente aleccionadoras. El GRAN VACÍO que siente Angelito Corazón, un niño de tan sólo siete años lleva a éste a refugiarse cada vez más en su propio mundo imaginario para escapar de la “realidad amenazadora” que es para él el mundo en el que vive. Angelito Corazón se siente víctima de las circunstancias y, cuando se contempla a sí mismo, lo hace desde la queja y la autocompasión. Angelito atribuye su desgracia al hecho de ser como es (“¿por qué tenía que ser él un niño tan poquita cosa, tan cobarde y tan débil?”). Angelito Corazón no se quiere a sí mismo. Busca desesperadamente ser aceptado por los demás, pero… ¡¿Cómo lograr esa aceptación si no se acepta antes a sí mismo?! Incapaz de vislumbrar esto, Angelito vive en una lucha constante con aquellas de sus emociones que le mantienen preso en la frecuencia del miedo; las responsables de que sea un niño tímido, apocado, cobarde, con baja autoestima y desempoderado. Sin embargo, en la realidad profunda de su corazón, Angelito SUEÑA con SER un niño decidido, valiente, héroe, empoderado… ¿Será que los sueños viven en alguna parte? Angelito Corazón comprobará en su aventura que todo aquello que imaginamos o soñamos ya existe en un lugar…

Todo comienza con un deseo. Cada noche, Angelito Corazón, impulsado por el fuerte anhelo de hallar “un lugar del que sí se sienta parte”, pide un deseo al universo… (Lo que no sabe Angelito es que el universo siempre escucha…) Y así, un buen día, “las circunstancias” arrastrarán a Angelito hasta otro mundo. Un mundo mágico y extraño, coronado por una gigantesca luna índigo, donde el niño llevará a cabo todo un viaje iniciático mientras intenta hallar el camino de vuelta a casa, guiado por una misteriosa voz interior —la voz de su CORAZÓN— que Angelito oye por vez primera y sin interferencias cuando, sin saberlo, da el primer paso para que las cosas cambien. Angelito Corazón se verá pues abocado a vivir mil y una peripecias en un mundo muy diferente al que conoce, al que ha llegado arrastrando todo su arsenal de memorias dolorosas, que le retarán a enfrentarse una y otra vez con sus peores miedos —miedo al abandono, miedo al cambio, miedo a entregarse y confiar— mientras sus principales defectos y virtudes le salen al paso, reflejados por la miríada de personajes que va encontrando en su camino, y que le hacen de espejo.

Con el tiempo, Angelito aprenderá que, sólo escuchando a su corazón, será capaz de controlar todas esas emociones y miedos primarios que hasta ahora habían gobernado su vida, haciendo de él un niño infeliz. A medida que Angelito Corazón vaya tomando RESPONSABILIDAD por todo lo que le acontece, sean situaciones agradables o desagradables, irá despejando el camino para su verdadera liberación y sanación emocional, permitiéndose así BRILLAR cada vez más, y salpicar con su LUZ a cuantos le rodean.

ÁMATE A TI MISMO. Ése es el valioso mensaje de “Soy tu Corazón”. Todo aquello que ansías ser ya lo eres, en esencia. Siempre fuiste un SER DE LA LUZ, completo y perfecto, que un día “decidió” olvidar esta completitud y caer en la trampa del ego, sólo para volver a encontrarte contigo mismo más adelante, aún más fuerte y más consciente de la grandeza de tu propia luz. Pero sólo accediendo al REINO DEL CORAZÓN podremos amarnos incondicionalmente. Y para acceder a este reino, es preciso rescatar antes a nuestro “niño interior” y sanar sus heridas, pues son nuestras memorias de dolor y los patrones de creencias que arrastramos sin saberlo, los que bloquean nuestro acceso a una vida de prosperidad, paz y armonía. Como decía el famoso psiquiatra chileno Claudio Naranjo: “A los adultos hay que devolverles la recuperación del dolor infantil, de la rabia infantil, para que vuelvan a estar enteros”. Y eso, precisamente, es lo que hace este cuento. “Soy tu Corazón” le habla directamente a nuestro subconsciente, donde se aloja ese “niño herido” que todos portamos. Angelito Corazón es la personificación de ese “niño” al que hemos cargado con todos nuestros miedos y creencias limitantes. Así, los miedos de Angelito Corazón son los miedos de muestro “niño herido”. Las situaciones y dilemas emocionales que Angelito enfrenta son las mismas a los que nuestros “niños” se enfrentaron un día — y que es probable que aún hoy enfrenten si esas heridas no han sido sanadas. La voz de Angelito Corazón es la voz de todos los “niños heridos” del mundo

El mágico proceso de identificación que se pone en marcha en todo discurso narrativo es en el cuento doblemente eficaz, pues mediante el simbolismo del cuento logramos hablarle al subconsciente de una forma sutil para evitar que se rebele. Y es que, al igual que a los niños, ¡a nuestro subconsciente no le gusta que le impongan nada! Los niños viven además el momento, sin preocuparse del pasado o el futuro. Así también, nuestro subconsciente sólo entiende de presente, y no distingue entre fantasía y realidad, por lo que asimilará el cuento como algo que realmente nos sucede a nosotros, ahora. Se impregnará de los mensajes del cuento como se impregna de nuestras experiencias del día a día. Quizás ésta sea la razón por la que vivamos el cuento de forma tan intensa, y nos fascine tanto. Porque, el cuento, es el lenguaje del “niño” que vive en nosotros. Y éste, gozoso al fin de que alguien hable su mismo idioma, SE ABRE para recibirlo.

Alicia López León / alopleon@gmail.com
Autora de “Soy tu Corazón”

www.editorialsamarcanda.com


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