Kobido y el agua



En este mes de julio vamos a hablar de un tema muy interesante en Kobido: El agua.

El agua de nuestro cuerpo se escapa.

El agua que llega al exterior desde la dermis se evapora constantemente, la piel seca es un ejemplo de una piel en que la calidad del cemento intercelular es baja, por lo que es una piel que está perdiendo demasiada agua.

El estrato corneo contiene alrededor de un 13% de agua y si la proporción de este líquido tan importante baja, aunque sea ligeramente la piel se volverá seca y rugosa.

Es una estabilidad muy frágil que si se rompe deja una información vital en la piel que si obviamos durante tiempo será muy difícil de recuperar.

La apariencia estética de la piel tiene mucho que ver con la calidad del estrato corneo y que a su vez depende del agua y grasa que este contenga.

Dependiendo de nuestra edad el proceso de la renovación de la piel o queratinización durara más o menos tiempo.

Un adulto sano tardara en completar el proceso de renovación de su piel unos 26 días y en el caso de una piel madura puede llegar hasta los 60 días. Esto explica porque están más secas y faltas de brillo.

Una piel con psoriasis en cambio completa el proceso en tan solo seis días.

Kobido consigue revertir el proceso, pararlo y mantener en el tiempo una calidad del estrato corneo perfecto.

Por mucho que limpiemos la piel o la exfoliemos nunca podremos llegar a ese estrato corneo si no es con el masaje Kobido.

Activamos la piel a través de una energetizacion provocada por la vibración que recibe cada una de las células que las llena de ese agua tan necesaria.

Las nutre.

Los folículos pilo sebáceos se extienden por toda la superficie de la piel y estos se extienden hasta el corazón de la dermis, donde son vascularizados.

La conexión con la red venosa se realiza a nivel de la raíz del folículo.

Kobido activa esa red venosa y hace llegar todos los nutrientes procedentes de la sangre al estrato corneo de una manera mucho más rápida, como una inyección de vitaminas y agua a la vez y de una manera totalmente natural.

Sin duda ya sabes que lo que realmente hidrata la piel proviene del interior y Kobido se encarga de alimentar tu cemento básico aún estando en la edad madura o bien en cualquier otro momento.

Kobido es el producto hidratante inteligente por excelencia porque tiene la facultad de mejorar y digo “mejorar” la calidad de nuestro cemento intercelular.

No existe nada en el mercado mundial que consiga estos efectos en tan sólo una sesión.

Una piel jugosa llena de nutrientes en una sola sesión, si lo repetimos con asiduidad, nuestra piel dejará de sentirse hambrienta y nuestro cuerpo nos lo agradecerá.

Por no decir el efecto que tiene sobre la activación de nuestros órganos que recibirán igualmente este aporte de alimento y renovación que tanto necesitan, sea la edad que sea.

Quien puede decirle no a una terapia que a la vez que cuida tu rostro cuida tu cuerpo de una manera tan inteligente.

Kobido y la transmisión de información

La barrera de la piel y su estrato corneo es difícil de penetrar y nos protege de las agresiones externas.

Algunos dermatólogos describen la piel y el sistema nervioso como una extensión del cerebro.

Kobido sabe que el vínculo que hay entre el sistema nervioso y la piel es muy estrecho.

Los investigadores estudian en el campo de la dermatología que ciertas enfermedades de la piel evolucionan bajo la influencia del estrés.

Las personas que sufren de eczema y psoriasis saben que sus emociones están a menudo directamente relacionadas con el estado de su piel. Los nervios están involucrados en todos los estratos dérmicos.

Por ejemplo, el sistema nervioso autónomo está implicado en la regulación de la temperatura corporal.

O bien, cuando una emoción intensa nos invade el cuerpo reacciona con una contracción de los vasos sanguíneos provocando la “piel de gallina”.

Otros tipos de terminaciones nerviosas intervienen en el sentido del tacto.

Kobido genera en su masaje una sensación de placer pocas veces experimentada que tiene consecuencias en la producción de hormonas… la gama de sensaciones en cada persona es amplia.

Actualmente sabemos que nuestra piel está ligada a nuestro estado nervioso.

La piel es capaz de transmitir información a través de los neurotransmisores para que intervenga el sistema inmunológico en caso de agresión.

La piel es un órgano nervioso que Kobido ayuda a equilibrar, haciendo que respire, la hidrata, la alimenta, la llena de vitaminas y hormonas durante una hora.

Quien puede perderse algo así…

La salud del jardín

Cuando hablamos del jardín en Kobido hablamos del cuerpo, la mente y el alma.

Porque no podemos desligar en partes la experiencia de sentir un masaje Kobido ni los efectos tanto internos como externos que este tiene.

El crecimiento máximo del jardín resulta del equilibrio correcto entre el calor y la luz del sol con la fresca humedad del agua.

En Kobido, cuando una persona pasa por alguna circunstancia adversa y se desequilibra, es igual que el precioso jardín que en un periodo ocasional pasa por una fase de sequedad o bien sufre una plaga de insectos o de hongos que crecen en periodos de excesiva humedad. Estos jardines podrán resistir si existe un ecosistema vigoroso.

Kobido es el aliado que prepara la tierra…

Al igual que el planeta está compuesto por tierra, océanos y atmosfera, el cuerpo y por ende el rostro está organizado en sangre y fluidos. Los fluidos entonces gobiernan el ambiente interno y el océano interior del cuerpo.

Kobido es el jardinero que con su agua regula tu cuerpo, tu rostro y tu salud.

Natacha de Cortabitarte
n.cortabitarte@gmail.com
www.masajefacialjapones.es


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