¿Cómo iniciarse y profundizar en la práctica del yoga?



Un gramo de práctica es mejor que una tonelada de teoría.
Swami Sivananda

 

YOGA: MÁS ALLÁ DEL CUERPO

Cuando nos iniciamos en la práctica del Yoga, hoy extendida en todo el mundo, para beneficio de la Humanidad, buscamos en muchas ocasiones una mejoría de nuestra salud física, objetivo encomiable. Muchos se interesan en el Yoga para mantener un cuerpo flexible y en buena forma. Otros se aproximan a esta ciencia de la vida para resolver alguna dolencia como problemas de espalda, tensiones musculares o dolores de cabeza sistemáticos. Para cualquiera de estos acercamientos el Yoga tiene respuestas e instrucciones claras, sostenidas por la larga experiencia acumulada de los que practican desde hace miles de años.

YOGA, CIENCIA DE LA VIDA

El Yoga es una ciencia de la vida que tiene como objetivo alcanzar algo más que el bienestar individual físico y se orienta de forma integral, al bienestar, mental y espiritual y las relaciones armoniosas y pacíficas entre las personas, como señala Swami Sivananda (1887-1963) uno de los grandes inspiradores de las enseñanzas del Yoga en el siglo XX. Su práctica estimula el crecimiento de la espiritualidad innata individual y trabaja para su mejoría moral, mental y física. Su fundamento descansa en los principios del Vedanta, un sistema filosófico de India que enseña que cada alma es potencialmente divina y que dicha divinidad puede manifestarse a través de la contemplación, el trabajo desinteresado y el discernimiento filosófico, y que los verdaderos poderes del individuo son espirituales y mentales. Esta filosofía declara que toda la humanidad y toda existencia son Uno y acepta cualquier fe como medio válido de realizar la Verdad para sus seguidores, de ahí su universalidad y la facilidad con la que se ha incorporado a la vida cotidiana en muchos países de nuestra órbita.

CUERPO, MENTE Y EMOCIONES

El Yoga va más allá de ser un mero trabajo físico con el que mejorar nuestra salud, pues considera el cuerpo como el vehículo del alma, y enseña que el cuerpo físico individual debe mantenerse en buenas condiciones para que el jiva (el alma individual) pueda alcanzar con seguridad el objetivo de la vida, es decir, la realización del Ser. De esta forma el Yoga nos ayuda a desarrollar paz interior y unas relaciones más productivas, más armoniosas en nuestro trabajo y en nuestra vida. Debemos pues entender el Yoga como un método que va más allá de mantener un cuerpo flexible y armonioso. A través de ejercicios sencillos (asanas) que mejoran los distintos sistemas anatómicos que componen nuestro cuerpo, de prácticas de respiración consciente (pranayama), del aprendizaje de la relajación adecuada, de la simplificación de la dieta, trasformamos nuestro ser, positivizando nuestros pensamientos y hábitos vitales. La integración de los mencionados elementos nos conduce, por la abstracción de los sentidos (Pratyahara), a la mejoría de la concentración (Dharana), y a la meditación (Dhyana), que nos aporta silencio profundo, fortaleza espiritual y paz mental. “Si sigues estos cinco puntos ganarás fuerza y equilibrio para afrontar la vida y tendrás un nuevo ángulo de visión de la salud y del pensamiento positivo” solía decir Swami Vishnudevananda (1927-1993), uno de los discípulos más próximos de Swami Sivananda y al que envió a Occidente hace ahora más de 60 años para enseñar Yoga y Vedanta. De esta forma, y con la paciencia que otorga una práctica constante, el principiante se da cuenta de que se opera un cambio sutil en la forma en la que afronta la vida, pues mediante la persistencia en la tonificación y relajación del cuerpo y en la calma de la actividad mental que le inicia en los estados de paz interior, verdadera naturaleza del Yoga.

¿CÓMO PRACTICAR?

Sadhana es la práctica espiritual llevada a cabo consciente y sistemáticamente para liberar nuestras vidas de las limitaciones que la atan. Los obstáculos son innumerables en este gran viaje del Yoga, pero con la práctica adecuada y un buen guía, podrás estar seguro de alcanzar tu objetivo.

Algunas personas tienen curiosidad por la vida espiritual. Piensan que van a obtener algunos poderes o Siddhis, realizando prácticas de Yoga y cuando no lo consiguen, pierden la paciencia, abandonan sus prácticas y la vida espiritual. La mera curiosidad no te ayudará a realizar ningún progreso espiritual. Analiza tus pensamientos y descubre si tienes verdadera hambre espiritual o sólo mera curiosidad. Transforma tu curiosidad en verdadera sed de alcanzar la realización del Ser mediante la práctica pausada del Yoga, el estudio de los libros clásicos del Vedanta, el Japa y la meditación.

Existe una disciplina espiritual para cada persona. Selecciona la que sea más adecuada para ti y ten la habilidad y capacidad para llevarla a cabo. 

PACIENCIA

Debes entrar en el sendero espiritual con la mejor intención de alcanzar el conocimiento del Ser, pero a menos que seas vigilante y diligente, a menos que tu práctica sea intensa y rigurosa, tus buenas intenciones no te capacitarán por sí solas para lograr el éxito. Deben ir respaldadas por buenas acciones. La pureza moral y la aspiración espiritual son los primeros pasos en el sendero de todo buscador.

Es absolutamente esencial una rigurosa autodisciplina, lo que no significa represión, sino sublimación de nuestra naturaleza inferior.

ABRE TU CORAZÓN

El sendero espiritual puede parecer duro al principio, pero con la práctica del Yoga tu corazón se expande. Tus dudas se esclarecen por sí solas al obtener las respuestas del interior. Sientes una emoción indescriptible por el éxtasis que emana de tu interior; sientes una paz imperturbable.

Los seres iluminados prestan su ayuda a los aspirantes que se esfuerzan. Los aspirantes pueden sentirla realmente. El sentimiento de soledad y de ser rechazado y olvidado se desvanece por entero.

Algunos aspirantes abandonan su Sadhana después de algún tiempo. Esperan obtener grandes frutos rápidamente. Confían en lograr muchos siddhis, poderes, en poco tiempo, y cuando no los obtienen abandonan la Sadhana. Han de descorrerse distintos velos a lo largo del camino antes de alcanzar la meta final.

SIN TRAMPAS, NI ATAJOS

La autorrealización es el resultado de una Sadhana intensa y firme.

No existe ningún atajo en el camino espiritual.

Los santos y Yoguis no piensan nunca que han controlado su mente. Solamente el practicante engañado se imagina que ha controlado ya su propia mente. Cuando se tiene en la mente la idea de que la meta más elevada ha de ser aún alcanzada, tenderás siempre hacia ella. Pero si imaginas que has alcanzado ya lo más elevado, sufrirás una caída. Aspira siempre por una realización cada vez más elevada, hasta que cese tu respiración.

El progreso espiritual es lento, como una espiral. Al principio se necesita un gran esfuerzo, pero gradualmente, el círculo se va estrechando y el esfuerzo va siendo cada vez menor. El aspirante obtiene fortaleza espiritual lentamente, pero cada vez avanza más y más deprisa. Por tanto, sé paciente, perseverante y firme.

POCO A POCO

El progreso interno se produce de un modo silencioso e imperceptible.

Comprueba como ganas en seguridad, serenidad y calma en estado de vigilia.

Tendrás un cuerpo y una mente sanos,
tu voz será dulce,
tu rostro será lustroso,
tus ojos se volverán brillantes.

Permanecerás siempre calmado, tranquilo y pausado.

Estarás siempre alegre, contento y sin miedo.

Serás desapasionado y objetivo.

No sentirás tanta atracción por el mundo.

Las cosas que antes te molestaban no lo harán ya más.

Tendrás una mente firme, aguda y sutil.

Anhelarás poder dedicarte más a la meditación.

Mantendrás los asanas con vigor.

Desarrollarás un deseo ardiente de dedicarte al servicio desinteresado.

Cuida que tu ego no crezca por el desarrollo de tu Ser que naturalmente acontece con una Sadhana sincera y constante.

Continúa la práctica hasta que estés completamente establecido en el Ser.

Si detienes la práctica y vas hacia el mundo, hay muchas probabilidades de una recaída. No te dejes llevar por el nombre y la fama.

Es muy, muy difícil renunciar al placer intelectual, el placer del nombre y la fama. Sé prudente.

No dejes que los fracasos te desanimen. No los repitas en el futuro. Piensa nada más en las causas que te llevaron a esos fracasos e intenta eliminarlas en el futuro.

Desarrolla lentamente tu fuerza de voluntad. No pierdas ni un solo día, procede hacia delante con tus prácticas espirituales.

Deja que la Sadhana sea regular, continua, constante y sincera. Permanece vigilante eternamente. Medita regularmente.

OBSTÁCULOS

Algunas veces el estudiante se estanca. No puede continuar más allá en su camino. El camino espiritual está lleno de obstáculos.

Si tú conquistas un obstáculo, otro obstáculo está listo para manifestarse.

Si controlas el sentido del gusto, otro Indriya está simplemente esperando a aparecer con redoble fuerza y vigor.

Si eliminas la codicia, la ira está esperando para hundirte.

Si conduces el egoísmo por una puerta, entrará por otra puerta.

Es necesario tener una gran paciencia, perseverancia, vigilancia e intrépida fuerza.

Sé firme, regular e invariable.

La gente se mofará de ti; quédate en silencio.

La gente te insultará; quédate en silencio.

La gente difundirá rumores maliciosos, acerca de ti; quédate en silencio.

Mantente en tu camino espiritual. No vaciles. Persigue la verdad donde te encamine, cualquiera que sea el precio y el sacrificio.

NO LO DEJES PARA MAÑANA

Actúa ahora. Vive ahora. Realízate ahora.

Cada día te roba una parte de tu preciosa vida. Por lo tanto, deberías ser muy diligente y sumergirte en una Sadhana constante.

Nunca caigas en el victimismo del lamentarte en vano.

Empieza tu Sadhana ahora.

No vaciles,
no temas,
no dudes.

Tienes una fuerza infinita en tu interior, no pierdas la confianza. Los obstáculos son escalones hacia el éxito. Ellos desarrollarán tu voluntad. No permitas que te opriman.

HOY ES EL DÍA

No digas. “Empezaré mi Sadhana espiritual o meditar cuando todas mis inquietudes, preocupaciones y ansiedades se acaben, cuando todos mis hijos tengan una vida asegurada, cuando tenga mucho tiempo libre después de jubilarme”.

Nunca te verás capaz de sentarte ni siquiera media hora cuando seas viejo.

No tendrás fuerza para practicar.

Debes empezar las prácticas espirituales enérgicas cuando eres joven,
cualesquiera que sean las condiciones, circunstancias y ambiente.

Sólo entonces recogerás una rica cosecha espiritual cuando seas viejo.

Podrás gozar de la inacabable Paz de lo Eterno.

DIEZ CONSEJOS PARA MEJORAR TU PRÁCTICA

  1. Existe una disciplina espiritual para cada persona. Selecciona la que sea más adecuada para ti
  2. Empieza tu Sadhana hoy mismo.
  3. Analiza tus pensamientos y descubre si tienes verdadera hambre espiritual o sólo mera curiosidad.
  4. No te mezcles excesivamente en lo mundano.
  5. Habla, camina, come y duerme con moderación.
  6. No esperes obtener frutos rápidamente. El progreso interno se produce de un modo silencioso e imperceptible.
  7. Practica tu Sadhana regular, continua, constante y sinceramente.
  8. No dejes que los fracasos te desanimen.
  9. Desarrolla lentamente tu fuerza de voluntad.
  10. Sé paciente, perseverante y firme.

Swami Sivananda,
De su libro “Así piensa Swami Sivananda”

Información facilitada por el Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta
www.sivananda.es – Tel.: 913615150
www.sivanandagranada.es – Tel.: 660288571
Centro afiliado Sivananda en Bizkaia  Tel.: 656716899


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