¿Cuál es el mejor enfoque alimentario? ¿O qué puedo aprender da cada uno de ellos?



 

No me importa quien tiene razón, procuro vivir buscando el verdadero contenido de la razón y para ello debo dejar a un lado mis razones.

En el mundo han habido cientos de religiones y la mayoría de los practicantes tienden a creer que la suya es la “mejor” o la “verdadera”. Con la alimentación ocurre lo mismo y hay mucha gente aferrándose a su dieta como si nosotros fuéramos sus instrumentos y no precisamente al revés.

No crees identidad en torno a la alimentación

Más allá del estilo alimentario que elijas, tómate tu alimentación en serio; es importante ser cauteloso ante las dietas de moda, estudiar para intentar comprender como se gestan los equilibrios dinámicos en nuestro cuerpo y saber que hay gente que se dedica a investigar con seriedad hace 20, 30 y 40 años y aún tienen dudas, vacíos de conocimiento y brindan consejos de manera prudente.

Déjame decirte algo, y esto es una ley de hierro de la consciencia: no importa que tipo de conocimiento pongas en la mente de un fanático o un tonto, no va a prosperar y lo va a arruinar. Digo esto porqué hoy hay muchos influenciadores bonitos y simpáticos que hacen o hacemos en torno a ellos un culto adorando el plato que se lleva a la mesa y mucha gente, ¡pero mucha gente!, termina confundiendo experiencias con verdades que condicionan y limitan un estilo de vida. ¡Esto está pasando masivamente!

¿Buscas la verdad o validar “tu” verdad?

Emprende el camino de la alimentación saludable con razón y corazón. Dije “y” y no “o”. ¿Comprendido?

Veamos algunos principios que pueden orientarnos en este camino:

👉 NO UTILICES LA ALIMENTACIÓN PARA CONSTRUIR TU IDENTIDAD. Si eres vegano, macrobiótico, cetogénico o cualquier otro estilo, entrar, salir o modificar el guión, resultará traumático; si tan solo practicas y experimentas algún estilo citado, buscando resultados, entras, sales, modificas el guión y pruebas todo lo que necesitas para ir buscando tu equilibrio dinámico. Utilizas los conocimientos que una escuela te aporta y no, como suele ocurrir, eres utilizado por ellos volviéndote un zombie vegano, macrobiótico, cetogénico o paleolítico. ¡Aprende lo que cada enfoque tiene para aportar! Toma lo que hoy necesites, sigue aprendiendo y continúa sintonizando la dinámica de tu mejor ecuación existencial.

👉 TOMA TUS PROPIAS DECISIONES CON ESPÍRITU CRÍTICO Y HAZTE CARGO. Saca lo mejor de todos los referentes, pero valídalo con tu experiencia personal; no te proyectes en ellos -pues son personas que pueden meter la pata-, y así no te sentirás defraudado.

👉 Una dieta VEGANA no tiene porqué generar alteraciones hormonales, una dieta vegana mal hecha, si, por ejemplo; y digo vegana porque inspiró esta nota la persecución injusta que sufre el veganismo, simplemente porque algunos veganos o ex veganos creen que, de alguna manera, este estilo de alimentación les provocó sus problemas de salud, en lugar de aceptar que hicieron algunas cosas mal… ¡o que simplemente los veganos también enferman!

En general, la mayor parte de las enfermedades que padece la humanidad se deben a la mala alimentación (obesidad, cáncer, trastornos cardiovasculares, hipertensión…) y en ese sentido, el veganismo, aporta muchas cosas buenas que debemos capitalizar para prevenirlas. Uno puede ser vegano o no y alimentarse bien, uno puede ser vegano o no y alimentarse mal.

👉 La experiencia de Rawvana, para poner un ejemplo concreto muy conocido, es la experiencia de Rawvana. Los problemas de salud de Rawvana pueden deberse a una dieta mal diseñada o a muchas otras cosas. Rawvana y cualquiera de nosotros puede -y en mi criterio el “cambio de marchas” es muy beneficioso, en general- cambiar de dieta cuando algo no está funcionando. Lo que es más difícil cuando creas identidad en torno a un enfoque, ¿verdad?

👉 Todos los enfoques dietéticos tienen puntos fuertes y puntos débiles, por eso el “cambio de marchas” nos permite ir haciendo diferentes ajustes y estímulos que nos mantienen en una “puesta a punto” dinámica.

👉 Las experiencias como las de Rawvana son aprovechados por quienes crean identidad en torno a las dietas y pretenden justificar la superioridad o debilidad de un enfoque u otro. ¡Todo eso es pura basura! Ocúpate de hacer una dieta saludable, basada en comida de verdad y, cuando tengas esa ecuación resuelta, ponle tu filosofía, creencias o ideología. ¡Nunca al revés! Y si lo haces, hazte cargo, pues el fanatismo no es gratis.

Otra de las barbaridades que se asumen como verdades impuestas, las hemos visto hace unas semanas en la manifestación de los jóvenes contra el cambio climático en los carteles que decían: “Hazte vegano y salva el planeta”; muy bonito y bien intencionado, pero tampoco es así. La cuestión no pasa por ser vegano o ser omnívoro, pasa por cómo producimos los alimentos y que tan respetuosos han sido con el medio ambiente en todo el proceso hasta nuestro plato.

Las flatulencias de las vacas y los cerdos de cría intensiva que comen el mismo maíz y soja transgénicos que muchos veganos en sus milanesas y otras preparaciones SÍ contribuyen al calentamiento global; amen que los desechos de los cafos o feedlots irán directamente a acidificar ríos, arroyos y mares. Los pocos pedos que se tiran las vacas de pastoreo, apenas impactan en el calentamiento global o no lo hacen; incluso, si son de fincas agroecológicas y sus desechos son estratégicamente aprovechados, la misma ganadería puede ser una excelente ayuda para regenerar el planeta.

¿Comprendes? ¡No digo que no seas vegano! ¡U omnívoro! O cualquier versión intermedia. Con todos los enfoques puedes ir buscando el equilibrio dinámico de manera prudente y consciente, tan solo hay una regla inapelable, si quieres cuidar tu salud y contribuir a regenerar el planeta: consume alimentos naturales, de producción agroecológica y en lo posible de los llamados “KM 0” o de cercanías.

EVITA LOS ULTRAPROCESADOS, ellos son el principal problema. ¡Y el fanatismo! Concéntrate en tu plato y comprende que así como en la naturaleza la diversidad fortalece los ecosistemas, la diversidad alimentaria fortalece la salud y la cultura de la sociedad. No las combatas: ¡ama las diferencias que nos enriquecen!

Mi experiencia personal

Tengo casi 50 y desde los 21, cuando me diagnostican esclerosis múltiple, en medio de una crisis que me dejó muchas y complicadas secuelas, la alimentación se ha vuelto una parte central de mi estrategia de cuidados. Durante casi 25 años he ido optando y experimentando diversas expresiones de vegetarianismo y en los últimos años he expandido mis opciones a algunos alimentos de origen animal que disfruto muchísimo.

Hay algo que es muy importante decirlo: CON TODOS LOS ENFOQUES ME HA IDO BIEN; he hecho dietas frugales, ayunos, veganismo, vegetarianismo, macrobiótica, omnivorismo ahora… Y DE TODOS HE SACADO DISTINCIONES POSITIVAS Y ALGÚN BENEFICIO PALPABLE. Esto es así porqué, sean cuales sean mis opciones, respeto la regla de evitar lo más posible los alimentos procesados por la industria y lo hago con una mirada integral de la salud, siempre con la cabeza abierta, comprendiendo que el cuerpo humano es una maravillosa máquina que se manifiesta flexible dentro del rango natural y que nos brinda posibilidades para alcanzar el potencial de bienestar adaptándose a nuestros gustos razonables, costumbres, condicionamientos culturales y disponibilidad de alimentos. ¡Y, elija lo que elija mañana, ME SEGUIRÁ YENDO BIEN! Porque observo a la naturaleza y me mantengo lo más adaptado posible a sus patrones. Y no al revés, pretender adaptar los patrones de la naturaleza a nuestros caprichos, como ocurre con tanta frecuencia en las modas hoy día.

👉Es imposible cuidar al planeta si no cuidas tu salud.
👉Es imposible cuidar tu salud si no cuidas el planeta.
👉Cuando encuentras el punto en el que tu estilo de vida respeta tu salud personal y la del planeta, habrás entrado en esa zona de equilibrio dinámico que la Inteligencia Cósmica calibró durante millones de años y toda esta sabiduría te beneficiará, despertará en ti y te convertirás en ello.

Termino: no te aferres a una verdad o a un conocimiento; todos son relativos, temporales, provisorios. Todos aportan distinciones que iluminan una parte de la experiencia; transítalos el tiempo que haga falta, pero continúa el viaje antes que dejen de iluminarte.

Pablo de la Iglesia
www.coachnutricional.net


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