Yoga de la Risa: Incorpora una nueva perspectiva de la vida



“Yoga de la Risa”, un nuevo concepto en el camino de desarrollo personal que día a día adquiere mayor popularidad en todo el mundo. Fue introducido por el Dr. Madan Kataria, un médico de la India quién en el año 1995 escribía un artículo titulado: “La Risa: La Mejor Medicina” y desde entonces hay cada vez más y más estudios científicos que demuestran, fehacientemente, los beneficios que aporta el Yoga de la Risa para la salud tanto física, emocional y psíquica.

Su investigación lo llevó a descubrir una abrumadora colección de estudios científicos que describían ampliamente los beneficios de la risa sobre el cuerpo y la mente humana. El Dr. Kataria inmediatamente decidió hacer una prueba de campo sobre el impacto de la risa en sí mismo.

A las 7:00 a.m. del día 13 de Marzo de 1995, acudió al parque público local y de alguna manera logró motivar a cuatro personas para que se le unieran y formar así un “Club de la Risa”. Este pequeño grupo rápidamente creció hasta llegar a reunir más de 50 participantes en pocos días. En un principio, todos se reunían formando un círculo, mientras que una persona pasaba al centro a narrar un chiste o a platicar una anécdota humorística. Todos disfrutaron la diversión y se sintieron bien durante el resto del día. Sin embargo, un par de semanas después, agotaron la reserva de chistes buenos (blancos) y los chistes negativos, ofensivos y sexistas tomaron su lugar. Dos mujeres participantes se sintieron ofendidas, razón por la cual expresaron su descontento. Resultó evidente que era necesario encontrar una alternativa a los chistes, si es que este “Club de la Risa‟ deseaba sobrevivir.

El Dr. Kataria revisó toda la investigación científica que poseía acerca de la risa y halló la respuesta que buscaba: la mente humana no sabe diferenciar entre la risa simulada y la risa genuina. De una u otra manera, ambas risas producen la llamada “química de la felicidad”.

A la siguiente mañana, el Dr. Kataria explicó éste concepto al grupo y solicitó a los participantes que actuaran el comportamiento de la risa, junto con él, durante un minuto. A pesar del escepticismo general, acordaron intentarlo. Los resultados fueron asombrosos. Varios participantes constataron cómo la risa simulada, muy pronto, se convertía en risa genuina e “infecciosa”, contagiando a otros miembros del grupo. La risa gozosa continuó por al menos diez minutos más. El concepto de “Reír sin Razón” había nacido.

Siendo practicantes de Yoga, el Dr. Kataria y su esposa Madhuri Kataria, co-fundadora de Yoga de la Risa, percibieron las similitudes entre la risa y el pranayama, práctica de respiraciones yóguicas, por lo cual decidieron incluir elementos de ésta disciplina, intercalando ejercicios de respiración profunda con los ejercicios de risa, con el fin de profundizar el impacto en los efectos de la práctica, dando luz así al Yoga de la Risa. La técnica de Yoga de la Risa resultante, es una mezcla de respiraciones profundas, estiramientos, ejercicios de risa simulada y el cultivo de una actitud y espíritu lúdico y alegre.

A pesar de haber comenzado con tan solo cinco personas, el movimiento de Clubes de la Risa se extendió en la India. En el año 1999, el Dr. Kataria visitó por vez primera un país foráneo, llevando el Yoga de la Risa a los Estados Unidos de Norteamérica, gracias a la invitación del psicólogo norteamericano Steve Wilson y, en la actualidad, el Yoga de la Risa es un fenómeno internacional, que ha crecido a nivel mundial a través de más de 6000 clubes distribuidos en 65 países.

Hoy, un gran número de individuos han dejado huella en el libro histórico de la Risa Terapéutica. Norman Cousins, el célebre escritor, en 1979 publicó el libro “Anatomía de una Enfermedad” en el cual describió su enfermedad y su descubrimiento acerca de los beneficios del humor y de otras emociones positivas en su lucha contra la misma. Descubrió, por ejemplo, que diez minutos de risa jubilosa le brindaban dos horas de sueño libres de dolor. Su historia desconcertó a la comunidad científica e inspiró un gran número de proyectos de investigación.

El Dr. William Fry, Psiquiatra de la Universidad Stanford comenzó a examinar los efectos fisiológicos de la risa a finales de los años 60 y se le considera el padre de la “Gelotología”, la ciencia de la risa. Demostró que la mayoría de los sistemas fisiológicos principales del cuerpo humano son estimulados por la risa jubilosa y comprobó que la risa vigorosa provee un buen ejercicio físico, que disminuye el riesgo de sufrir infecciones respiratorias y ayuda al cuerpo a producir endorfinas (analgésicos naturales) y recientes estudios han demostrado que la risa es un excelente creador del “jugo de la felicidad”, las endorfinas.

El Dr. Hunter (Patch) Adams Inspiró a millones de personas llevando diversión y risas de vuelta al mundo hospitalario y poniendo en practica la idea de que la “curación debe ser un intercambio humano amoroso, no una transacción de negocios” siendo el catalizador para la creación de miles de grupos de payasos terapéuticos en hospitales alrededor de todo el mundo.

Todos los seres humanos, sin excepción alguna, tenemos derecho a sentirnos dichosos y alegres, sin embargo, con frecuencia le asignamos un significado negativo a las situaciones adversas que se nos presentan en la vida, reaccionando en consecuencia con enojo, tristeza, desilusión, depresión o con cualquier otra actitud, psíquica o emocional, negativa. Es aquí en donde la risa, nuestra risa, representa la posibilidad de alcanzar un estado de alegría permanente sin motivo alguno.

El Yoga de la Risa nos proporciona una perspectiva de la vida más optimista y satisfactoria, permitiéndonos afrontar los retos y dificultades con una mejor actitud.

Nos brinda también la oportunidad para sentir la vida tal cual es y para aceptarnos tal y como somos, y no como creemos que deberíamos ser. Es una invitación a jugar y a compartir, y a vivir el aquí y el ahora, que es el único momento que tenemos, en el que no nos detenemos a pensar ni a juzgar, ya que cuando reímos, nos encontramos en un estado total de presencia aportándonos grandes beneficios.

Mejora la capacidad respiratoria y fortalece nuestro sistema inmunológico, reduce el cortisol, la hormona del estrés y favorece la producción de endorfinas. Es un antídoto contra la depresión y las enfermedades psicosomáticas, debido a que libera Serotonina, hormona natural que actúa como antidepresivo y, al mismo tiempo, disminuye nuestros niveles de ansiedad, por lo que nos hace sentir más seguros.

Suaviza las emociones más dolorosas, tales como el miedo, el enojo, la tristeza, la frustración, la vergüenza, la timidez y el aburrimiento, y aumenta nuestras habilidades sociales facilitando la comunicación, lo cual mejora nuestra autoestima permitiéndonos ser más extrovertidos. Nos permite romper nuestros bloqueos e inhibiciones tanto sociales como familiares. Disminuye nuestra tendencia a la crítica y al juicio que emitimos hacia las personas que nos rodean.

Nos ubica intensamente en el presente, es decir, en el aquí y en el ahora, lo cual rompe con el círculo vicioso de conectarnos con el pasado, el cual no podemos cambiar, y con el futuro, el cual no podemos controlar.

La ciencia ha comprobado que, aun si ríes por el simple hecho de solo reír o bien, si simulas la risa, tu cuerpo no puede distinguir la diferencia entre la risa simulada y la risa real. El cuerpo obtiene los mismos cambios fisiológicos y bioquímicos. Aún cuando tu mente sabe que no te estás riendo “de verdad”, tu cuerpo experimentará el mismo beneficio de salud que el obtenido con risa real.

El Yoga de la Risa es la única técnica que permite a los adultos alcanzar una risa sostenida y jubilosa, sin la necesidad de involucrar al pensamiento racional o cognitivo. En realidad va más allá de los sistemas intelectuales que comúnmente representan un freno a la risa natural.

Existe la creencia de que es necesario tener buen sentido del humor para reír. Con frecuencia, las personas asumen que el sentido del humor trata acerca de contar chistes, o de ser graciosos e ingeniosos siendo así que la risa queda condicionada. Sin embargo, los seres humanos no nacemos con sentido del humor, adquirimos ésta habilidad a medida que nuestra capacidad mental se desarrolla. Todos nacemos con una enorme habilidad para reír, como podemos observarlo en los niños, que ríen de 300 a 400 veces al día, y de hecho, todos reíamos así cuando éramos niños. Los niños ríen sin chistes. Los niños no ríen por que tienen sentido del humor, ríen porque ser alegres forma parte de su naturaleza. A medida que vamos creciendo, estamos expuestos a más y más información y la risa comienza a perderse bajo las capas de seriedad, auto-control, responsabilidad, miedo e inseguridad. Como resultado, las situaciones ordinarias que antes nos hacían reír, ahora ya no despiertan sentimientos positivos.

Para desarrollar de nuevo nuestra capacidad de reír efusivamente, debemos remover las capas de inhibición y bloqueos mentales que han sido creados por el propio ser, por los padres y por la sociedad. Una vez que éstas barreras son removidas, la habilidad infinita para reír se desenvolverá automáticamente y el sentido del humor comenzará a fluir.

Enseñar las habilidades para reír a una persona que tiene muchas inhibiciones y ayudarle a desarrollar su sentido del humor, es como limpiar un drenaje bloqueado con mucho sarro, una vez que se elimina el sarro, el agua fluirá.

El Yoga de la Risa facilita éste proceso de limpieza. Conforme vamos retirando la programación artificial, nuestra naturaleza alegre se libera dentro de nuestro Ser, permitiéndonos fluir y experimentar la dicha que todos llevamos en nuestro interior.

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