Vidas Pasadas



Hablar de terapia de regresión es hablar de un proceso de alquimia interior, de transformaciones que serán positivas para nuestra vida.

La técnica que se utiliza consta en guiar a la persona para que se relaje, y lentamente vaya entrando en un estado de hipnósis leve, lo que hace que el paciente libere recuerdos almacenados en su subconsciente. A partir de allí se realiza una reprogramación y se eliminan los bloqueos que existen a nivel emocional.

Hay datos de la vida actual que hablan de cómo es nuestra relación con la vida pasada. Se buscan detalles de cómo el paciente llegó a este mundo: como fue el parto, si fue inducido, si fue un bebé prematuro, incluso si hubo problemas durante el nacimiento. En caso de existir algunas de las situaciones mencionadas, significa que los lazos de la persona con esa “otra vida” son muy estrechos.

Pasado el análisis del momento del parto, nos detendremos en los hábitos de la niñez, donde pueden aparecer los amigos invisibles, el apego a algún “trapito”, que no son más que conexiones con la vida anterior. Entraremos luego en la adolescencia, para finalmente abordar la vida adulta, después de los 22 años.

Es, por lo general, en esta etapa, cuando comenzamos a preguntarnos por nuestro futuro, buscamos respuestas, evaluamos como podemos conquistar aquello a lo que aspiramos. Establecemos los cimientos, acumulamos cosas materiales, y lo vemos como nuestra única realidad. Cuando finalmente descubrimos que nada de esto tiene sentido, porque a pesar de todo nos sentimos frágiles y vacíos, continuamos la búsqueda. Nuestra alma inquieta se pierde en el medio del camino, impidiendo que alcancemos nuestro deseado vuelo. Entonces nos damos cuenta de que es hora de parar, buscar nuestro punto de partida, silenciar el corazón, calmar la mente, e ir al encuentro de las memorias de nuestras vidas pasadas, éstas nos hacen conscientes de que la misión más importante de nuestra vida es ser feliz.

Almas Gemelas

El amor ocupa un lugar muy importante en la vida de los seres humanos, tal vez por eso el tema que despierta más interés cuando hablamos de regresión es el de las “Almas Gemelas”.

Yo particularmente, prefiero llamarlas “almas compañeras”, porque realmente, tal complicidad, es siempre identificada con aquellos que traemos desde el pasado o identificamos en una experiencia de Terapia de Vidas Pasadas.

Pero refiriéndonos al noble sentimiento del amor, siempre que un paciente vivencia este conmovedor “reencuentro”, su vida afectiva tiende a cambiar.

Si ya existe un compromiso, esta relación se vuelve más estrecha, porque es como si los lazos con ese pasado se diluyeran, dando espacio a que el relacionamiento actual sea más estable. En caso de que el paciente no tenga ninguna relación, esto significa que está a disposición de un antiguo amor, como si estuviera esperando que aquel amor volviera del pasado.

Muchos son los casos de bloqueos emocionales, casos donde se cierran círculos confusos, o mal resueltos, por el mismo motivo. Por ejemplo, alguien que nació y viene a seguir su destino en esta vida, mientras que el otro en cuestión, quedó vinculado al pasado. Esto hace que el individuo quede siempre con un pie acá y otro allá, atado a ese recuerdo que quedó en su memoria.

Y es tan fuerte y real esa sensación, que muchas son las personas que hacen referencia a una “espera”: “yo siempre tuve la sensación de que alguien, un día llegará y me hará muy feliz”. Y sin darse cuenta, pasan los años, alimentando esta eterna espera.

Almas gemelas, almas compañeras…, la verdad es que el pasado debe estar en su debido lugar, y a eso nos ayuda la terapia de regresión.

Esta es una nueva vida, que pide permiso para ocupar nuestro presente.

Llega la hora de ser feliz.

Ivete Scarpari – Terapeuta
www.ivetescarpari.com


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