Mindfulness: aprender a hacer de tu mente tu mejor aliado



La mente es la creadora de todo lo que siento y de todo lo que percibo.

De todo lo que ocurre en mi mundo, ahí fuera, yo tengo el poder de decidir lo que quiero interpretar. Y de esta interpretación se deriva mi experiencia en el mundo.

A veces olvidamos que tenemos este poder. Ocurre algo en mi mundo y parece que no tengo más remedio que pensar de una determinada manera. Por ejemplo, me despiden de repente y parece que el mundo se me acaba, que tardaré mucho en encontrar un nuevo trabajo o que nunca lo encontraré, que quizás no pueda pagar la hipoteca, que quizás…y entonces nos inunda el miedo.

Yo estoy convencida de que nuestros pensamientos crean nuestra realidad. El problema que tenemos, la mayor parte de los seres humanos, es que apenas nos damos cuenta de lo que pensamos, porque no nos paramos a observarlo.

Pareciera a veces que sí, que sí nos damos cuenta, pero lo cierto es que la mayor parte del tiempo se nos pasa de largo y no nos lo cuestionamos: pasa un pensamiento por nuestra mente, y a continuación, nos lo creemos, o lo ejecutamos, porque en algún nivel consciente o inconsciente ya le hemos dado la etiqueta de “realidad”, simplemente por el hecho de que se nos ha pasado por la mente.

De un hecho neutro, hago una interpretación y esa interpretación pasa a ser en realidad, mi hecho “neutro”. A partir de ahí genero una reacción que me parece completamente lógica y consecuente con la realidad y por lo tanto también neutra (“claro, cualquiera haría lo mismo que yo en esta situación, es lógico”- nos decimos).

Por ejemplo, si mi pareja me abandona y se va con otra persona, puede parecer lógico que yo me enfade, por lo que el otro me “ha hecho”. Pareciera que no me quedara más remedio que sufrir y ser una víctima, en uno u otro grado.

Sin embargo, con un poco de práctica, puedo dar un salto atrás en mi experiencia, y abrirme a ver los pensamientos que aparecen en esa situación en mi mente. Y una vez vistos (y no antes) empezar a cuestionarme si son realmente ciertos.

No hablo de que haya que crear pensamientos buenos o malos. Hablo de cuestionarme lo que pienso, porque normalmente hay un montón de posibilidades a mi disposición para ser o no creídas, pero no las veo porque estoy demasiado ocupado ejecutando lo que pienso, o bien perdido en una maraña de pensamientos que no me llevan en realidad a ningún sitio.

Ya lo dice un estudio de la Universidad de Harvard: pasamos el 49% de nuestro tiempo perdidos en pensamientos repetitivos. ¡La mitad de nuestra vida!

El mindfulness nos ayuda a ponernos en un papel de observador neutral, desde el cual podemos observar lo que pensamos o lo que sentimos sin necesidad de juzgarlo o ejecutarlo. Nos damos así un espacio de profundo descanso.

¿Y por qué es tan importante darme cuenta de los pensamientos que yo estoy eligiendo pensar en un momento dado?

Pues porque esas creencias están CREANDO mi realidad. Es mi mente en realidad la que está creando todas mis circunstancias, mi trabajo, mis relaciones, mis tiempos de ocio, etc. Independientemente de que me dé cuenta de ello o no.

Y es que a pesar de la importancia y las repercusiones que podría tener en nuestra vida prestar un poco de atención al origen de nuestra experiencia en este mundo (nuestras creencias), pasamos mucho más tiempo viendo la tele, cuidándonos el pelo, limpiando la casa…y oye está genial, pero si dedicáramos 10 minutos al día a observar lo que pasa por nuestra mente…, creo que poco a poco podríamos recuperar nuestro verdadero poder y podríamos crear una vida más significativa y valiosa en todos los niveles.

Parece una tontería, sentarme a observar lo que pienso, y la mente, te lo aseguro, se resistirá y te pondrá mil excusas para que no te sientes a observarla.

Pero poco a poco si estás decidido a ello, te irás creando un hábito. Irás creando el hábito de amaestrar tu mente y no de que tu mente te amaestre a ti, que es lo que suele ocurrir. Con ella como aliada, podrás ir de verdad creando tu vida, una vida con verdadero significado y sentido.

Aunque esto parezca fácil, en realidad precisa de un poco de entrenamiento. Nuestros hábitos mentales están profundamente arraigados y necesitan un espacio de claridad para poder ver lo que hay detrás de ellos.

El mindfulness nos ayuda en este camino, porque es un entrenamiento de la mente.

El mindfulness o la atención plena me ha enseñado que quizás todo lo que pienso no es cierto, que lo que pienso es una creación mía y, por tanto, es cuestionable. Desde ese cuestionamiento (y no antes), puedo abrirme a un mundo nuevo de posibilidades maravillosas, un lugar en el que los pensamientos que pienso están de acuerdo con el poder creativo y amoroso del Universo.

No sé si serán ciertos, pero esos pensamientos generan paz y armonía en mi vida, lo tengo comprobado.

Y, por lo tanto, si quiero invertir en algo en mi vida es en darme el espacio para poder poner mi atención en ese tipo de pensamientos.

Es una inversión importante, y sobre todo una decisión importante. Ya que mi mente es la creadora de todo mi mundo y de toda mi vida.

Conocerte mejor, investigar tu mente, saber quién eres…te llevará mucho más lejos de lo que piensas ahora que lees estas líneas…tu viaje es tuyo, tus decisiones están en tus manos…usa tu capacidad de elegir para elegir una vida plena, en la que cada instante esté lleno de significado, ¡en el que puedas estar realmente presente para disfrutar de cada regalo que la vida despliega a cada instante…!

Feliz momento. Aquí y ahora.
Maricarmen Pérez Díez
Instructora de mindfulness. Maestra y terapeuta de Reiki

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