Inmunización Natural: Homeoprofilaxis



A lo largo del desarrollo de la Medicina, tanto alopática como natural, se ha buscado poder prevenir las diferentes enfermedades infecciosas que afectan al hombre, sobre todo, aquellas que pueden llegar a causar la muerte. Es por todos conocidos el desarrollo de las vacunas alopáticas, pero lo que la mayoría de la gente desconoce, es que este procedimiento ya se llevaba a cabo antes de que éstas existieran, con diferentes métodos naturales. Uno de estos métodos es la Homeoprofilaxis, una de las materias que imparto en la escuela de salud integrativa Fortalecimiento Vital. 

Los primeros registros que aluden a esta técnica aparecen en 1.801, cuando durante una epidemia de escarlatina, el doctor Samuel Hahnemann (padre de la Homeopatía) prescribió BELLADONA como medicamento profiláctico. Fue tan grande su éxito, que los médicos alópatas de la época adoptaron su protocolo de tratamiento. Se sabe que se utilizó BELLADONA de manera profiláctica en 1.646 niños, de los cuales sólo 123 contrajeron la enfermedad, cuando la tasa de mortalidad de la época era del 90%.

Ya en el siglo XX, en el año 1.957 existe otro registro de la utilización de esta técnica. En una epidemia de polio en Buenos Aires se utilizó un medicamento homeopático para su prevención. A partir de la aplicación de dicho protocolo no se registró ningún caso de contagio.

En la actualidad se ha conseguido erradicar enfermedades infecciosas como la leptospirosis en Cuba y la encefalitis japonesa en la India mediante este método de inmunización natural.

El desarrollo de esta técnica es relativamente sencilla. Cuando existe una epidemia de cualquier enfermedad infecciosa, se busca el medicamento homeopático que cubra todos los síntomas que está desencadenando en los pacientes. Una vez elegido, se administra durante 8 – 10 días en los pacientes sanos expuestos a la epidemia.

Es un método simple, barato, sin efectos secundarios y que no necesita necesidades de conservación específicas como muchas de las vacunas convencionales (que tienen que mantener constante la cadena de frío y eso hace que su distribución en países desfavorecidos sea complicada).

Tras varios años de desarrollo de estos medicamentos, ha habido una evolución de estos. En vez de buscar medicamentos homeopáticos para cada epidemia, se han desarrollado, a partir del patógeno que produce la enfermedad. Este es el caso de la leptospirosis que antes mencionaba. La doctora Concepción Campa, del Instituto Finlay (perteneciente a empresas Biofarmacéuticas de Cuba), cuenta cómo desarrollaron un medicamento homeopático a partir de la leptospira, patógeno de la leptospirosis, al que denominaron nosolep. Al mismo tiempo desarrollaban la vacuna alopática para la misma enfermedad. El nosolep fue administrado a la población cubana y al año siguiente, tuvieron tales resultados, que ya no tuvieron necesidad de la vacuna convencional.

Este nos hace recobrar la esperanza de poder inmunizar mediante medicamentos naturales, que son de fácil distribución y pueden llegar a lugares desfavorecidos. Es muy interesante su utilización en enfermedades que todavía no tienen vacuna y que siguen produciendo millones de muertes en el mundo. Su desarrollo es rápido y económico, por lo que es una gran ventaja frente a la gran cantidad de tiempo que se invierte en investigar y desarrollar una vacuna tradicional.

Otra de las ventajas es que cualquiera puede tener acceso a esta técnica. Con la información adecuada puede prevenir y mejorar su salud, y, sobre todo, la salud de los niños que con tanta frecuencia caen en diferentes enfermedades contagiosas. Además, es perfectamente compatible y potencia su acción con productos destinados para mejorar el sistema inmune. Por todos conocidos es la equinácea, no tan conocidas las setas chinas (maitake, shitake y reishi) e incluso la popular vitamina C, que tantos catarros ha prevenido a lo largo de la historia.

Se sabe que, en Australia, el doctor Isaac Golden, ha aplicado este método de inmunización durante 25 años. Para conocer su efectividad hizo un seguimiento de sus pacientes durante 12 años y llegó a la conclusión de que “la profilaxis homeopática ofrece un alto nivel de protección frente a enfermedades infecciosas específicas, resulta un método no tóxico de prevención que estimula la respuesta curativa y ofrece un significativo nivel de protección, al menos comparable con el de las vacunas.”

Sólo compartir que mi experiencia personal y profesional con esta técnica ha sido maravillosa. Ha abierto una infinidad de posibilidades de tratamiento para muchas enfermedades que hasta ahora, tenían poca esperanza de mejoría o de curación.

Es una posibilidad más dentro de todas las terapias que pueden inmunizar al ser humano.

Es efectiva e inocua. Y eso siempre es una gran noticia.

Dra. Gema Rodríguez
Docente de Inmunización Natural. Salud infantil naturista y Fisiología en FORTALECIMIENTO VITAL.
www.fortalecimientovital.es


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