Yoga para principiantes 1



Son muchísimas las personas que se están sumando al yoga, y me encanta, porque los beneficios de esta práctica milenaria son increíbles para el cuerpo y la mente, pero también tienen repercusiones súper positivas a nivel global. Sin embargo, ser principiante a veces asusta. No sé si te acuerdas de la última ocasión en que hiciste algo por primera vez, pero solemos sentirnos inseguros e incluso torpes. Nos hacemos mayores y dejamos de arriesgarnos, de probar cosas nuevas, y es fácil adormilarse en los hábitos rutinarios ¿verdad? Bien, pues es hora de sacudirse todo eso del cuerpo y de volver a ser principiante, porque es tantísimo lo que vas a crecer, disfrutar y celebrar ¡que no puedes esperar ni un momento más!

En yoga no tienes que ser flexible, ni escultural, tampoco tienes que hacerlo bien.

Es más, el yoga es para los inflexibles, para quienes no diferenciamos entre izquierda y derecha, para quienes nos caemos de las posturas de equilibrio sobre una pierna y para quienes nos duele estirar. Si hubieras navegado mil veces alrededor del mundo no te apuntarías a un curso de vela. Pues con el yoga te estás embarcando en una aventura antes no explorada, que no tiene fin y que va a abrir rutas en la exploración de las maravillas de tu cuerpo, pero también de tu mente y de tu alma. Con la práctica continuada tu cuerpo se moldeará, se hará más fuerte y elástico, tu mente estará más centrada y en calma y tu corazón encontrará la paz verdadera en su interior.

Mantente abierto de mente lo más posible

Estás en un entorno nuevo, con personas que no conoces, en ropa de deporte y con los pies descalzos sobre una esterilla antideslizante. Intenta no juzgarte, no anticipar ni crear expectativas y mantenerte mentalmente abierto a lo que esta nueva experiencia va a traerte. Da igual si hacías yoga hace veinte años, olvídate y reencuéntrate contigo mismo sobre la esterilla. En el ahora. Quien eres en este momento no tiene nada que ver con quien eras entonces. Ten también en cuenta que el yoga ha evolucionado bastante desde aquellos tiempos, de modo que tu experiencia va a ser totalmente nueva. Y, si es la primera vez que te apuntas a una clase de yoga, procura apartar todas las ideas preconcebidas que puedas tener sobre la práctica. Seguro que son muchas, que si hombres indios anudados en posturas imposibles, que si señoras mayores vestidas de blanco y cantando OM o modelos de portada con sonrisas níveas y cuerpos de la talla 34. Date la oportunidad de probar como si no hubieras visto nada relacionado con el yoga. Permítete sentirte inocente, si haces el ridículo, ríete contigo, si se te da genial, date una palmadita en la espalda pero, sobre todo, disfruta.

Ten paciencia, el progreso en la práctica de yoga es algo peculiar

Cuando empiezas a aprender un idioma extranjero aprendes primero los sonidos, las palabras básicas, frases, etc. y cada año avanzas en una escala de complejidad lingüística. Sin embargo, el aprendizaje en yoga es muy lento por un lado y muy rápido por otro. Sucede en espiral, revisitando los contenidos una y otra vez y profundizando en ellos desde una perspectiva energética. El progreso nos muestra logros en el cuerpo, pero también en la mente-corazón, no siempre cuando queremos ni como pensamos que debería suceder. Puede que estés un tiempo estancado en un ejercicio y, de repente, un día, como por arte de magia, sucede que te sale de maravilla… para volver a retarte cuando menos te lo esperas.

El yoga también tiene un componente de aplicabilidad muy importante, si cuando aprendes alemán lo haces para comunicarte con personas que hablan ese idioma, en yoga estudias y te lo curras para comunicarte contigo mismo y con la vida con mayor empatía, alegría y vitalidad. Tiene efectos muy favorables en tu día a día y en tus relaciones tanto personales como profesionales. Si no te sientes mejor, más feliz, creativo y en paz, es que algo no está sucediendo correctamente.

Ríndete

Intenta no controlar desde el esfuerzo cómo sucede tu yoga. Estamos acostumbrados a aprender a base de luchar imponiendo nuestra voluntad, sin embargo, el yoga te va a pedir que te rindas al proceso, que confíes y que no te marques metas ni destinos. Nuestra tarea como principiantes es centrarnos en hacerlo lo mejor posible, subirnos a la esterilla y dejar que suceda. Eres el navegante de tu yoga, estás atento a las estrellas y a los vientos, izas o repliegas velas, viras a babor o a estribor, pero no puedes controlar desde dónde soplará el viento ni con qué intensidad, tu papel es el de observarlo y dejar que te guíe hacia tu destino que, como marino, puedes habértelo marcado con la ayuda de las cartas de navegación y de acuerdo a las rutas marcadas por otros, pero como yogui, es el despertar total de tu Ser Consciente y cada persona tiene su propia carta y su propio camino.

En la segunda parte de este artículo te hablaré de cuestiones más prácticas como distintos tipos de yoga, cómo elegir el estudio adecuado para ti o por qué posturas empezar, todo eso que va a hacer de tu aprendizaje una experiencia enriquecedora y maravillosa.

¡Feliz yoga a todos!!

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