¡JUGUEMOS! EL SORPRENDENTE PODER DEL JUEGO EN LA VIDA ADULTA

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¿Recuerdas la pura alegría de hacer castillos de arena en la playa, la emoción de perseguir luciérnagas y las risas interminables de los juegos infantiles?  A medida que crecemos, esos días sin preocupaciones a veces pueden parecer un recuerdo lejano. ¿Y si te dijera que reavivar tu espíritu juguetón no solo es nostálgico, sino que realmente te beneficia?

Crecer no se trata solo de perder esos momentos lúdicos, sino también de ganar nuevos y valiosos.

Exploremos ambos lados de la moneda:

El poder del juego: 

  • Mejora el bienestar mental y emocional: La alegría de jugar reduce el estrés, aumenta la felicidad y promueve la fortaleza emocional. Imagínate pintando con entusiasmo, bailando al ritmo de tu música favorita o simplemente contando chistes tontos con amigos. ¿Ya puedes sentir cómo el estrés se desvanece como la mantequilla en un panqueque caliente?
  • Aprendizaje y adaptación: La curiosidad lúdica nos ayuda a aprender, adaptarnos y resolver problemas de formas innovadoras. Imagínate probando un nuevo deporte, aprendiendo un nuevo idioma o incluso tomando un camino diferente al trabajo. Estas exploraciones lúdicas pueden conducir a avances tanto en tu vida personal como profesional.
  • Fortalece los lazos sociales: La risa compartida y las actividades lúdicas crean conexiones y construyen relaciones más sólidas con los demás. ¿Recuerdas la última vez que te uniste con un compañero por un amor compartido por los juegos de mesa o simplemente disfrutaste de un meme divertido juntos? La alegría fomenta un sentido de comunidad y pertenencia, haciendo la vida más agradable y significativa.  

La necesidad de equilibrio:

Si bien la alegría del juego tiene sus beneficios, también hay aspectos importantes de la vida que requieren madurez y responsabilidad:

  • Responsabilidad y madurez: Crecer implica asumir responsabilidades, desarrollar la autodisciplina y navegar por emociones complejas. Esto nos convierte en individuos maduros.
  • Empatía y comprensión: Las experiencias de la vida nos ayudan a desarrollar la empatía y la comprensión por los demás.
  • Contribución y propósito: A medida que crecemos, podemos descubrir nuestras pasiones y contribuir de manera significativa a la sociedad. Este sentido de propósito agrega profundidad y satisfacción a nuestras vidas.

Entonces, la clave es el equilibrio:

Podemos mantener el espíritu lúdico mientras desarrollamos la madurez y la responsabilidad que vienen con la edad: Aquí hay algunas ideas específicas para incorporar el juego en tu vida diaria:

  • En el trabajo: Agrega un toque de humor a tus presentaciones o reuniones, toma un descanso para jugar un juego rápido con tus compañeros de trabajo o organiza una actividad lúdica para fomentar la creatividad y el trabajo en equipo.
  • En casa: Convierte las tareas domésticas en un juego, organiza una noche de juegos familiares o crea una “sala de juegos” en tu hogar donde puedas relajarte y divertirte.
  • En la comunidad: Únete a un club o grupo de juegos, participa en un evento deportivo o voluntariado para una causa que te apasione. Las posibilidades son infinitas.
  • Mantén un sentido de maravilla: Sigue abierto a nuevas experiencias y sigue aprendiendo, ya sea a través de pasatiempos, viajes o simplemente haciendo preguntas.
  • Conéctate con personas lúdicas: Rodéate de personas que comparten tu aprecio por la diversión y la risa.

¿Estás listo para reavivar tu espíritu juguetón?

Aquí hay algunos consejos para empezar:

  • Empieza pequeño:  No es necesario que hagas un cambio radical en tu vida. Comienza con pequeñas cosas, como cantar y bailar durante tu canción favorita, llamar a un amigo con un chiste o pasar tiempo con los niños de tu familia.
  • Sé creativo: No hay reglas cuando se trata de jugar. Encuentra actividades que te diviertan y que te hagan sentir bien. Puedes probar algo nuevo, como aprender a tocar un instrumento musical o tomar clase de baile, o puedes redescubrir un viejo favorito, como jugar videojuegos o leer cómics. 
  • Involucra a otros: Jugar es más divertido cuando lo compartes con otros. Involucra a tu familia, amigos o compañeros de trabajo en tu búsqueda de la alegría.Puedes organizar una noche de juegos, participar en un deporte de equipo o simplemente pasar tiempo juntos haciendo algo que les guste a todos.        

Recuerda, la alegría es una actitud, no una edad, y crecer no se trata de perder quien eres; se trata de convertirte en la mejor versión de ti mismo.

¡Así que sigue jugando, sigue aprendiendo y sigue encontrando magia en cada momento!

¡Desafíate a ti mismo a probar una nueva actividad lúdica esta semana! Comparte tu experiencia en los comentarios a continuación e inspira a otros a unirse a la diversión!

Alena Beranova 
Influenciador de bienestar, Panama City, Panamá.
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