¿Cómo podemos gestionar la Ira?



“El mejor luchador nunca está enojado” (Lao Tzu)

El psicólogo Charles Spielberger nos dice que “la Ira es un estado emocional que varía en intensidad desde una leve irritación a la fura y la rabia intensa”, esta al igual que muchas emociones que experimenta y vive el ser humano está acompañada de cambios biológicos, motora, fisiológicos como por ejemplo el aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la presión arterial y a nivel hormonal aumento de la adrenalina y noradrenalina. ¿Pero qué es? Más que nada es una reacción emocional que tenemos cuando una persona considera que existe o se va a producir un resultado negativo de los propios intereses, evidentemente está encaminada a mostrar nuestra disconformidad a quejarnos,  obviamente la intensidad de esta emoción negativa nos induce a actuar de forma que a veces no pueden ser controladas, por ejemplo al producir un aumento de la noradrenalina y aumento de la energía nociva que inunda los pensamientos podemos hiperventilar nuestro chakra del plexo solar en conjunto al chakra de la garganta, lo cual la energía sale expulsada en cólera como bien dice el dicho “daña más una palabra que un golpe” ya que decimos y actuamos de forma exacerbada produciendo daño al otro y a nosotros mismos. Es por eso que cuando experimentamos esta emoción hacia el otro, cuando sentimos que han sido violados nuestros intereses de manera intencionada o injustificada lo afrontamos con esa conducta hostil.

La ira también es usada de forma que se cumplan las normas antes de que vengan los castigos, por los padres, jefes, amigos, profesores, etc. es por ello que no es conveniente abusar de este método ni usarlo como una forma de castigar. También se expresa de manera agresiva, ya que es una respuesta natural de adaptación a las amenazas, da poder, agresividad y sentimientos que nos permiten luchar y defendernos, por lo cual una cierta cantidad es importante para nuestra supervivencia, pero ¿Podemos controlarla? ¿Cómo podemos manejar la ira? El psicólogo Jerry Deffenbacher, realizó diferentes pruebas para determinar que algunas personas son más exaltadas que otras, se enojan con facilidad y otras son más intensas, lo cual existen diferentes formas de poder trabajar el manejo de la ira.

Marco Aurelio, filósofo y emperador romano, nos dice que debemos considerar 2 factores para manejar la ira:

  1. Autocontrol: identificar y reconocer las primeras señales de advertencia de enojo y cortarlo de raíz antes de que se vuelva algo fuera de control.
  2. Aplazamiento: tomarse un descanso, alejarse, respirar y regresar luego para ver las diferencias entre uno y otro de forma más tranquila.

Sin embargo, siendo difícil cambiar algunos pensamientos y puntos de vista mientras uno está preso de la pasión de la ira, es por eso que debemos tener diferentes técnicas y estrategias, como por ejemplo:

  1. Somos seres naturalmente sociales, diseñados para ayudarnos unos a otros: debemos recordarnos que somos seres racionales y sociales, estamos diseñados para comunicarnos y ayudarnos unos a otros, no dañarnos, teniendo el deber de vivir sabia y armoniosamente con nuestros semejantes para ir desarrollando nuestro potencial natural y próspero de vibración energética positiva.
  2. Verlo como una oportunidad: es por eso que la ira debe verse como una oportunidad no para enfrentarnos a personas desagradables y enemigos, sino que debemos tratar de ejercitar la sabiduría y virtud de cada uno, controlando nuestras pasiones.
  3. No ceder al resentimiento: si tenemos ira sin resolver, sin conversar, cualquier inconveniente aunque sea pequeño puede hacer que estallemos en ella. Por eso es fundamental siempre resolver los problemas del pasado para que no estén presentes en nuestro día a día.
  4. Prácticas de relajación: simplemente respirar, meditar, pintar, pasear o incluso escuchar música nos ayuda desviar nuestra atención de los pensamientos que alimentan la ira.
  5. Considerar el carácter de una persona como un todo: imaginar a la persona con la que estás enojado de una manera más completa, más integral. No hay que concentrarse solamente en los aspectos de su carácter o de su comportamiento que te puede resultar molesto, debemos ampliar la perspectiva para diluir el enojo hacia ellos, sentir empatía y verlos como consecuencias de creencias o errores de juicio, comprender a la persona como un todo ya que mientras más los comprendemos más fácil será perdonarlos.
  6. Nadie es perfecto, ni siquiera nosotros: comprender que somos seres humanos que estamos en un camino de evolución y que tenemos defectos nos puede ayudar a responder a las debilidades y comportamientos de una manera más equilibrada y menos emocional. Recordar siempre que nosotros mismos tampoco somos perfectos, estos puede ayudarnos a moderar nuestros sentimientos de ira, no hay que criticar a otros sin reconocer nuestras propias imperfecciones.
  7. Mejorar la comunicación: todos tienen a centrarse más en los hechos y en las conclusiones, que muchas veces son del todo inexactas, debemos reducir la velocidad y el volumen de nuestro discurso, pensar bien lo que decimos, no decir lo primero que se nos viene a la cabeza, escuchar al otro y tomarnos nuestro tiempo antes de contestar, no colocándose a la defensiva cuando nos sentimos criticados, mantener la calma para prevenir el desastre de lo que puede ser una discusión acalorada.
  8. Colocar distancia: si notamos que nuestra ira va en aumento, es positivo poner distancia a la situación, ya sea abandonando el lugar en donde estamos o contar hasta 10 y relajarnos, esto nos ayudará a calmarnos, ver las cosas desde otra perspectiva mucho más realista para buscar soluciones positivas a la situación.
  9. Nadie hace mal de forma voluntaria: como dicen los estoicos nadie hace mal voluntariamente, si alguien está haciendo algo mal es porque no sabe nada mejor que hacer, si pensamos en los demás como equivocados comenzaremos ver mejores condiciones para tratar con ellos de una manera más amable y gentil.

Recordemos finalmente la frase ¿Qué haría Jesús? “El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra”. Es por ello que debemos vibrar de forma positiva y ver todo lo que sucede tanto en nuestro entorno, pensamiento, acciones y motivaciones para lograr un mejor manejo de la ira. Y tú ¿Cómo manejas la ira?

Nicolás Benedetti Ariza
Presidente Federación Iberoamericana de Reiki
Director Sociedad Chilena de Reiki
www.federacioniberoamericanadereiki.com
www.sociedadchilenadereiki.com


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