¿Practicas algún deporte? El agua hidrogenada es el aliado para el deportista



Todos sabemos que practicar deporte es muy recomendable e implica múltiples beneficios para nuestra salud. Sin embargo, solemos pasar por alto sus efectos secundarios.

Sabemos que el agua es un elemento imprescindible en nuestras vidas por múltiples motivos. Y que cuando practicamos cualquier deporte debemos estar correctamente hidratados. A pesar de ello, al público en general y a los deportistas en particular, en muchos casos nos cuesta entender que no sólo debemos prestar atención a la calidad de los alimentos que comemos, sino que existen importantes motivos para elegir correctamente los líquidos que bebemos. Tal y como veremos en detalle a continuación, debemos cuidar nuestro mar interior, y un agua enriquecida con hidrógeno puede ser nuestro aliado perfecto antes, durante, y tras nuestra práctica deportiva.

Y para comprender mejor cuales son los beneficios que nos puede ofrecer un agua hidrogenada antioxidante en nuestro día a día, y particularmente cuando practicamos deporte, primero debemos conocer qué son y cómo actúan los radicales libres en nuestro cuerpo.

Los radicales libres son moléculas inestables que roban electrones de otras moléculas dentro de las células causando un daño celular.

Por lo general, debido a nuestro estilo de vida actual y a nuestro entorno (contaminación ambiental, radiación, rayos UV, campos electromagnéticos, falta de sueño, drogas, alcohol, tabaco, exceso de medicación, estrés, …) solemos producir una excesiva cantidad de radicales libres (estrés oxidativo). En particular, el ejercicio físico intenso genera un nivel elevado de acidosis metabólica y de estrés oxidativo.

La acidosis metabólica producida durante el ejercicio desemboca en una caída del pH en tejidos y sangre, y un aumento del lactato (ácido láctico)

Los radicales libres son necesarios, pero una cantidad excesiva de ellos nos oxida de forma desmesurada, causando daños irreversibles, dado que tienen una enorme incidencia sobre el envejecimiento y se les atribuye el papel de ser el origen de multitud de enfermedades. Además, en el deportista el estrés oxidativo provoca fatiga muscular, sobre entrenamiento, micro lesiones e inflamación.

Por lo tanto, debemos evitar todo aquello que favorezca el estrés oxidativo, previniendo así que se produzca una excesiva oxidación celular, y complementar nuestra dieta con antioxidantes. El hidrógeno, como veremos en detalle a continuación, es el antioxidante más efectivo que conocemos.

En el año 2007 Shigeo Ohta, miembro del Departamento de Bioquímica y Biología Celular del Institute of Development and Aging Sciences de Kanagawa (Japón) publicó en la prestigiosa revista Science un trabajo donde explicaba cómo el hidrogeno actúa terapéuticamente como antioxidante mediante la reducción selectiva de radicales de oxígeno citotóxicos.

Albert Szent-Gyorgyi (Premio Nobel y descubridor de la vitamina C) también descubrió el hidrógeno ‘activo’, al que le atribuyó las siguientes propiedades:

“Es el combustible por excelencia, y el mensajero químico más importante de cualquier célula viva. Enlazar el hidrógeno con una molécula significa darle energía. El electrón adicional es cedido a los radicales libres haciéndolos inofensivos”.

Se ha estudiado el potencial terapéutico del hidrógeno molecular en más de 170 enfermedades en humanos y animales, y prácticamente en cualquier órgano del ser humano. Sus propiedades terapéuticas ya han sido objeto de estudio en cientos de trabajos de investigación (muchos de ellos se pueden encontrar en www.molecularhydrogenstudies.com.

Comparado con otros antioxidantes, sabemos que el hidrógeno es la molécula más pequeña que existe, y por ello se trata de un antioxidante capaz de atravesar con enorme facilidad los vasos sanguíneos, las paredes de las células hasta llegar al núcleo, e incluso atravesar la barrera hematoencefálica y llegar al cerebro. Por este último motivo, también se le suele denominar el antioxidante cerebral.

Entre las propiedades fundamentales extraídas de los estudios realizados hasta la fecha cabría destacar las siguientes:

  • No solamente actúa como antioxidante, sino también como antialérgico.
  • Protege el ADN y los telómeros, que están asociados a nuestra longevidad.
  • No interfiere en las reacciones redox del metabolismo ni en la señalización celular.
  • Mejora la condición de la piel.
  • Puede contribuir a controlar los niveles elevados de colesterol “malo” y triglicéridos.
  • Aumenta la energía y el vigor.
  • Mejora la claridad mental y la atención.
  • Mejora el metabolismo y ayuda a mantener el movimiento de los intestinos.
  • Puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea y a regular la tensión arterial.

Además, podríamos destacar las siguientes ventajas adicionales del hidrógeno frente a otros antioxidantes:

  • Actúa selectivamente frente a los radicales libres.
  • No se convierte en radical libre tras donar el electrón.
  • No presenta una capacidad antioxidante excesiva que pudiera interferir en la señalización celular o la regulación genética.
  • No tiene efectos secundarios a altas dosis.

En lo que respecta a nuestra práctica deportiva, antes mencionábamos que el hidrógeno puede ser un excelente aliado, aportando múltiples beneficios que hacen que sea muy recomendable antes, durante y tras la realización del ejercicio físico. Veamos en qué aspectos puede ayudarnos:

  • Aumenta el rendimiento deportivo. Es el mejor combustible para nuestras células. Las mitocondrias (los motores de nuestras células) lo emplean para producir la energía (ATP).
  • Mejora la hidratación. El proceso de hidrogenación mediante electrólisis contribuye a la vitalización del agua (agua microestructurada o hexagonal) El agua vitalizada penetra más rápidamente en el tejido celular, favoreciendo así la hidratación de nuestro organismo.
  • Presenta excelentes propiedades antiinflamatorias. Alivia el dolor muscular y articular.
  • Contribuye a equilibrar la relación ácido-base del cuerpo. Reduce el índice de lactato en sangre. El exceso de ácido láctico provoca cansancio.
  • Ayuda a prevenir la fatiga muscular y acortar el tiempo de recuperación.

Existen diferentes opciones para aportar hidrógeno a nuestro cuerpo, pero la más fácil, práctica y económica para el uso doméstico es beber agua hidrogenada. Pero veamos qué agua sería más recomendable hidrogenar.

Por lo general, optamos por beber agua embotellada que adquirimos en un comercio o que nos traen en garrafas a casa, o simplemente bebemos agua del grifo.

Aunque quizá no le hayas dado la importancia que merece, seguramente habrás oído distintas advertencias sobre el contenido de Bisfenol A (o BPA), el temido disruptor endocrino, que pueden aportar muchas botellas y garrafas de plástico al agua que contienen en su interior. Por lo tanto, debemos evitar la posible ingesta de esta sustancia indeseable utilizando únicamente botellas libres de BPA.

El agua del grifo de nuestra casa puede tener mejor o peor sabor. También puede variar por su grado de dureza. Y contener cierta cantidad de sustancias no deseables. Sin embargo, es muy sencillo mejorarla, partiendo de una correcta filtración (por ejemplo, utilizando un equipo de osmosis inversa de calidad bajo el fregadero de nuestra cocina), y continuando por la vitalización, alcalinización e hidrogenación de la misma mediante el uso de un equipo de hidrogenación de Hidrolux, convirtiéndola en un agua altamente antioxidante y con un elevado contenido de hidrógeno molecular disuelto. Si además, luego la enriquecemos con un correcto aporte de minerales y oligoelementos (para este fin una dosis de agua de mar Totum de Quinton podría resultar ideal), pues parece que ya tendríamos un agua ideal para beber durante nuestra práctica deportiva.

En países como Japón y Corea del Sur, donde nos llevan años de ventaja en este campo, podemos encontrar cada vez más soluciones diferentes que apuestan por enriquecer el agua con hidrógeno molecular (H2). Su mayor apuesta ha sido el desarrollo de soluciones domésticas capaces producir agua con un elevado contenido de hidrógeno por medio de la tecnología de electrólisis, de una manera higiénica, fácil y rápida: los hidrogenadores de agua.

No debemos confundir los hidrogenadores de agua con los ionizadores de agua, puesto que mientras que los primeros cuentan con un sistema único de electrólisis y membrana de separación de gases, capaces de producir un elevado contenido de hidrógeno disuelto sin apenas variar el pH del agua, los ionizadores únicamente son capaces de producir una pequeña cantidad de hidrógeno elevando el pH, y sólo obtienen un contenido aceptable de hidrógeno cuando aumentan el pH del agua por encima de 9,5 (la cual se desaconseja para el consumo y suele tener un sabor desagradable).

Antes de comprar este tipo de tecnologías para uso domestico o personal, hemos de asegurarnos de que realmente se trate de un hidrogenador de agua, saber cuál es su calidad y país de fabricación (tanto Corea como Japón cuentan con amplia experiencia desarrollando y fabricando este tipo de tecnologías), el tiempo que requiere para hidrogenar el agua (los más avanzados la hidrogenan en tiempo real), que cuente con una membrana de intercambio de protones (PEM en inglés) de calidad que separe correctamente el H2 del resto de gases (gases esterilizantes: OH-, ozono O3, cloro), que no se trate de una imitación barata fabricada en otros países, y que cuente con un buen servicio técnico en nuestro país. Debemos prestar especial atención a la separación de los gases producidos durante la electrolisis, y asegurarnos de que únicamente el H2 es añadido al agua. Por lo tanto, dado que vamos a emplear estos dispositivos para tratar el agua que posteriormente vamos a beber, será muy aconsejable huir de los equipos baratos e imitaciones de procedencia y calidad dudosas.

Por último, debemos tener en cuenta que en aquellas zonas donde contemos con un elevado contenido de cal en el agua (agua dura o muy dura), deberemos contar con un equipo de descalcificación y/o de osmosis inversa para conseguir una reducción considerable de su dureza, y la eliminación de la mayor parte de las sustancias nocivas que pueda contener el agua de la red antes de que esta pase al hidrogenador. En Hidrolux contamos con cuatro modelos diferentes de hidrogenadores para que nuestros clientes puedan seleccionar el que mejor se ajuste a sus necesidades (desde un modelo totalmente portátil con batería recargable, hasta el modelo más completo del mercado con ultrafiltración, vitalización, alcalinización e hidrogenación en tiempo real), así como equipos avanzados y compactos de osmosis inversa.

Si deseas obtener más información te invito a que visites nuestra web www.hidrolux.com, nos llames al 963 641 615.

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