La Energía Femenina. El principio de Myriam de Magdala



“El principio que animaba a Myriam de Magdala y a sus compañeros esenios no os sugiere que volváis hacia el pasado, al contrario, os invita a permanecer totalmente presentes en vuestro momento actual y a romper con todo lo que supone una carga para la materia y la conciencia.”

El principio de Myriam de Magdala, representa el fuego femenino en su máxima expresión. Una energía que empuja a la liberación de la programación de las generaciones pasadas. A romper con los patrones establecidos de milenios.

En estos momentos de tanta reivindicación femenina, se hace necesario tomar altura para poder ver hacía donde se quiere llevar esta “lucha” … ¿realmente comprendemos lo que significa el fuego femenino? ¿es sustituir un principio por otro? ¿no nos estamos quedando más en la personalidad que en el alma?

El papel de la mujer no es coger una bandera y demostrar que puede ser como el hombre, no es coger el rol masculino. Ahora el llamamiento es a la reconciliación con nuestro principio femenino. Ocupar el lugar exacto que tiene la mujer dentro de la creación.

La incesante lucha interior que libran vuestras almas yendo de la dominante a la dominada es un tartamudeo del que tenéis que libraros. El fuego femenino que llega hoy tiene como misión poner fin a ese combate; tiene por función reivindicar al hombre y a la mujer en este mundo, es decir, revelarlos con otra imagen, más solidaria, más crística en el sentido universal del término. Visiones Esenias – Daniel Meurois –  Ediciones Isthar Luna-Sol

La energía femenina que habita tanto en la mujer como en el hombre, es ese impulso sagrado que impulsa al ser, a osar vivir la vida, sin límites, con confianza, con inteligencia, cuando reconocemos esa fuera en nuestro interior los miedos se van disipando, nos sentimos más seguros explorando los ¿por qué no? Permitiéndonos así vivir experiencias que están fuera de los condicionamientos mentales y sociales a los que todos nos vemos sometidos. La energía femenina es intuición, dulzura, ternura. La energía masculina es acción, fuerza, concretización. El equilibrio entre ambas proporciona estabilidad y equilibrio.

La mujer es portadora de una fuerza capaz de crear, de impulsar y de desestabilizar…. Es lo que crea el movimiento de la vida, por eso la convierte en la eterna iniciadora. La armonía del planeta se basa en el equilibrio entre el femenino sagrado y el masculino sagrado. Ambos existen tanto en la mujer como en el hombre. Pero tú, que eres mujer, tienes un cuerpo en el que prevalece el fuego femenino. El reconocimiento amoroso de este principio te llevará a conectar con tu parte más sagrada y así conseguir que la magia de la creación se muestre en todos tus actos.

Las mujeres creen demasiado a menudo que sólo dan nacimiento a cuerpos y que sobre esos cuerpos vienen a fijarse las almas. ¡No creáis nada de eso! Las mujeres son, desde siempre, las matrices y las nodrizas de muchas otras cosas. Son, ante todo, las reveladoras del conocimiento.

El principio de la mujer está ahí para romper la cadena de todas las rutinas. Habla de la curiosidad imaginativa sagrada y crea así un espacio en constante expansión en la conciencia de la humanidad. Ahí se sitúa su verdadero papel como matriz. Genera y nutre esa otra cosa y esa otra forma que la vida necesita para cumplir su obra.

Visiones Esenias – Daniel Meurois

Ediciones Isther Luna-Sol

Cuando seamos capaces de reconocer todo esto en nosotros, cerrarán las heridas del pasado relacionadas con la mujer, ese dolor y ese recuerdo de las generaciones pasadas están grabadas en nuestras células y en nuestra alma, la arrastramos de existencia en existencia. La reconciliación con nuestra propia energía femenina nos abrirá las puertas del entendimiento, la compasión y el despertar.

¡El despertar de este mundo exige esta mutación!

Lo femenino, la tierra, lo masculino el aire, cielo… Son el equilibrio perfecto, no pueden disociarse. El empeño de esa separación es lo que ha creado todos los desequilibrios que vivimos a nivel individual y colectivo.

… el principio de Myriam toma el aspecto de una lengua de fuego que despierta una necesidad de autenticidad.

La dulzura, la compasión y el corazón del fuego femenino está siempre presente en nosotros, si miramos dentro, en lo más profundo de nosotros, lo encontraremos latiendo y listo para inundar nuestra vida.

Ni la mujer sin el hombre ni el hombre sin la mujer, en la unión, el respeto y reconocimiento radica el éxito del despertar de esta humanidad. 

Salir del encorsetamiento mentale es lo que nos exige la energía crística, un mensaje de hace más de 2000 años.

Esther PertegalTerapias Esenias y Egipcias

www.esenia.es –  info@esenia.es


Si te ha gustado, compártelo...