Masaje facial japonés, terapia y estética 2×1



El Masaje Facial Japonés nació como un terapia en estrecha relaión con el concepto de salud por todos los beneficios que aporta, y no simplemente con fines estéticos. No obstante, la sociedad más adinerada de Japón, al ver los resultados obtenidos, también a nivel superficial: una apariencia joven, vital, luminosa, saludable…no pudo evitar apropiarse de está técnica y llevarla al campo de la estética.

El Masaje Facial Japonés tal como hoy lo conocemos es la unión y sÍntesis de varias disciplinas más complejas como el Shiatsu, el Kobido y el Amma, todas ellas de origen japonesas y con fines terapéuticos.

Con la aplicación periódica de está técnica se consigue La prevención y reducción del impacto del tiempo en el rostro,  se logra frenar el envejecimiento, la aparición de arrugas, también aporta tersura y nutrición a la piel. A nivel interno consigue activar la energía estancada en la parte alta del cuerpo, tensión originada por un exceso de actividad mental o por un desequilibrio energético. Con la estimulación de las zonas reflejas del rostro se envían impulsos a los órganos internos a través del sistema nervioso central, estimulando y aumentando la circulación sanguínea, regulando la bioquímica del cuerpo y equilibrando los estados emocionales.

El sistema linfático también se ve beneficiado y estimulado al deshacerse de la acumulación de toxinas que pueden ser responsables de la aparición de poros y espinillas.

Es una estupenda técnica para conseguir un “lifting” natural y darle a nuestro rostro una expresión de relajación, frescura y lozanía. Nuestro Masaje Facial Japonés vuelve a los orígenes y trabaja tanto en el campo de la estética como en el de la salud de nuestro cliente.

La metodología para enseñar está técnica se ha simplificado mucho para ser accesible a cualquier persona interesada. Con la guía del profesor y de forma totalmente práctica se enseña en primera instancia el automasaje, para que se tengan las herramientas para autoregenerar y estimular el rostro, incidiendo mucho en la presión adecuada, el sentido de los canales energéticos, etc. y posteriormente se plasma todo lo aprendido realizándole la terapia a un compañero. Todo ello acompañado de una Guía para cada alumno que puedan emplear en su hogares y seguir los pasos.

Tres horas de aprendizaje que le aportarán años de vitalidad y rejuvenecimiento a su rostro y el de sus seres queridos.

Mayte Gatell
Terapeuta de Shiatsu y profesora de Masaje Facial Japonés en Centro Sol
www.centro-sol.com

 


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