¿Planificación prenatal o libre albedrío?



Como consejero, hipnoterapeuta y autor de los libros El plan de tu alma y El don de tu alma, mi trabajo trata sobre por qué nosotros planeamos experimentar grandes retos en la vida antes de nacer. Y por ello a menudo me preguntan: “¿cómo podemos tener libre albedrío si planeamos nuestras vidas?” La respuesta es que el libre albedrío y la planificación prenatal se mezclan en un tapiz intrincadamente tejido.

Para comprender cómo trabajan el libre albedrío y los planes prenatales en conjunto, vamos a tomar como ejemplo a alguien – llamaré arbitrariamente George a este alma, aunque el alma es andrógina – que haya tenido muchas vidas en las que hizo ciertos planes antes de nacer, pero que cuando estaba encarnado en su cuerpo los postergó ante los deseos de los demás. Dicho de otra manera: antes de nacer, George desea aprender y crecer en cierta forma, pero cuando se halla en la Tierra tiende a permitir que sean otros quienes dicten cómo tiene que vivir él su vida. Durante la revisión de vida que tiene lugar después de cada encarnación, George ve que tiene esa tendencia y se decide a sanarla (de hecho, la sanación es una de las razones más importantes por las que planeamos retos en nuestra vida). Por lo tanto, George planea, a nivel anímico, traerse energéticamente al cuerpo esa tendencia a someterse a los deseos de los demás.

Digamos que hay otra alma en el grupo de George (un grupo de almas que están más o menos en el mismo estado y que se encarnan juntas repetidamente, interpretando todos los papeles posibles entre sí) que tiene precisamente la tendencia opuesta. Cuando está encarnada en un cuerpo, este alma, a la que llamaré Sally arbitrariamente, tiende a decirle a los demás qué hacer, imponiendo su voluntad sobre ellos de forma inadecuada. En sus revisiones de vida, Sally ve que tiene esta tendencia y se decide a sanarse de ella. Por lo tanto, planea al nivel anímico traerse energéticamente al cuerpo esa tendencia a dominar a los demás.

George, que conoce los planes de Sally, va a ella y le dice: “veo que encarnas en el cuerpo la tendencia a dominar a los demás con el objetivo de sanar de ella. Yo encarno en mi cuerpo la tendencia a someterme a los deseos de los demás con el objetivo de sanarme de ella. Vamos a planear casarnos a mis treinta años. Aunque sabemos que es probable que sea un matrimonio tumultuoso, nuestra esperanza será que con ello yo aprenda a defenderme por mí mismo y que tú aprendas a respetar los deseos de los demás”. Sally, como ve una gran sabiduría en este plan y una buena posibilidad de mucho crecimiento espiritual, llega a un acuerdo alegremente. Es típico que haya un sentimiento de alegre colaboración entre las almas, incluso cuando se planean retos difíciles.

Ahora bien, digamos que cuando George tiene veinticinco años empieza a trabajar con un jefe que le pasa por encima sin miramientos y le trata con una profunda falta de respeto y sin amabilidad alguna. George se arma de valor reuniendo sus recursos internos y toma una postura. Le dice a su jefe: “detente, no puedes tratarme así. Si quieres que siga trabajando contigo tienes que tratarme con respeto y amabilidad”. En el momento en que George toma esta postura, hay un aumento tremendo en su vibración. Si es capaz de mantener esta vibración aumentada hasta los treinta años, y si Sally no eleva su vibración a un nivel parecido, entonces, en virtud de la Ley de Atracción, es probable que pasen una de estas dos cosas: o bien George y Sally no se encuentran nunca, o bien, si se encuentran, no hay atracción entre ellos. En cualquier caso, el matrimonio que se planeó no llega a ocurrir jamás, las diferentes vibraciones evitan que se reúnan (el alma de Sally habrá considerado esta posibilidad en el proceso de hacer planes prenatales y habrá creado un plan alternativo. En ese otro plan, Sally se encontrará con otro compañero que le proporcionará la oportunidad de aprender la lección deseada).

Esta historia hipotética muestra cómo se cruzan los planes prenatales y el libre albedrío de la manera más gentil. En este caso, George utilizó su libre albedrío para aprender la lección que planeó (tomando la postura de ser auténticamente él mismo), haciendo innecesario de esta manera el reto planeado del matrimonio difícil.

Puedes estar seguro de esto: tú eres el creador poderoso de tu vida; tú tienes el poder en ti mismo de aprender las lecciones que planeaste, y tú tienes el poder en ti mismo de cambiar tu vida.

Robert Schwartz visitará España el mes de noviembre del 2018, e impartirá el Taller Almas Valientes.

Barcelona – 3 y 4 de noviembre
Bilbao – 10 y 11 de noviembre
Madrid – 17 y 18 de noviembre

Más información en:
Tel. 938 029 075

Robert Schwartz
Autor del Taller Almas Valientes
www.blancama.org/robert-schwartz


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