Los diferentes estados de energía



Todos somos energía en estado vibratorio. Al vibrar producimos la creación de un campo electromagnético que almacena toda la información nuestra, para después transmitirla de vida en vida. Lo hemos visto cuando hablamos de los Registros Akáshicos (las memorias del alma) o cuando hacemos Terapia Regresiva (terapia de vidas pasadas). Por lo tanto, podemos leer estos campos electromagnéticos de varias maneras, ya sea en una lectura energética, de Registros Akáshicos o en la Terapia Regresiva donde entramos a un estado alterado de consciencia.

¿Como se almacenan esta información?

Pues podríamos decir que se almacena en tres niveles diferentes: el emocional, el mental y el etérico, de tal manera que estas huellas o imprentas energéticas emocionales, mentales o etéricas se plasmarán en el siguiente cuerpo físico que tengamos. Por lo tanto, los traumas de vidas pasadas pueden dejar una huella a nivel orgánico, a través de los campos electromagnéticos, como también afirma la teoría de la Resonancia electromagnética. También puede dejar una huella en el sistema emocional, como vemos muchas veces en las regresiones al vientre de la madre. En una LBL, método de Michael Newton, que estudié en EEUU, siempre se pasa por el vientre de la madre a resolver esas improntas o, al menos, descubrir cuáles emociones viniste a trabajar en esta reencarnación. Normalmente, va relacionado con el escoger los padres en esta vida, ya que ellos son los primeros maestros que nos enseñaran las primeras lecciones de vida que tenemos que resolver. En la Terapia Regresiva siempre se ve como es la misma alma quien escoge los padres.

Entonces, podríamos hablar de una herencia genética y una herencia karmática que provocan que el feto tenga unas predisposiciones físicas a ciertas enfermedades o debilidades tanto físicas, mentales como emocionales. En el Budismo Tibetano se llaman las semillas kármicas.

Esto coincidiría con el concepto de una gran base de datos o Memoria Universal que llamamos Registros Akáshicos, donde contendría esas semillas kármicas o pautas fundamentales de nuestras experiencias, pensamientos, palabras y actitudes. Algo parecido a la noción que ya nos dio Jung del Inconsciente Colectivo. En la Terapia Regresiva, hace años que ya se utiliza este concepto para explicar esa semilla karmática que arrastramos de vida en vida. Nos lo transmitieron así grandes terapeutas como el Dr. Brian Weiss, el Dr. Michael Newton o el Dr. José Luis Cabouli.

Si aceptamos este concepto de semilla karmática o campos de memoria electromagnéticos, se podría modificar radicalmente la negación científica de la supervivencia de la memoria a la muerte de su cuerpo. Si la memoria no se encuentra almacenada en el interior del cerebro, no hay razón alguna para que se deteriore al mismo tiempo que el cerebro. En tal caso, quizás permanezca en estado potencial y sea posible sintonizar con ella. De hecho, cuando se hacen viajes astrales, siempre la memoria viaja con el cuerpo astral, toda la información y recuerdos siguen viajando con el alma, cosa que he comprobado yo personalmente también al realizar viajes astrales. La consciencia o memoria realmente viaja con el alma y, por tanto, también nos imprimimos de esos patrones mentales, emocionales o traumas físicos en la semilla karmática. Es como un campo electromagnético que queda imprimido en las estructuras conceptuales del alma y cuando esta se reencarna vuelve a implantar esas semillas o formas de pensamiento y patrones mentales karmáticos en el nuevo cuerpo, para así poder resolver por fin todos esos conflictos no resueltos. Podemos ver esta teoría en el siguiente dibujo esquema:

Cuando nuestro cuerpo muere, nuestra consciencia permanece, nuestra esencia vuelve a su estado natural, a su hogar espiritual o espacio entre vidas, tal y como lo llamamos en la Terapia Regresiva. Una de las Leyes Universales nos dice que todo principio es mental, todo tiene su origen en el mundo invisible y mental de la Conciencia Universal. Nuestra mente es parte de esa Consciencia Universal o Gran Consciencia omnipresente, que vibra en diferentes frecuencias según la mente. La física cuántica ha demostrado que todo el Universo vibra en diferentes frecuencias, cada pensamiento, cada emoción, cada acción es vibración en diferentes frecuencias. Acceder a los Registros Akáshicos simplemente es hacer vibrar tu mente a esa vibración del Akasha, para poder recibir la información que necesitas, ya que según la física Cuántica el Akasha es vibración de sonido y holográfica. Así pues, en la terapia regresiva también podemos ayudar a nuestros clientes a entrar en una vibración de frecuencia concreta para que pueda acceder a esas memorias tan fielmente guardadas en su inconsciente y poder descubrir cuáles son los mecanismos de su bloqueo en el presente o poder descubrir cuál es su misión en la vida o propósito en este momento. La regresión al espacio entre vidas es un método espléndido para entender que todos somos seres espirituales, entender el porque venimos a la Tierra a experimentar, cuál es nuestra misión o quienes forman parte de nuestro grupo de almas. Además, puedes ir a consultar directamente a tu consejo de sabios o guía espiritual para resolver todas tus dudas actuales en la vida.

Pasado, presente y futuro simplemente será un estado de vibración para el alma y nosotros debemos ayudar a la persona a encontrar ese estado donde pasado, presente y futuro se fusionan y ya no existe el tiempo, sino simplemente existe la consciencia universal e inmutable, el Yo Interior, el inconsciente, quien todo lo sabe y todo lo ve en el mismo momento. Para el Yo Interior no existe el tiempo, sino que es un todo, una consciencia. Ese Yo Interior que poseemos o consciencia divina es parte de la energía de nuestro Yo Superior que se encuentra en el plano Divino y sabe exactamente lo que ha venido a hacer en la Tierra, cuál es su misión o cuáles son los patrones karmáticos que está repitiendo una y otra vez para poder aprender una lección.

Es muy importante como terapeutas en Terapia Regresiva, pues, saber estas nociones ya que debemos conocer en qué vibración energética se encuentra la persona en el estado hipnótico o cuál es la mejor frecuencia para poder llegar a entrar mejor en una regresión. Cuando sepamos exactamente cuál frecuencia es la mejor, podremos ver perfectamente si nuestro cliente ha entrado o no en ese estado y nos ayudará a poder completar la regresión sin ningún problema. Se nota en seguida si la persona no logra entrar en ese estado de frecuencia donde se puede acceder al inconsciente y recordar sus vidas pasadas. La persona debe entrar en un estado de frecuencia donde experimente una sensación de profunda conexión espiritual y unidad con el Universo, de comprensión y inspiración excepcionales donde la persona puede entender realmente las causas de sus patrones karmáticos o el propósito de su alma.  Si la información no fluye bien por su boca, duda bastante o no visualiza bien, nos indicará que debemos ayudarla una vez más a profundizar más en un estado de relajación aun más profunda, a una vibración de frecuencia aun más baja, si no la sanación espiritual del alma no se producirá, ya que la persona no entiende el origen o causa de su bloqueo o problema porque aun lo racionaliza o prejuzga.

La tabla siguiente nos ayuda a entender un poco más como funciona realmente los mecanismos de la Terapia Regresiva y nuestro cerebro en los diferentes estados de consciencia. Así, al conocerlos perfectamente, podremos evolucionar mejor como almas ya que sabremos en qué estado se encuentra en cada momento nuestra mente y si ha alcanzado la conciencia espiritual necesaria para que se produzca la sanación o evolución del alma.

Para entender mejor como son los deferentes estados de energía y poder seguir sanando y evolucionando como personas, debemos entender un poco más como funciona nuestro cerebro en los diferentes estados de consciencia.

Tenemos 5 estados principales de ondas cerebrales: Beta (16-30 Hz) es la que nos encontramos en la consciencia normal de vigilia y se incrementa en los momentos de estrés; las ondas Alfa (8-15 Hz) aparecen cuando realizamos relajación profunda; las ondas Theta (4-7 Hz) aparecen cuando practicamos la meditación o entramos en el sueño ligero; y las ondas más lentas son las Delta (0.5-4 Hz) que aparecen cuando dormimos profundamente sin soñar o al practicar la meditación trascendental; las ondas Gamma son las más rápidas (por encima de los 31 Hz) y están asociadas con las premoniciones o videncia en vigilia. El nivel óptimo para la Terapia Regresiva o recordar las memorias del alma y poder visualizar es el borde alfa-theta de 7-8 Hz ya que es la puerta de entrada a tu mente inconsciente.

Para saber más:

Sandra Sogas, terapeuta de Vidas Pasadas método Brian Weiss, y terapeuta LBL certificada por el Michel Newton Institute (USA). Maestra de Registros Akáshicos y médium certificada por el Science Spiritual Fellowship de Marilyn Rossner (Canadá).

www.kinesiologiakashica.com


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