¿Por qué no funcionan las dietas?, Alimentación a través de la Kinesiología Integral



Tal vez te hayas preguntado por qué a tu amiga sí le va bien tal o cual dieta y a ti no…¿será que tú eres diferente? Pues sí. Por eso desde la Kinesiología Integral te ofrecemos un estudio personalizado, ya que, mediante los test musculares podemos saber qué alimentos generan estrés en tu cuerpo. Incluso puedes aprender a evaluarlos tú mismo.

La mayoría de test de alimentos marcan una “intolerancia perpetua”, quiere decir que ciertos alimentos no son adecuados, ciertos marcadores, como la inmunoglobulinas nos determinan esto. Pero las intolerancias van y vienen dependiendo de nuestra capacidad de asimilación.

En kinesiología sabemos que un alimento puede dañar o elevar tus inmunoglobulinas por factores extrínsecos:

  • cantidad de ingesta de un alimento (saturación)
  • calidad del alimento
  • combinación que hacemos con otros de opuesto metabolismo
  • horario de ingesta

o factores intrínsecos: estado del sistema digestivo (salivación, ácidos estomacales, jugos digestivos pancreáticos y hepáticos, flora intestinal…etc), estado emocional (como deprisa, ansiedad, como con desgana, como por soledad, etc), relación psicológica con ese alimento concreto (“estoy comiendo lo que mi madre me prohibía”, “me da pena comer animalitos”, etc)

La alimentación ocupa un lugar muy importante dentro de la Kinesiología Integral ya que si bien no es imprescindible para conseguir buenos resultados, es determinante en casos crónicos, en los cuales sin el apoyo nutricional los resultados serían débiles, con tendencia a las recidivas.

La educación alimentaria en el paciente conlleva cambiar patrones erróneos de conducta, muchos de los cuales perpetúan las patologías.

Por ello influir en el plano químico, plano de vibración intermedia, toca irremediablemente a los demás, especialmente a nivel estructural (artrosis, dolor, calambres, gastritis, contracturas, etc) y a nivel emocional (fuerza de voluntad, superación personal, autoestima, vínculos afectivos, etc) que como consecuencia afectarán en segundo plano al energético (vitalidad, sueño, defensas, etc)

Como kinesiólogos debemos ayudar al paciente a que tome las pautas alimentarias como parte importante de su proceso de sanación, si bien algunos pacientes necesitarán pautas estrictas, otros, sin capacidad, las necesitarán mas suaves para no echar por tierra el resto del trabajo. Así decimos que el paciente, a veces, necesita agarrarse a la alimentación para sanar, mientras que otras veces tendrá que ganar mas aspectos para posteriormente comer bien.

Si el paciente no está preparado, no dar importancia terapéutica a la nutrición.

Para una buena relación con la comida, el paciente debe adquirir:

  • Respeto a la comida: antes la comida era algo sagrado, se trabajaba por un trozo de pan, ahora el mundo material y consumista hizo que la comida fuera la menor de nuestras preocupaciones. Así que asesoraremos para que invierta en calidad mas que en cantidad. Un rato antes de comer dar gracias, relajarse, reiki sobre los alimentos…(de este modo al menos activamos la creación de jugos digestivos)
  • Invertir tiempo: comer despacio, masticar mucho el alimento, descansar después de comer, comer relajado, libre de preocupaciones, rezar o dar gracias en el momento de la comida, procurar hacer de la comida un gesto social, divertido y ameno que nos nutra a muchos mas niveles.
  • Sentir o testar el alimento que vamos a ingerir.
    • Usar todos los sentidos, no sólo los ojos.
    • Hacer el test muscular.
    • Hacer el test de presión de la energía. Acuerdo sí – no.
  • Entender que la alimentación es una expresión de nuestra relación con el universo que nos rodea (familia, trabajo, amigos…)
  • Ganar mas energía de la que gastamos cuando comemos. Gestionar compras, pautas, horarios, etc.
  • Liberarse de falsas creencias, mitos y malos hábitos. (“No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre, sino lo que sale de ella”)

Hace mucho tiempo que el hombre está tan desconectado de sí mismo que no sabe ni siquiera qué alimento le es mas o menos beneficioso. Hemos llegado a acuerdos absurdos como fiarnos más de la información sobre el alimento leyendo una etiqueta o escuchando a un hombre en la televisión que en verdaderamente averiguar si ese alimento es adecuado o no. Nuestros sentidos han quedado reducidos como mucho sólo al de la vista…, de modo que si el producto está envasado y anunciado de forma psicológicamente estratégica será ingerido sin más filtros.

Sergio Martín Barquillo
Codirector de Centro Sol
Kinesiólogo, acupuntor, medicina china, entre otras terapias
Profesor de la formación Kinesiología Integral en Centro Sol
www.centro-sol.com

Si te ha gustado este contenido, compártelo…
Share on Facebook
Facebook
2Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email








Deja un comentario