Formas de influir en la energía personal



La energía nos da la capacidad de actuar física o mentalmente. En nosotros está mayoritariamente concentrada en el interior de nuestra piel que nos distingue de la energía de los demás y del entorno.

Nuestro cuerpo es la manifestación más densa, tiene que ver con la cristalización química de los átomos en moléculas debido a las fuerzas electromagnéticas que las gobiernan y que hacen que se atraigan con una determinada geometría. Esta cristalización puede ser eléctricamente neutra o por el contrario que tenga una determinada polaridad (ión), esto produce movimientos internos que afecta a dicha estructura y sobre los campos electromagnéticos que la rodean generando un efecto local y también distal que se atenúa con la distancia.

A su vez las moléculas se agrupan en estructuras más complejas, como las células, tejidos, etc. Internamente pueden almacenar depósitos de memoria como ocurren en los condensadores con las cargas eléctricas. Dependiendo del tipo de cargas acumuladas (electrones o iones de una molécula compleja) producen que esta célula o tejido se inflamen más o menos. Esta sería el soporte físico sobre el que se sustenta en mundo emocional. Gestionando los procesos de carga (sensación y contacto con un estímulo) o descarga (expresión-liberación).

Cuando dicha inflamación alcanza un cierto grado hacen que los receptores del sistema nervioso se den cuenta e informen al cerebro, aprendiendo de la situación y generando o no una reacción a dicho estímulo. Si esta reacción es muscular genera a su vez una alteración eléctrica en él y un cambio energético local y distal.

Esta alteración electromagnética no solamente es interna a nuestra piel, sino que también la sobrepasa y por eso podemos influir en la energía de los demás sin necesidad de tocarlos.

Influencias químicas

 Los alimentos, los medicamentos y las hierbas influyen claramente sobre el estado energético, te mantienen vivo y dan una cierta calidad de vida, pero no necesariamente te la dirigen a donde es más necesario, hay que hacer más cosas (actuar, crear, enfrentar conflictos, aprender habilidades de supervivencia, de comunicación, etc.).

El sistema nervioso

 La reacción del cerebro puede ser adecuada para ciertas funciones importantes de cumplir ciertos objetivos personales o sociales, pero simultáneamente el hecho de producir asimetrías en las tensiones musculares puede limitar la libertad de movimientos o de expresión, alterando el flujo energético que si dura mucho tiempo generará un cierto agotamiento, influyendo muchas veces sobre la fisiología. Suele haber un peaje que pagar que se manifiesta comúnmente muy tarde, en la vejez.

Las técnicas energéticas

Existen infinidad de formas de influir. Por ejemplo, una aguja metálica influye en la energía donde se coloca ya que en la superficie de los metales el campo es cero y lo fuerza a dicho valor en la zona que toca. Influyen los cristales, los imanes, el calor, la presión física (piezoelectridad) que se usa en los masajes, los campos externos generados por máquinas o el aura de otra persona, o sus manos, etc.

De nuevo habría que analizar si dicha influencia simplemente tapa un síntoma o te dirige hacia algún objetivo en concreto.

Escenarios de aprendizaje

Al final hay que hacer un teatro y escenificar físicamente aspectos que tarde o temprano tendremos que enfrentar. Si no los tenemos desarrollados los podemos potenciar aparte en un laboratorio.

Habría que actuar en muchos escenarios distintos: Usar todas las partes de tu cuerpo liberándolas de tensiones, canalizar tu expresividad y descargar tus emociones acumuladas del pasado, estimular tu aprendizaje, creatividad y flexibilidad mental, o crear espacios de silencio para que nuestra alma se manifieste.

En dichos escenarios un factor fundamental es la intensidad con que se realizan y la coordinación de muchos factores simultáneos (físicos, emocionales, mentales, circunstancias) que generen un cierto nivel de estrés. Cuando hay presión y complejidad suficientes es cuando realmente tomamos conciencia de si tenemos engrasados todos nuestros recursos y damos la respuesta adecuada.

¿Qué hacer?

Mi recomendación de técnica energética es el masaje shiatsu (que significa literalmente presión con el dedo). Es simple y directa, trabaja y estimula todo el cuerpo a nivel físico y energético, muy eficaz si aplicas los meridianos de la medicina tradicional china. Sus técnicas diagnósticas y su teoría asociada te darán muchas pistas de cómo evoluciona o se estanca tu energía y qué elementos de tu vida debes atender. Con tu sistema energético equilibrado te sentirás más capaz de enfrentar cualquier reto.

Para escenificar en un laboratorio te recomiendo las meditaciones activas( Osho, tántricas, sufíes, taoístas, etc.). Dependiendo de cuales elijas te ayudarán a completar todo el espectro de aspectos de tu ser, de ver si fluyes en todos ellos dándoles la suficiente intensidad, y de si sabes coordinar tus ciclos de actividad y descanso.

En esta labor de selección y discriminación de lo más adecuado a ti te puedo orientar.

José Antonio Espeso
Ingeniero de telecomunicación.
Director de la Escuela de Shiatsu “Masunaga”
Tel. 918041997 – 629270141

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