El Tarot de la luz



Las cartas del tarot encierran dentro de sí una avalancha de significados y simbolismo. Existe en cada una de las ilustraciones una carga importante de conocimiento ancestral y esotérico, que como bien describiría Jung, funcionan como un lienzo que refleja el intrincado subconsciente humano. El tarot, para muchos, es apenas una disciplina adivinatoria, pero su alcance es mucho más elevado. La eficacia de un instrumento depende de la mano y la intención con la que se empuña, por lo que aprender el significado del tarot de la luz te ofrecerá las herramientas para aprovechar el verdadero potencial de los arcanos.

El tarot en la historia

Si bien es posible trazar la presencia de la baraja de naipes ordinaria en Europa al siglo XIV, estas cartas (compuestas por 56 cartas, con cuatro palos y que van del uno al diez y tres figuras cada uno) pueden ser mucho más antiguas. Existen referencias a las cartas como las conocemos y su uso como instrumentos de juegos; pero son los arcanos mayores lo que distinguen al Tarot de otros mazos. Su origen se remite al siglo XV y es el diseño creado en Italia el que influenciaría los mazos de tarot modernos.

Aunque tiene un trasfondo lúdico, se cree que los Arcanos mayores fueron creados para transmitir mensajes, ideas de corte social, filosófico y hasta político; por lo que sus intrincados diseños siempre encerraron un segundo significado. En efecto, la palabra arcano significa secreto, misterioso, y estas cartas permanecieron como un privilegio para las clases altas durante muchos siglos. No es sino hasta el siglo XVIII que comienza a utilizarse como un instrumento de magia y adivinación. A partir del siglo XIX y en pleno siglo XX, estudiosos como Eliphas Levi intentaron establecer un sistema de significados para cada carta y lo relacionaron con otros símbolos místicos y cabalísticos.

Si hay algo en lo que están de acuerdo todos los que se han dedicado al estudio de las cartas del tarot es que éste encierra una serie de símbolos de carácter universal, que es capaz de representar los estados de la vida humana y que contienen el conocimiento universal. En la era moderna, el padre del psicoanálisis Carl Jung consideraba que los arcanos mayores eran el instrumento perfecto para el análisis psicológico, pues en ellos se encontraban representados los arquetipos. Jung afirmaba que el tarot podía ser una herramienta para lograr la individuación, que no es otra cosa que el desarrollo personal que se alcanza cuando se logra la comunicación entre la mente consciente y el subconsciente; es decir, la conciencia plena de lo que somos y de nuestros actos.

El tarot de la luz

Un cuchillo es una herramienta que se puede usar para hacer daño a un ser vivo, pero que con el conocimiento e intención adecuadas puede utilizarse para preparar una deliciosa comida o para tallar una obra de arte. Lo mismo ocurre con las cartas del Tarot. Si bien puede utilizarse como un instrumento adivinatorio, para intentar predecir las nimiedades de lo cotidiano; también puede ser una antorcha que ilumine el sendero del crecimiento y el desarrollo personal.

El tarot de la luz toma su nombre precisamente de esa característica particular y única que tiene esta forma de interpretación, pues te enseña a utilizar el conocimiento extraído de la lectura como una luz que te indicará el camino de tu evolución. La luz viene del conocimiento que extraerá de las tinieblas del subconsciente los verdaderos obstáculos y puntos a trabajar en tu vida.

¿Quiénes pueden leer el tarot de la luz?

El arte de leer las cartas del tarot, sin importar la baraja, técnica o la intención, tiene en común tres partes principales: barajar las cartas, distribuirlas en una superficie siguiendo un patrón particular y luego la interpretación. Cada uno de estos pasos puede hacerse en el orden deseado y cada quien tiene su técnica para hacerlos: hay quienes le piden al consultado que coja las cartas. Asimismo, hay quienes tienen un patrón particular y predeterminado para hacer las lecturas (la cruz celta, por ejemplo) y en cuanto a la interpretación, eso depende muchísimo de quien esté leyendo las cartas, sus deseos y aprendizaje. Es por esta razón que no hay dos lecturas de tarot iguales: en cada una se vierte mucho de cada una de las personas involucradas.

En el tarot de la luz se hace especial hincapié en las interpretaciones de cada una de las cartas, las diferentes tiradas, pero sobre todo se busca desarrollar tu intuición y conocimientos, para poder extraer el mayor provecho de las tiradas de las cartas y utilizarlas como una guía única y subjetiva de tu proceso. El objetivo no es intentar adivinar aspectos de un futuro lejano, sino entender tu presente y proyectarlo hacia el mañana, así como también la posibilidad de hacer un viaje introspectivo en miras del desarrollo personal.

En las corrientes más tradicionales y supersticiosas se dice que sólo las personas con un don pueden entender cómo echar las cartas, pero esto no es cierto. Lo único que necesitas para aprender a leer el tarot, es la disposición para aprender los significados de las cartas, las tiradas y mucha práctica. Para poder adquirir el conocimiento sobre el significado y las técnicas puedes apuntarte en un curso, como los ofrecidos por Centro Reiki es Luz, que además es impartido por profesionales experimentados. Con cada práctica lograrás conectarte con tu baraja de cartas, lograrás conocer la voz de tu subconsciente y podrás proyectarte con más facilidad.

Meditación con el tarot de la luz

Hay muchos ejercicios para utilizar tu mazo del tarot como un instrumento de meditación, pero mi preferido es uno muy sencillo pero poderoso. Es necesario que conozcas los significados de los arcanos mayores o al menos tengas idea de los aspectos con los que se relacionan; porque el ejercicio es muy simple: cada mañana vas a tomar unos minutos antes de dedicarte a tus actividades cotidianas, vas a respirar profundo, tratando de vaciar tu mente y vas a escoger al azar una carta de los arcanos mayores. Si tienes una preocupación, inquietud o pregunta, visualízala mientras sacas la carta.

Acto seguido vas a observar la carta del tarot que te ha salido, tratando de memorizar cada detalle, sintiendo lo que el color, las figuras y tono de la carta te trasmiten. Medita unos minutos en ello, luego relájate y respira profundamente. Puedes reanudar tus actividades normalmente, pero intenta concienciarte a lo largo de tu día lo que quiso decir tu arcano del día, conectarlo a tus vivencias. Con este ejercicio simple podrás repasar los significados de cada carta, los símbolos, su trascendencia y cómo interpretarla en función a tu experiencia de vida. Recuerda que la conciencia de tus actos, el entender que eres parte del tejido del universo y lo que puedes hacer para integrarte a éste es la mejor forma y transformar tu vida es el primer paso para tu evolución.

Fernando Calvo
Especialista en Tarot
Maestro de Registros Akáshicos
www.centroreikiesluz.com


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