Osteopatía y Actividad Física



Muchos escritores, pensadores y artistas han hecho mención de la conexión cuerpo-mente, como un binomio que debemos cuidar a fin de obtener un correcto equilibrio, que incidirá positivamente en todas las esferas de nuestra vida diaria: personal, profesional, familiar, de pareja, etc.

Aristóteles, filósofo griego (384 a.C.), sostenía ya en su época que “el cuerpo es el instrumento del alma”. También Sócrates otro pensador griego (432 a.C.) decía: “un cuerpo hermoso promete un alma bella”. Ambos pensadores querían que se tomara conciencia de la importancia de la archiconocida “Mens sana in corpore sano”, de los romanos (siglo II a.C).

Actualmente, la mayoría de las personas cuidamos nuestro cuerpo-mente, unos quizás más que otros, también según la necesidad y el momento. Así, existen periodos en los que hemos de enfocarnos más en un lado del par cuerpo-mente pero sin olvidarnos del otro.

Septiembre es un mes en el que muchos comenzamos un nuevo “curso escolar”, de empezar a diseñar nuevos proyectos de vida que requieren que nuestro cuerpo “se ponga las pilas” para este comienzo postvacacional. Para ello es necesario realizar actividades físicas que eleven nuestro potencial físico, así como un chequeo osteopático preventivo, sería lo optimo para conocer nuestro estado musculo-esquelético, sobre todo de la columna vertebral. La Osteopatía puede ayudar a acelerar, de forma segura, el estado físico y mental, ya que, la mejora del estado de la columna, ayuda al funcionamiento correcto y eficaz del sistema nervioso, tanto central (cerebro) como periférico (resto del cuerpo), liberando endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad.

Para aquellos que no conocen bien la Osteopatía, decir que es una terapia manual que actúa sobre varios sistemas del cuerpo: musculo-esquelético (articulaciones, músculos, ligamentos, etc.), sistema nervioso, endocrino, digestivo, así como, en bloqueos somato-emocionales. Su objetivo es aliviar el dolor, incrementar la movilidad de los tejidos ente si y restablecer la armonía global y la salud del organismo. Considera al cuerpo como un todo global y no segmentado en varios trozos como hace la Medicina Alopática.

Las bases de la Osteopatía datan de finales del siglo XIX. Fue el médico naturista Andrew Taylor Still, quien, como consecuencia de la muerte por disentería de tres de sus hijos, crea un sistema alternativo de curación del cuerpo humano. Pero la Osteopatía no se estableció formalmente como método alternativo hasta mediados del siglo XX, tanto en Estados Unidos como en Europa, concretamente en Inglaterra, para hacerlo más tarde a comienzos de los 70, al resto del mundo.

A la hora de decidir qué actividad física realizar, salvo que se tenga un espíritu muy competitivo y se viva de ello, recomendaría cambiar el “chip” y ver el deporte como algo placentero y no para batir marcas, sino para estar en forma, liberar estrés, mejorar nuestra coordinación motriz, así como, la salud de un eje corporal muy preciado: la columna vertebral.

A continuación he seleccionado, desde un punto de vista Osteopático, qué actividades físicas nos pueden ayudar en este desafío que es ponerse en forma, así como, qué consideraciones hemos de tener en cuenta en cada una de ellas.

 1Actividades físicas pedestres.

  • Para mi es una de las maneras más fáciles, baratas y seguras de ponerse en forma. No requiere una gran técnica, se puede hacer casi en cualquier lugar y no tiene casi ninguna contraindicación. Lo único que cada uno ha de encontrar su tiempo y ritmo. De entre 30 minutos a 1 hora, de 4 a 6 veces por semana bastarán. Hemos de procurar, eso sí, unas buenas zapatillas que amortigüen el impacto de caminar rápido.
  • Jogging o trote suave. Esta forma de correr es muy suave y cómoda, te ejercita un poco más que andar y exige mucho menos que correr, es a mi juicio el punto medio ideal, a no ser que hayas salido de una lesión de espalda baja sobre todo, o tengas lesiones crónicas de pelvis, rodilla o pie, lo cual exige una consulta preventiva con tu Osteópata.
  • Es la actividad física más popular, sus razones tiene. Te da mucho vigor y sensación de poder y confianza en ti mismo, por eso está recomendada para personas depresivas. Pero tiene el riesgo de que podemos lesionarnos cuando nos excedemos, siendo lo más habitual esguinces de tobillo, lesiones de rodilla, cadera, así como, de los huesos del pie.

Aconsejo comprar unas buenas zapatillas y si es posible correr sobre una superficie blanda (tierra o hierba), ya que, el impacto sobre el asfalto tiende a sobrecargar la musculatura y a hacer rígidas las articulaciones del miembro inferior, así como a dañar la espalda baja y la cadera. He practicado atletismo de joven y sé por experiencia de qué hablo. También recomiendo no abrigarse mucho para correr, lo justo, con ropa ligera.

Por último, es aconsejable realizar ejercicios de calentamiento y estiramiento antes y después de correr, llevar los brazos  y los hombros relajados a cada zancada y una respiración correcta: inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Además el chequeo osteopático de las cadenas articulares y musculares de todo el cuerpo se impone como preventivo.

  • Es una actividad ideal para llevar a cabo al aire libre y preferiblemente en un circuito sin coches.

 Tenemos que vigilar nuestra postura en la bicicleta ya que si es deficiente, produce molestias dorsales por una mala acomodación de la altura del sillín, así como, cervicalgias por encorvamiento de la nuca. El tratamiento de la cintura escapular corrige estas molestias.

2. Actividades físicas de raqueta.

  • Tenis y Padel. Son dos actividades muy exigentes si se practican en plan competitivo o simplemente se juega a “ganar”, ya que ponen en tensión máxima las cadenas articulares y musculares que van desde el pie al brazo útil, el que empuña la raqueta.

Has de tener cuidado de recoger la pelota flexionando las rodillas al máximo y no arquear mucho la espalda en los saques, ya que se somete a tensión la columna vertebral y sobre todo la cintura escapular, dando lugar a tendinitis de hombro, codo y muñeca.

3. Actividades físicas acuáticas.

  • Natación. Es la actividad reina para mejorar el tono de la musculatura de la espalda y todo el cuerpo. También es un deporte muy técnico donde una inadecuada ejecución produce lesiones en especial de hombro (tendinitis). Si sufres de cervicalgias o de lumbalgias, has de evitar los estilos braza y mariposa ya que ambos aumentan y tensan las curvaturas lumbares y cervicales.

Entre 10 y 30 minutos, 3 veces por semana bastarán. Invierte en mejorar el estilo con cursos de perfeccionamiento, así como en la visita a tú Osteópata.

  • Aqua Aerobic. Muy popular recientemente y muy recomendable para personas que les gustan las actividades grupales. La particularidad de este deporte es que combina tonificación muscular de forma generalizada, debido a la resistencia del agua, y el ejercicio aeróbico. Lo recomiendo para aquellas personas que sufren de rodillas, cadera y lumbalgias.

4. Otras actividades físicas.

  • Es un deporte ideal, ya que se practica en ambientes abiertos, en ese “mar verde” que es el “green”, que favorece junto a los largos paseos el relax mental.

El único inconveniente es que es un deporte muy técnico, que requiere mucha precisión en sus movimientos, porque si no hay una gran tendencia a sobrecargar una de las articulaciones de vital importancia en la pelvis: la sacroiliaca.

El “swing” mal ejecutado a largo plazo crea desequilibrios pélvicos y a nivel del miembro superior: epitrocleitis o tendinitis de la parte inferior del codo. Aconsejo tomar unas cuantas clases para mejorar el estilo de ejecución, así como, una visita periódica al Osteópata como medida preventiva.

  • Tonificación Muscular. Esta es una actividad complementaria a las demás, ya que aumenta la calidad de nuestra musculatura que mueve nuestras articulaciones. Va bien para acelerar nuestro metabolismo y, por tanto, un aumento de la quema de grasa sobrante, si es nuestro propósito. Esto beneficia el flujo sanguíneo arterial y venoso en el sistema musculo-esquelético y por tanto menos dolencias de espalda, por ejemplo.

Esta actividad necesita que nos enseñen las técnicas específicas de ejecución, para evitar posibles lesiones, labor que realizo diariamente en la consulta. También se utiliza la tonificación para mejorar la postura a través de la reeducación de los músculos llamados tónicos.

Todas las actividades mencionadas anteriormente, han de practicarse de forma lenta y progresiva, sobre todo, cuando hace tiempo que no te ejercitas o es la primera vez.

Vivimos en la era de lo”instantáneo”, queremos las cosas ya. Nuestro estado mental es de una agitación continua, pero un estado físico y mental óptimo, aceptable, toma su tiempo.

El pensador del siglo XVII Vicent Voiture, afirmaba que “el secreto de una buena salud, es que el cuerpo se agite (se mueva) y la mente repose (se aquiete)”. Esta afirmación nos sirve para tomar conciencia de la importancia del movimiento o la actividad física en nuestra vida diaria, así como, la responsabilidad que tenemos con nuestro cuerpo a fin de reavivar nuestro espíritu.

Eutiquiano Endje
www.cuerpozen.com


Si te ha gustado, compártelo...








Deja un comentario