Macro y Micronutrición para cuidar el sistema inmunitario



Mantener la salud es buscar el equilibrio interior entre todos nuestros sistemas y, además, adaptarnos adecuadamente al entorno. Uno de los pilares de ese equilibrio es la alimentación. Con unos nutrientes de calidad formamos correctas estructuras, mantenemos un ecosistema intestinal sano y esto nos ayuda a crear mejores pensamientos y emociones.

Ahora en otoño, para adaptarnos a la entrada del frio, la exigencia del trabajo y la disminución de las horas de luz y además conseguir que nuestras células obtengan la energía, los nutrientes, las vitaminas y los oligoelementos necesarios para adaptarnos correctamente a los meses más fríos, yo os recomiendo

  • Aumentar el consumo de sopas y cremas, sobre todo por la noche, con productos reales de temporada, mejor ecológicos y de kilómetro cero: calabazas, cebollas, boniatos, nabos, zanahoria, coles, calabacines, judía verde, acelgas, borrajas, puerros, cardos, escarola, endivias. No nos olvidemos de las setas que ahora es alimento de temporada, con gran cantidad de minerales y betaglucanos que nos protegen de las infecciones en nuestra primera barrera defensa inmunitaria, la intestinal.
  • Cocinar a baja temperatura la verdura de hoja verde con un vapor o hervido al dente a mediodía para conseguir gran cantidad de vitaminas y minerales para que tu sistema inmunitario este fuerte.
  • Tomar semillas y frutos secos crudos para obtener una buena fuente de grasas saludables.
  • Incluir en la alimentación proteínas de calidad de animales que han sido criados en libertad o de legumbres de producción ecológica.
  • Y evitar las grasas calentadas, recalentadas, trans.
  • No abusar de los dulces refinados, el azúcar secuestra los antioxidantes naturales.
  • Buscar el dulzor en las fuentes vegetales: frutas, cremas de verduras dulces: calabaza, remolacha, zanahoria.
  • Tomar algún antioxidante de calidad procedente de moras, frutas del bosque, manzanas, peras, arándanos y granadas, y por supuesto de procedencia ecológica. Os recuerdo que los pesticidas y herbicidas son disruptores endocrinos que desbaratan nuestro sistema hormonal e inmunitario y añaden factores para la aparición de enfermedades autoinmunes y degenerativa s como el cáncer.
  • Evitar la Polución, las fuentes de metales pesados. Conviene limpiar nuestros pulmones visitando parques, zonas verdes y bosques.
  • Hacer ejercicio adaptado a cada individuo, mejor al aire libre y con luz solar.
  • Respirar el prana y la energía del universo, meditar y calmar la mente y nutrir tus relaciones.
  • Es momento de empezar la introspección, aprovechar a retirarse, a cuidar el entorno familiar, a uno mismo y las relaciones personales de verdad.
  • Nuestros ancestros Vivian siguiendo los ciclos de la naturaleza y en los meses fríos realizaban menos actividad fuera de sus refugios cuando dominaba la oscuridad. Así́ su cuerpo guardaba energía para los meses más expansivos. Es el momento de siembra, de preparar los proyectos que germinaran en los meses calurosos.

Y si por algún motivo nuestro sistema inmune necesita refuerzos fotoquímicos podemos usar remedios naturales para estimularlo como los hongos tipo reishi, maitake, shitake, también podemos tomar propóleo, ajo blanco y negro, orégano, tomillo, romero como antibióticos naturales.

Sin olvidar la vitamina C que conseguimos de los cítricos, entre otros alimentos, y ayuda a estimular nuestro sistema inmunológico.

Hoy en día la naturopatía, la nutrición celular activa, la nutrición ortomolecular, nos ofrecen herramientas muy potentes para devolver al cuerpo a su equilibrio natural. No curamos sólo con plantas, la investigación bioquímica ha permitido conocer el entorno celular y ver lo que pasa a nivel microscópico analizando los síntomas y signos exteriores. Hay que estudiar el terreno constitucional y valorar las deficiencias, excesos o desequilibrios que padecen los órganos y sistemas; cuando el cuerpo manifiesta una determinada “batería de síntomas”. Así́ que, si de un modo natural, sin ensuciar las células del cuerpo, sin perturbar sus mecanismos de manifestación y evolución de sus “procesos patológicos” quiere que le acompañe como naturópata especializada. Le ayudaré a conducir correctamente cada proceso para eliminar la sustancia mórbida y acompañar al organismo en el restablecimiento de su salud.

Inmaculada Moliné Meléndez.
Licenciada en Veterinaria, especializada en Bromatología, Sanidad y Tecnología de los Alimentos. Postgrado en Medicina Naturista. Especialista universitario en Alimentación natural y Complementos dietéticos. Especialista en Micro nutrición y Dieto terapia. Especialista en Alimentación natural y energética. Especialista en Nutrición Celular Activa. Terapeuta floral método Bach y Esencias Trinidad. Curso básico de Gestalt.

Tel. 660 29 77 81
www.inmaculadamoline.es

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