Fruta de Otoño: Una explosión de color



Trata de comer sólo cuando tengas hambre, de ingerir alimentos frescos y con su esencia vital. Asegúrate de que los vegetales que comas sean nutritivos y ricos en vitaminas. Tienes que prestar atención al suelo en el que crecen. Este no debe ser abonado artificialmente. Los fertilizantes químicos pueden producir alimentos de buen aspecto en abundancia, pero suelen producir alimentos nutritivos.
Swami Sivananda, Cómo vivir cien años

Las frutas de otoño

La aparición de las primeras frutas del otoño coincide en el mercado con las últimas del verano. Toda una fiesta de colores y de sabores que atrapan tus sentidos y calman la mente. Todas las frutas están cargadas de prana, energía, maduradas a lo largo del verano con un intenso sabor dulce. Y también las hay con un intenso sabor ácido, cargadas de vitamina C. Todas ellas aportan energía y nos ayudan a reforzar nuestras defensas preparándonos para afrontar el invierno.

Hay frutas que sólo se pueden consumir frescas de septiembre a noviembre: uvas, higos, granadas, acerolas, endrinas, zarzamoras, frambuesas, arándanos, membrillos, chirimoyas y mangos.

Otras frutas, sin embargo, se pueden encontrar todo el año, aunque son los meses de otoño su mejor momento de sabor y de dulzor: manzanas, peras, plátanos y kiwis.

Siempre es recomendable consumir las frutas de temporada porque se encuentran en su mejor momento de sabor, punto de madurez y plenitud de nutrientes, abundancia, calidad y por supuesto económicas.

Muchas de estas frutas de otoño tienen varias particularidades, entre ellas que no las puedes encontrar frescas en otra época del año. Maduran a lo largo del verano, conteniendo toda la energía del sol y su prana.

 

Trata de comer los alimentos con sus vitaminas naturales. Puedes asegurarte de ello comiendo alimentos frescos.  Frutas, vegetales y hojas verdes son los mejores desde este punto de vista. Son ricos en vitaminas. Los más abundantes en vitaminas son los vegetales y las frutas que han absorbido mayor luz solar.

Swami Sivananda

Algunas frutas de otoño  

La piña, las uvas, las manzanas, las naranjas y las peras son las frutas otoñales más conocidas. Sin embargo hay muchas otras que sólo las podrás encontrar en esta época. He aquí un breve listado de las frutas propias del periodo otoñal:

  • Acerolas: es un fruto pequeño de color rojo o anaranjado fuerte. Rica en vitamina C tiene un sabor ácido.
  • Arándanos o mirtilos: Su mejor momento es el mes de septiembre, es rica en vitamina C, potasio, sodio, fibra y ácidos. Fuera de su temporada sólo los puedes consumir secos o en mermeladas.
  • Azofaifas: En la forma se parecen a las aceitunas, son de color rojizo brillante por fuera  y de color amarillento por dentro. Tiene un sabor dulce ligeramente ácido. Maduran en los meses de septiembre y octubre.
  • Caquis: es una fruta tropical,  estrella del otoño. Como la granada, imposible encontrarla fuera de la temporada. Es rica en azúcares, sales minerales y vitaminas.
  • Endrinas: procede de un ciruelo silvestre que vive en las riberas de los ríos y lugares húmedos. Su fruto es de un color azulado oscuro, redondo y pequeño. Su sabor es áspero y ácido.
  • Frambuesas: Son ricas en vitamina C, potasio y magnesio. Tienen propiedades tónicas y refrescantes. Las frambuesas al igual que los arándanos, tienen su momento de esplendor los meses de septiembre y octubre. El resto del año las puedes consumir en mermelada.
  • Granadas: La fruta maravilla del otoño, no la vas a encontrar en otro momento del año. Tiene un sabor dulce, refrescante y algunas son ligeramente ácidas. Ahora se están descubriendo muchos de sus efectos beneficiosos para la salud, es un poderoso antioxidante, es digestiva, astringente, diurética. Ayuda a limpiar nuestro organismo. El color rojo y la forma de sus pequeños frutos te recuerdan que estás ante una joya de la naturaleza.
  • Higos: El fruto de la higuera. Algunas higueras producen dos cosechas de frutos: las brevas en el mes de junio que contienen más agua y menos dulzor y los higos en el mes de septiembre, que son más pequeños y más dulces. Los frutos son delicados, no aguantan los desplazamientos y una vez recolectados hay que consumirlos rápidamente. Muchos de los frutos se secan y los puedes consumir a lo largo del invierno.
  • Kiwis: los puedes encontrar todo el año pero su mejor momento son los meses del otoño. Es rico en vitamina C.
  • Mangos: Es una fruta tropical que desde hace un tiempo se cría en la costa tropical de Málaga y Granada. Son dulces y carnosos. Ricos en vitamina C, betacaroteno y potasio. Se recomienda en la prevención de enfermedades degenerativas y los signos de envejecimiento. Sus vitaminas A y C tienen la función de reforzar las defensas del organismo contra los radicales libres.
  • Manzanas: Las puedes encontrar todo el año pero su mejor época es a finales de verano y los meses de otoño. Si las tomas con piel (tienen que ser ecológicas) son excelentes para regularizar el tránsito intestinal y reducir el colesterol.
  • Membrillo: Es rico en potasio, vitamina C, y sales minerales. Es difícil comer crudo debido a su carne dura y áspera. Se utiliza cocinado, como dulce de membrillo.
  • Naranja y mandarinas: Son de los cítricos más comunes. Tienen un alto contenido en vitamina C que ayuda a las defensas. Son un buen antioxidante y ayudan a quemar grasas.
  • Peras: también se puede encontrar todo el año pero su mejor momento es el otoño. Junto con la manzana y los plátanos es la fruta más consumida. Facilita la digestión, es energética y refrescante.
  • Uvas: Son ricas en glúcidos, potasio, flavonoides y sales minerales. Tienen propiedades energéticas y contienen valiosos minerales. Se recomiendan en la prevención del cáncer y las enfermedades cardíacas. El zumo de uva se usa para desintoxicar el organismo. La mejor época para el consumo de la uva va de septiembre a noviembre, aunque se pueda encontrar todo el año. Son perlas de la naturaleza que han sido maduradas a lo largo del verano y contienen una magnifica concentración de prana.

El secreto para estar sano y feliz todo el tiempo es quedar siempre con un poco de hambre. No sobrecargar el estómago.
Swami Sivananda, Senda Divina

Cómo consumirlas

Es mejor comer la fruta sola, separada de la comida. Si la tomas con la comida fermentara en el intestino y te producirá hinchazón y malestar.

Puedes tomar fruta en el desayuno o como un tentempié. No mezclar la fruta dulce con la fruta ácida y no mezclar más de dos frutas del mismo grupo juntas.

El melón y la sandía hay que comerlos sin mezclar ni con otra fruta, ni entre sí, porque son muy indigestos.

La manzana es la única fruta neutra que puedes combinar con otras, incluso la puedes tomar después de la comida. Para las personas que tienen dificultades con la fruta pueden tomarla en compota.

Las frutas son uno de los alimentos más valiosos y purificadores. Utilizadas en la proporción adecuada y en el momento apropiado, son clave para equilibrar excesos y despejar el sistema de toxinas. Para tener este efecto, las frutas deben estar maduras y sin pesticidas, de otra manera crearán toxinas por sí mismas.

Un día sólo a base de frutas:

Come sólo fruta. La fibra de la fruta te ayudará en la limpieza. Las tres comidas que hagas en el día que sean a base de fruta. Toma fruta jugosa. En cada una de las comidas puede tomar hasta 1/2 kg de fruta.

DESAYUNO: preferiblemente ácida: Piña, uvas, kiwi o melón. Puedes combinar la piña y el kiwi. El melón tómalo sólo, sin mezclar con ninguna otra fruta.

AL MEDIODÍA: Te sugerimos uvas. Son jugosas y dan mucha energía. También puedes elegir, sandía, melocotón, mango o papaya.

LA TARDE-NOCHE: fruta dulce y jugosa: uvas, peras, mango  o compota de manzana.

Un día a base de frutas

  • Si puedes, dedícate el día para ti, para estar contigo misma/o.
  • Tómatelo con calma, no hagas grandes esfuerzos.
  • Realiza actividades tranquilas, puedes repetir tu mantra.
  • Práctica asanas y pranayama con dedicación
  • No pienses en la comida

Un semi-ayuno a base de jugo de frutas:

Aunque no se considere como un ayuno propiamente dicho algunas personas prefieren ayunar tomando sólo zumos de verduras crudas o jugo de frutas.

Este tipo de ayuno presenta ventajas y desventajas. Los zumos aíslan de las presiones y tensiones del mundo exterior, alimentan el cuerpo y lo vigorizan. La desventaja de ayunar con zumos es que estimulan la digestión, de manera que si ayunas sólo con zumos puedes sentir más hambre. También puedes experimentar, a algunas personas les pasa, dolores de cabeza u otros efectos secundarios. Los zumos tienen la propiedad de acelerar la desintoxicación.

La dieta a base de zumos constituye una buena manera de desintoxicar el cuerpo, adquirir fuerza de voluntad y fortalecer la mente. Para las enfermedades típicas de la civilización: reuma, artritis, arterioesclerosis, entre otras, realizar una dieta desintoxicante un día a la semana a base de frutas es muy útil.

Es una buena experiencia pasar un día sólo a base de zumos, uno en cada comida.  Cinco a siete decilitros de zumo es suficiente para un día así. Tómalo a sorbos, hay que  masticarlo, saboreándolo bien.

Las y los yoguis recomiendan ayunos periódicos, sobre todo durante una enfermedad, para descansar el estómago. De ese modo, la energía recuperada se puede encauzar hacia la eliminación de toxinas y las materias nocivas que originaron el trastorno. El comportamiento de los animales constituye un ejemplo del buen uso del ayuno como terapia curativa. Dejan de comer cuando están enfermos y permanecen inactivos hasta que se restablecen y pueden reanudar su vida normal.
Swami Vishnudevananda, El Libro del Yoga

Información facilitada por el Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid
www.sivananda.es  Tel.: 913615150
www.sivanandagranada.es     Tel.: 660288571

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