¿Qué es la energía de sanación? Según la tradición Esenia y Egipcia



Desde hace ya mucho tiempo existen estudios que vienen demostrando los efectos que la imposición de manos tiene sobre una persona enferma. Somos energía, funcionamos con energía, nos nutrimos también de ella, está en todo, en la comida, en el aire que respiramos y en el contacto, esto es una realidad.

En el campo de las terapias energéticas, donde sólo se utilizan las manos, a menudo, pueden surgir algunas preguntas ¿Cuál es esa fuerza que va a actuar a través de las manos? ¿es la energía del terapeuta? ¿de dónde viene? 

Algunas personas que se dedican a la utilización de terapias energéticas se limitan a decir que se trata de una Energía Universal. Esa es una manera de extraer el Principio de sanación de cualquier sistema de creencias, de cualquier dogma…, por lo tanto, no es una mala decisión en sí, ya que nos lleva a remitir todo a un funcionamiento profundo de la Naturaleza en su sentido más amplio.

Hay otras personas que prefieren hablar de Energía Divina, optando así por la creencia en una Voluntad superior. Esta definición, nos lleva a entender que es la conexión con el Divino la que actúa; esta se cultiva invitando la pureza en uno mismo.

En la Terapia Esenia y Egipcia, se estudia la manera en la que los esenios y los egipcios entendían todo esto. Tanto en una tradición como en la otra, el terapeuta también era un místico, en sus prácticas siempre hacían referencia a la existencia de un Universo Principal Luminoso, dispensador de Amor absoluto, por tanto, de armonía total. 

En realidad, no se puede separar la Divinidad y la Naturaleza, son una única energía que está en la base de todo funcionamiento en el Universo.

Cuando un terapeuta esenio-egipcio está realizando una sesión, tiene plena conciencia de ser un canal por el que invita a la energía divina, o universal, a actuar a través de él, y vehicularla a la persona que recibe la sesión. El terapeuta, durante toda su formación de más de 3 años, ha recibido toda una enseñanza para aprender a estar en el estado interior “estado de espíritu” en el que no dirige su intención en el resultado.

“Ese estado de espíritu, es sencillamente el sentido de lo Sagrado; es decir, la percepción íntima de que todo lo que existe procede de la Unidad absoluta del Divino, es su expresión y, por ese hecho, reclama respeto y amor. A partir de ahí, todo puede organizarse. Sin eso, pasamos por alto la Vida…”
El Gran Libro de las Terapias Esenias y Egipcias

Esto puede resultar complejo de entender, pero, en realidad, es sencillo, es actuar realmente como terapeuta, no como “el sanador” sino como el acompañante en el proceso de la persona.

Sólo en este estado de espíritu del terapeuta es como se puede vehicular esa energía que se dirige a la persona y es precisamente esa energía, divina, sabia y sanadora la que hará TODO. De manera que el terapeuta nunca aporta su energía, no trabaja con su propia energía, sino con la energía universal o energía divina.

Al no poner intención en la sesión, la energía es pura, sin que se “contamine” con la intención del terapeuta. De ahí que estas terapias siempre tocan el Alma de la persona que recibe el tratamiento, y eso es lo que produce verdaderos cambios internos que le conducen a la armonía global del Ser, a nivel físico, mental y emocional. 

Cualquier enfermedad o malestar tiene su raíz en un estado interior desarmónico. Una falta de conexión con uno mismo. ¡¡No se puede separar la parte física con la parte espiritual!!  Ese es un error de base. Otro error, es pensar que la persona sólo sana por medio del conocimiento de otra persona… 

“Cada uno de nosotros es un templo que se muere por haber olvidado que es uno.

Así que invita al Divino para que retome todo Su lugar en ti. No sólo un poco… ¡Completamente, totalmente, rotundamente!”
El Gran Libro de las Terapias Esenias y Egipcias

La realidad del ser humano es la misma hoy que hace 1.000, 2.000 o 3.000 años…, lo que nos hace enfermar es lo mismo, bueno, en esta época se le añade agentes externos muy desnaturalizados. Desde que el hombre existe, la forma de sanar es la misma. 

Estas terapias se dirigen especialmente a aquellos que se interesan por el funcionamiento profundo del ser humano, por sus múltiples niveles de expresión, sus engranajes más íntimos y su relación con la Esencia de toda vida. Que deberíamos ser TODOS.

Esther Pertegal
Terapias Esenias y Egipcias
www.esenia.es – info@esenia.es

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