Las facultades psíquicas humanas



Las facultades psíquicas humanas: ¿podemos potenciarlas y usarlas como instrumentos de Dios?

Tras algunas experiencias iniciales, el curso de control mental Silva y el Espiritualismo Moderno acabaron por convencerme, como cristiano, de que las facultades psíquicas humanas provienen del Espíritu Santo. Su finalidad es la de activar y potenciar la voluntad divina tanto en la tierra como en el cielo. Con estos dones del Espíritu Santo podremos restaurar la armonía del jardín del Edén en el planeta.

Estamos hablando de capacidades que pueden convertirse en mucho más que las facultades psíquicas que estudian los parapsicólogos. Pueden utilizarse sin ayuda de la mente humana y de la voluntad egoica, unas veces para el bien y otras para el mal. Sin embargo, cuando se usan en conjunción con los dones del Espíritu de Dios, son guiadas por lo divino y pueden intervenir en sus formas más intuitivas y creativas.

Estas facultades, que solemos tener dormidas, pueden convertirse en vías subjetivas a través de las cuales aprender a compartir con el Creador la función creativa de la sabiduría intuitiva. Según el Midrash o el mito del Génesis, la fuente ha colocado al Espíritu Divino en nosotros para que podamos ser cocreadores y restaurar la creación.

En el curso de control mental Silva, impartido por el padre Stephen, aprendí técnicas sencillas para relajar el cuerpo y la mente, disminuir la frecuencia de las ondas cerebrales, cambiar mi estado de conciencia y usar la visualización. Usaba estas visualizaciones para inducir sueños o visiones lúcidas durante el estado de sueño, las cuales despegaban por su cuenta en algunas ocasiones. Sin embargo, me mantenía plenamente consciente para controlar el proceso.

Este estado nos permite formular preguntas concretas a la Inteligencia Infinita (es decir, a Dios) y observar lo que aparece en la pantalla mental (o lo que creamos subconscientemente) como respuesta. En ocasiones conversaba con estas figuras imaginarias para pedir aclaraciones. Con este método también podía visualizar situaciones positivas como, por ejemplo, para enviar sanación a alguien.

Con el paso del tiempo, descubrí que esas visiones y sueños inducidos por mí mismo y la corriente de conciencia que los acompañaba contenían, a menudo, información muy específica, verificable y exacta acerca de personas lejanas y en su mayoría desconocidas, de acontecimientos y de temas concretos.

A veces, estas visiones y sueños incluían escenas premonitorias y retrocognitivas de acontecimientos reales, futuros y pasados que no conocía en ese momento, pero sobre los que más adelante veía o leía algo. En otras situaciones inducía visiones lúcidas o experimentaba de forma espontánea sueños con escenas de antes de nacer o después de morir. En ocasiones, experimentaba encuentros transformativos a nivel personal con seres queridos fallecidos o guías espirituales. Muchas de estas experiencias sucedieron en torno a 1972, antes de conocer el trabajo de la Dra. Elizabeth Kubler-Ross o del Dr. Raymond Moody, quienes más adelante participaron en las conferencias internacionales del IIIHS.

Estas experiencias cambiaron mi perspectiva como profesor de religión, mi enfoque sobre la vida y el trabajo como sacerdote. Aunque ya creía en la vida tras la muerte, en la comunicación con los ángeles y en la comunión de los santos en el cielo, estas creencias pasaron a convertirse en una realidad vívida y maravillosa que estaba abierta a todo el mundo.

Las escrituras y los textos religiosos afirman frecuentemente que muchos de sus fundadores (chamanes, magos, gurús, maestros o santos) han experimentado apariciones y revelaciones de la sabiduría divina del Creador. A menudo se dice que los ángeles y otros mensajeros del Cielo, como profetas fallecidos, santos o sabios, se les aparecían.

Yo mismo he experimentado en mi propia búsqueda de visiones espirituales algunos de los caminos de los que hablaron los escritores antiguos.

En mis primeras experiencias me di cuenta de que tenía mucho por explorar en el reino de la psique y del espíritu. Estaba ansioso por informar y enseñar a aquellos dispuestos a ver y escuchar mis experiencias personales y espirituales en las iglesias, en la universidad y en las religiones y ciencias del mundo. Quería dar a conocer, por lo menos, las implicaciones para la ciencia y para la religión de los efectos transformativos de la espiritualidad humana y de las experiencias psíquicas.

Para mí, el factor psíquico es el eslabón perdido entre lo sagrado y lo profano en la civilización moderna occidental. En mis experiencias, me he visto, en muchas ocasiones, proyectado a una dimensión trascendental en la que asesoraba a personas que acababan de morir y rezaba por ellas. Las he llegado a ver con tal claridad que podría describirlas a la perfección. En mi visión interna también aparecían santos, sabios y otras personas.

Las facultades imperceptibles de la visión interna están en nosotros, pero muchos las tenemos inactivas. Cuando se dan las condiciones favorables y el alma está lista, estas capacidades innatas humanas pueden despertar y permitirnos experimentar una muestra del mundo celestial. Esto es, al menos, lo que enseñan las religiones más importantes.

En la actualidad, se dice que los santos, sabios y otras figuras arquetipo se aparecen ante muchas personas de todo el mundo en experiencias espirituales. ¿Es esto paranormal o podría ser bastante normal en las condiciones adecuadas? ¿Podríamos estar acercándonos a un cambio de paradigma en el que nos veremos guiados desde el reino de los cielos para cocrear el jardín del Edén en la Tierra?

Dr. padre John Rossner y Marilyn Rossner
Traducción: Davinia Albert, Nereida Sologuren
www.translation-boutique.com

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