Transformación de la percepción de la realidad



Nos encontramos en un profundo cambio de paradigma en el que la vida nos ha llevado a nivel global hacia dentro, dándonos la oportunidad de reconocernos desde otro lugar. Alejándonos de la naturaleza y de nuestro entorno familiar, social y laboral. Sumergidos en la incertidumbre de lo venidero es la posibilidad de posicionarnos y desempeñar un papel protagonista en nuestra propia historia como humanidad y la comprensión que formamos parte de un sistema cápaz de autoregularse mediante procesos de equilibrio dinámico.

Todo en el Universo es energía y por ello, es un campo electromágnetico creado desde la biunidad; es decir, compuesto por dos polos: positivo (dador) y negativo (receptor). Así se expresa toda la biología con carácteristicas específicas en su principio femenino (recibe) y masculino (da). La presencia de ambos es vital para la creación.

Por otro lado, si contemplamos el ciclo de los elementos y el flujo de energía como base por la cual los ecosistemas se forman mediante la biosfera: capa de la Tierra dónde existe la vida, constituida por agua, aire, tierra y dependiente de la energía solar (fuego). Si integramos la naturaleza y nos reconocemos a nosotros mismos en ella podemos crear una visión más amplia, llegando al equilibrio mediante entendimiento de la polaridad y dualidad en nuestra individualidad. Puesto que toda manifestación es producto de la unión complementaria de dos fuerzas opuestas: reposo-movimiento, contracción-expansión, condensación-dispersión, retroceso- avance, etc..

Desde el punto de vista de la alquímica espiritual dónde acontece la fusión interna de nuestro femenino y masculino denominado Hierogamia (Matrimónio Sagrado). Y que a pesar del lenguaje arquetípico y simbólico es un sistema de aprendizaje con el que explicar y trasmitir el funcionamiento de la realidad mediante la unión sinérgica entre los 2 grandes principios que alientan la vida: el activo (masculino-energía solar-extropectivo-fecundo-elementos aire y fuego) y el receptivo (femenino-energía lunar-introspectivo-fertil-elementos tierra y agua). Esta comprensión nos lleva a un nuevo resurgir, siendo capaces de resucitar cada rama de la ciencia por medio de la conciencia.

Al mismo tiempo, la aceptación de ser conscientes de que estamos en la dualidad (vemos todo a dos: dos ojos, dos brazos, dos sexos, etc) y en la individualidad y que esto nos lleva a interpretar la existencia en la que vivimos desde nuestras propias creencias por las cuales cada uno tiene su forma única de experimentar la vida, a través de sus decisiones y acciones y que según lo que creemos posible define lo que podemos lograr.Nos permite aprender, por medio del discernimiento, la unificación de los dos aspectos de nuestra visión exterior diluyéndose el poder que ejerce sobre nosotros el concepto de dualidad como bueno o malo.

Si además consideramos que otro de los fundamentos que rigen la vida es el de correspondencia que establece que lo que es arriba es abajo y viceversa. Nos está indicando que a cualquier nivel existe una analogía. Entonces, si nos observamos a nosotros mismos como consecuencia comprenderemos como funciona nuestro entorno más cercano y por ende, la naturaleza y el universo. Es decir, entender una parte de nosotros mismos nos permite comprender lo que nos rodea de una forma más amplia y tomar conciencia de que todo funciona basado con los mismos mecanismos pues somos un fractal del microcosmos en el macrocosmos.

Cuando llevamos este principio de correspondencia a nivel humano, también, podemos decir que lo que es dentro es fuera y lo que es fuera es dentro. Por tanto, todo lo que sucede a nuestro alrededor refleja lo que nos está ocurriendo por dentro de forma inconsciente. Es importante contemplar nuestro entorno pues es espejo de nuestros pensamientos (nuestra parte masculina proyectiva) y nuestras emociones (nuestra parte femenina magnética). Por ello, las circunstancias externas, que se presentan en nuestro día a día, nos facilitan darnos cuenta lo que proyectamos y magnetizamos, posibilitando hacernos conscientes y responsables de nuestra vida. Ya que somos creadores de nuestra propia realidad.

Aprovechar del saber de este principio nos ayuda a comprender nuestra forma de accionar ya que la vida nos muestra el programa que tenemos archivado en nuestro inconsciente a través de lo que vivimos para cambiarlo y evolucionar. Si nosotros nos transformamos, nuestro entorno también cambia y en efecto dominó, la humanidad y el planeta.

De la misma forma, cuando conseguimos comprender todo lo que ocurre en nuestra realidad material, entonces entendemos todo lo que acontece en la globalidad de la que formamos parte. Es conocer lo que ocurre en la naturaleza y en el resto del universo conociendo una de sus partes, nosotros, pues todos somos piezas de un mismo puzle.

Por ello,te animo a que saques jugo de este instante para hacerte consciente de quien eres en realidad y transmutar esas barreras que te impiden ver con claridad para avanzar del cronos al kairos.

Cultívate, expándete, vuela, deja huella.

Patricia Pardo López (España-Italia)
Bióloga Molecular&Mentora Counseling
manifestadoradecaminos@gmail.com


Si te ha gustado, compártelo...