PSICOTERAPIA BREVE PARA AFRONTAR LAS CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS, ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE UNA PANDEMIA

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Una pandemia nos ha sorprendido, y aunque estaba anunciada nunca nos detuvimos a reparar en nuestra psique, pero la psique no cede: al igual que ocurre con otros acontecimientos extremadamente estresantes, tras la pandemia también puede producirse un trastorno por secuelas de trauma o post trauma.

La pandemia nos ha sorprendido a todos, y aunque estaba anunciada y hemos seguido su desarrollo mes a mes, algunos no hemos estado lo suficientemente preparados para asumirla. Sus consecuencias han sido devastadoras y han afectado a millones de personas en todo el mundo. Todos sabemos las terribles consecuencias que esta situación a traído a la vida de la gente, en grados diferentes desde muerte y enfermedad, hasta quiebra de empresas, desempleo, cambio de rutinas, confinamiento, cuarentenas estrictas. Todo ello alterando el ritmo normal que cada uno llevaba en su vida.

El costo desde el punto de vista psicológico, también ha sido importante, se han registrado muchos casos de ansiedad, estrés, violencia, depresión fobias, aislamiento, manejo y control de emociones, enumerarlos sería demasiado, pero lo que sí es claro es que para muchos es evidente y necesario un apoyo externo especializado.

Un sentimiento de completo abandono…. 

Encarna es una mujer de 65 anos de edad, vive en la ciudad de… antes de la pandemia llevaba una vida tranquila, trabajaba en… y realizaba sus actividades dentro de una rutina mas o menos normal.

“Lo que viví fue un infierno”. Después del resultado de la prueba y que diera positivo, tuve que aislarme para evitar contagiar a otros, estar sola y sentir el rechazo no solo personas de mi familia, si también de mis vecinos y compañeros de trabajo – fue el comienzo de un tiempo incierto: nunca imagine qué sería tan fuerte -. La sensación de sentirme completamente abandonada – “Estuve en una habitación sola durante  cuatro semanas”.

Viví verdaderos momentos de pánico porque en ocasiones me pesaba el pecho y a nadie podía decirle lo que estaba pensando o sintiendo, llegando a entrar incluso en un proceso alucinatorio.

Unas semanas después de terminar la cuarentena, sucedió: “el pánico no se había marchado. Me apresuré a comprobar cuánto podía oler todavía. Escuché a mi corazón. ¿Golpeaba regularmente o galopaba de nuevo? ¿Y qué hay de la respiración? ¿Se ha vuelto a acelerar sin que me dé cuenta?” La falta de aire puede durar bastante tiempo, dicen en las noticias . ¿Pero era realmente normal que tuviera qué hacer una pausa en el recorrido de la habitación al baño? ¿Era normal que no durmiera algunas noches?  Tampoco podía distraerme con la tele, ya que en los medios de comunicación, la información y desinformación eran constantes…  solo podía salir a la  madrugada, después de la cuarentena cuando nadie estaba  en los espacios comunes  y darme  un paseo en el parque para calmarme.

Los días pasaban y aunque parecía que esto era un mal sueño, siempre que  despertaba  seguía la pesadilla que nunca terminaba, ya en el pasado algo similar había vivido, cuando  pasamos por una tragedia familiar. 

El estado de indefensión y de soledad que estaba viviendo, no me permitía levantar cabeza, me sentía señalada, observada y mi sentimiento de miedo podía mas que el hecho de reincorporarme a la rutina y continuar con mi vida.

Había animo que me daba algún vecino o conocido desde la acera de al lado, eso sí guardando la distancia más que pertinente.

Algunas semanas después de recuperarme de los síntomas físicos, un familiar me convenció que debía buscar apoyo externo, específicamente psicoterapia online.

Gracias a ese proceso estoy mejor y pude retomar mi vida y mis actividades personales y  labores. Ya que lo confieso, en algunos momentos llegue hasta sentir deseos profundos de no seguir viviendo.  Después de llevar tanto tiempo, en ese estado, un familiar me animo a consultar vía online, y gracias  a ello  estoy contando  mi experiencia, debido a que en esos momentos de indefensión, llegue s sentir deseos profundos de no seguir viviendo…

Una de las pacientes  del Dr. Ramiro Montaño,  psicólogo, a quienes hemos entrevistado con respecto a la situación critica que estamos viviendo. 

Historias como la de encarna, se han venido repitiendo día a día durante todo este tiempo que ha durado la pandemia. Por ello quisimos conversar con El D. Ramiro. Montaño, terapeuta, experto en psicoterapia breve y de urgencias, e hipnólogo, quién ha atendido en el ultimo año a personas que han experimentado diversas problemáticas emocionales y se han encontrado en situaciones similares o mas graves que la referida por Encarna. Algunos de ellos sumergidos en el sentimiento de miedo a la muerte por la pandemia y otros a la enfermedad y sus secuelas. En su mayoría dice el Dr. Montaño, las personas manifestaban que se sentían agotados, cansados físicamente, que les faltaba el aire, incluso dudaron de su fortaleza o bien creyeron que ya no eran tan resistentes. Sumado a esto, estaba el deterioro emocional y las crisis.

¿Qué es una crisis mental y a quién le puede afectar?

Una crisis puede ser el resultado de un estrés a corto plazo, como una reacción de choque debida a una situación de peligro real, o puede ser la consecuencia de un estrés acumulativo más duradero. Las causas de la angustia mental aguda son variadas y pueden desencadenarse, por ejemplo, por experiencias de pérdida o decepción, experiencias traumáticas, conflictos psicosociales, circunstancias que cambian la vida o trastornos, desarraigo o aislamiento, así como enfermedades mentales como psicosis, depresión o trastornos de ansiedad. Las personas con enfermedades mentales preexistentes suelen mostrar una mayor vulnerabilidad a las ocasiones de crisis.

Las crisis mentales pueden afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, educación, ocupación, antecedentes o estatus social.

¿Qué (se supone) pasa cuando se da una crisis?

Según el Dr. Montaño, una crisis supone la pérdida de equilibrio interior que tenemos las personas cuando nos enfrentamos a situaciones o circunstancias vitales a las que no podemos hacer frente porque las estrategias de comportamiento habituales no funcionan o se rompen.

En una situación así, el pensamiento y el sentimiento suelen estar perturbados. Los pensamientos dan vueltas, se dispersan y no pueden llegar a una conclusión sensata. A veces los sentimientos son difíciles de percibir. Por otro lado, también pueden presentarse con tanta intensidad que son difíciles de controlar y, por ejemplo, el miedo, la ira, la desesperanza, la soledad o la tristeza aparecen como algo abrumador y amenazante. Básicamente, pueden aparecer diferentes síntomas con distinta intensidad, como tensión, miedo, agresividad, confusión o un estrechamiento de la percepción hasta delirios y alucinaciones.

¿Una persona en crisis requiere ayuda inmediata? 

Generalmente sí, las personas a veces necesitan ayuda profesional inmediata para conseguir un rápido alivio y aclaración. Cuanto más dramática es la crisis aguda, más se requiere la acción activa del entorno. La intensidad y la duración de una crisis también pueden llevar a pensamientos e impulsos de desesperanza  y de cansancio vital. 

¿A quién se debe acudir  cuando estamos pasando por una crisis?

Inicialmente podemos consultar con un médico, quien puede tomar la decisión llegado el caso de derivar el paciente al psicólogo o terapeuta.

En esta situación, existe la posibilidad de llamar al psicólogo, que puede iniciar el procesos de atención en psicoterapia breve y de urgencias con el fin de orientar  al paciente para que ademas de la terapia busque otro tipo de apoyos. Como medida inmediata, también existe la posibilidad de acudir a un ingreso de urgencia en la clínica de psicoterapia.

¿Todas las  crisis requieren apoyo profesional ?

Algunas crisis pueden superarse en solitario, con la ayuda de personas cercanas o familiares. Y aunque hay personas que pueden hacerlo solas es esencial que no se les deje solos: es apropiado que sus familiares, amigos y conocidos les ofrezcan su apoyo.  Esto funciona, para bajar el nivel de tensión, contrarrestar una sobrecarga sensorial, transmitir una sensación de seguridad a los afectados y reducir el estrés. puede ser conveniente, por ejemplo, animarlos y acompañarlos a hacer diferentes actividades en dónde estén ocupados, como conectar con sus seres queridos, crear un nuevo hobby, leer o aprovechar el tiempo  reorganizando  su entorno inmediato, su habitación, su casa, realizar tareas manuales, organizar documentos, entre otros. También es aconsejable acudir a ejercicios meditativos o meditación activa. en cambio, la meditación pasiva no suelen ser aconsejables en situaciones de crisis graves porque aumentan la introspección y pueden provocar más tensión por lo que recomiendo meditación activa como vehículo de avance.

Recomiendo siempre que cuando las personas sientan que hay situaciones de su vida cotidiana que los desbordan o no las pueden manejar y les provocan crisis, acepten ayuda externa, ya que al no resolverlas adecuadamente o en el momento necesario, estas situaciones nos superan y pueden sobrevenir serios problemas psicológicos a mediano y largo plazo,  con síntomas encubiertos y que con el tiempo nos convierte en seres vulnerables tanto así que cualquier evento nos puede alterar impidiendo tener una buena calidad de vida. Es por ello,  que la mejor decisión siempre será acudir con un especialista.

 ¿Qué tipo de terapia recomiendas?

Mas que recomendar algún tipo de terapia,  mi sugerencia es como dije anteriormente que  acudan a un  profesional de la psicología; es él quien debe decidir  de acuerdo a la historia personal y su respectivo diagnóstico que  pasos seguir en el manejo de la  crisis;   esto debido a que cada caso es único independientemente de que el motivo desencadenante sea el mismo como en esta situación de pandemia. 

Algunos de los pacientes con los que he trabajado han reaccionado de forma positiva a la psicoterapia de corta duración basada en la psicología profunda que comprende un total de hasta 24 sesiones y suele tener lugar una vez a la semana. Las sesiones de terapia duran (en mi caso) 60 min.

La terapia en su conjunto dura de tres 3 a 6 meses y en algunos casos puede alargarse unas semanas más, debido que los pacientes se animan a trabajar otros aspectos de su vida.

¿Recomendarías la hipnosis a algunos de sus pacientes como tratamiento para  superar  una crisis?

Bueno la hipnosis como herramienta de la psicología, puede ayudar en casos de  crisis, de hecho he llegado a utilizarla y con éxito…  claro está que debes de tener en cuenta sí se ajusta o es apropiada para el abordaje del caso. Esto significa que cuando hay un desencadenante bastante definido de un bajón mental/desarrollo de la crisis, el objetivo es trabajar a través de la angustia actual teniendo en cuenta los procesos introspectivos.

Por ejemplo cuando hay desencadenantes del pasado bastante tangibles, pero hay conexiones más amplias que se encuentran en la historia de la vida, puede ser muy apropiada. O en momentos críticos relacionados con enfermedades. Pero como digo el objetivo es trabajar sobre las situaciones problemáticas actuales/reales con la inclusión dirigida de conflictos y conexiones internas más profundas.

¿Qué opinión tiene de que está crisis ha disparado las enfermedades psicosomáticas.?

Las crisis en general nos vuelven vulnerables a todos, incluyendo al personal sanitario a quienes se les debería prestar apoyo psicológico constante.

También afecta de manera directa e implacable a aquellos personas que tienen tendencia a la hipocondría  y a los trastornos obsesivos entre otros.

Es por ello que la respuesta es sí, el covid19, ha puesto a las personas mas frágiles, a mostrado lo indefensos que podemos llegar a ser y como la esfera social dirige nuestra vida y nuestras metas, esto unido al hecho que tenemos pocas opciones en la toma de decisiones y que debemos aceptar por el bien de todos las recomendaciones que dan los gobiernos, acatando y cumpliendo las restricciones.

Para muchas personas trabajar desde la casa, cuidar de los hijos, estar aislado, cambiar las rutinas o tener poco contacto social, compartir mucho tiempo en familia, sin privacidad, es algo que no logran manejar.

Toda esa configuración de sucesos puede desencadenar ansiedad y angustia, hasta llegar a confrontaciones y violencia.

La confrontación se evita a medio plazo, pero los sentimientos estresantes siguen ahí. En las primeras semanas después de un suceso, es importante distanciarse de la experiencia para calmarse. Sin embargo, la confrontación se vuelve importante. Si esto no ocurre, los sentimientos se quedan encerrados en una zona del cerebro: la amígdala. A través de esta zona, el dolor emocional evitado puede -simplemente- ir directamente al cuerpo. Se manifiesta como dolor de cabeza o de espalda, a través del sistema cardiovascular o de los órganos digestivos, y algunas personas reaccionan a través de la piel o de un sistema inmunitario hiperactivo.

Y algo más, en su opinión, contribuye a que las personas tengan un riesgo especialmente alto de desarrollar este tipo de trastorno después de Covid: Muchos enfermos siguen teniendo secuelas meses después de la infección. Esto significa que no sólo se enfrentan a la enfermedad en sus recuerdos, sino de forma muy concreta. “Los síntomas recurrentes, aunque sé mitiguen, pueden actuar como una reexperimentación de la enfermedad.

¿Qué pueden hacer los afectados? 

Deben tomarse un tiempo para recuperarse…

Lo importante de momento es que se han recuperado de la enfermedad, así que hay que darse el tiempo para sanar y reestablecerse. Sé amable contigo mismo, dice el experto en traumas. Haz algo agradable cada día para romper el ciclo de pensamientos negativos y sentimientos estresantes. Sin embargo, ahora revisa tu salud en general, hay que estar atentos a la alimentación, a los hábitos. Es valioso para una buena higiene mental. Ademas considero que. Algo se ha agitado, se ha desordenado, y quiere volver a ordenarse.

Los expertos hablan de “formar una narrativa” y quieren decir con ello que la experiencia se cuenta como una historia, que tiene en cuenta tantos detalles de la experiencia como sea posible. No sólo el miedo, el horror, la impotencia. Pero quizás también vergüenza, porque uno se pregunta si está exagerando.

Con esta pandemia no solo se ven afectados a quienes les ha tocado vivir la enfermedad, sino también las familias que han sufrido perdidas, de familiares, de trabajo, de  oportunidades en muchos aspectos. Por lo que cabe aclarar que la crisis no solo es  la enfermedad y sus consecuencias si no que también todo lo que ha generado en el planeta.

¿Qué les podría decir a las personas que han pasado por está situación?

A todas las personas les digo que hay que tener confianza en que vamos a superar está situación, poco a poco iremos alcanzando la normalidad.

Quizás para muchos la vida les cambió, se quedaron sin empleo, sin un ser querido, tuvieron que abandonar su hogar, muchas y tan diferentes situaciones. Pero lo importante  es que también mostró nuestro lado mas humano, nuestra solidaridad, nuestro apoyo, nuestra consciencia, nuestra empatía.

Respecto a los recuerdos, cuanto más concreto sea el recuerdo, mejor. Los expertos en traumas saben que las imágenes son uno de los principales síntomas del trastorno de estrés postraumático: las víctimas que no han procesado lo que han vivido quedan atrapadas en ellas una y otra vez. Los familiares ven entonces, por ejemplo, el cadáver de la persona que no pudo ser socorrida. La persona que tuvo covid19, puede recordar la habitación en la que se encontraba, o los sonidos de lo que sucedía alrededor cuando estuvo ingresado en el hospital. Encarna por ejemplo, recuerda a menudo el terrible momento en qué, en nochebuena, ya no pudo saborear el jamón junto con las croquetas y el marisco ; poco después, el olor desapareció por completo.

Así también tenemos los recuerdos de nuestros seres queridos que fallecieron y a quienes no pudieron acompañar en su lecho de muerte o darle un ultimo adiós,  todos ellos han sufrido esta crisis y en muchos de ellos hay duelos latentes aún por ser superados.

Finalmente, cómo se puede obtener ayuda….

Hay muchas maneras de encontrar apoyo. Incluso el simple hecho de hablar con un amigo o alguien de confianza sobre lo que estás sintiendo puede dar un poco de tranquilidad.  Pero sin duda la mejor alternativa es buscar soporte con personal especializado en estos temas, psicológos, terapeutas, psiquiatras. Es cierto que a veces hay que esperar mucho tiempo para conseguir una plaza en la terapia.  Hoy día  hemos tenido que aprender a movernos más por el mundo digital y eso nos permite y da más facilidades para que esa ayuda sea más puntual y oportuna.

Esperamos como todo el mundo que está situación llegue a su fin, ahora la esperanza está puesta en las vacunas, para ir logrando poco a poco retornar a la normalidad a la que estamos acostumbrados y sentirnos mas seguros al visitar a nuestros familiares, ir de compras o viajar entre muchas de las actividades que queremos reincorporar de la vida cotidiana.

Dr. Ramiro Montaño R.

Psicólogo profesional
Tratamiento con hipnosis y psicoterapia clínica.
Presencial y online.
Whatsapp: + 49 1732121968
Teléfono España: + 34 600863831
www.viendoporotrasdimensiones.com

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