¿Qué significa estar presentes a nuestra vida? Nos hemos acostumbrado a pasar por nuestra vida con poca o ninguna presencia. Sí, nos damos cuenta de las cosas: podemos concentrarnos en algo y dirigir nuestra atención a los detalles. Pero estar presente significa algo más: significa darse cuenta del mundo exterior en el que se está actuando y simultáneamente observar cómo el mundo interno es estimulado por el mundo externo.
La percepción que nos acompaña a lo largo del día es automática. Pero ir más allá de este nivel de consciencia requiere un esfuerzo intencional, un esfuerzo que sólo puede venir de nosotros y que tenemos que sostener nosotros. No es automático y necesitamos aprender cómo hacer este esfuerzo y recibir ayuda para sostenerlo.
Para que un sistema para despertar sea verdaderamente práctico, cada persona debe ser capaz de verificar si sus técnicas funcionan. Verificar quiere decir demostrarse a sí mismo que algo es verdadero o no. Como fundamento del trabajo espiritual, la verificación le permite a cada persona adquirir una relación directa con el despertar. El trabajo espiritual revela si uno está despierto o dormido en el momento.
Estar presente a tu propia vida
La simplicidad de la presencia es uno de los aspectos que nos impiden alcanzarla con más regularidad. Puede que tratemos de estar presentes y no notemos que ha ocurrido o, si lo notamos, luego no nos demos cuenta cuando la presencia se nos ha escapado. Lleva tiempo y esfuerzo ver que estar presentes a nuestra vida es más importante que el paso de los acontecimientos de nuestra vida.
Simple no significa fácil. La noción de que estar en “el ahora” tiene algo que ver con “dejarse llevar por la corriente” y pasar de experiencia en experiencia en un estado mental pasivo, no conduce a la presencia. No existe el “dejarse llevar por la corriente”; no hay corriente consciente. Estamos presentes por breves espacios de tiempo cada vez que hacemos un esfuerzo intencional por estar presentes. Cuando la presencia se desvanece debemos hacer otra vez un esfuerzo intencional. Sin esfuerzo, la presencia no permanecerá.
Simple tampoco significa indefinido. El momentáneo sabor de la presencia, de la percepción de sí mismo en el momento, es la experiencia más específica y definida que tendremos jamás. A menudo sucede que asociamos un momento de presencia con las circunstancias que lo rodearon, más que con la presencia en sí. Por esta razón, puede que pasemos tiempo tratando de recrear una experiencia externa, con la esperanza de que evoque la presencia de nuevo. Al hacer esfuerzos persistentes por estar presentes, llegamos a comprender que estar presente a una experiencia no es lo mismo que pasar por la experiencia. Junto con esto, debemos también comenzar a aprender qué no es presencia. De esta forma podremos saber cuándo una línea de esfuerzos no está dando resultados. También significa aprender a reconocer cuando algo dentro de nosotros trata de disfrazarse de presencia.
Después de haber reunido algunos momentos de presencia, así como también experiencias de lucha y fracaso en alcanzar la presencia, llegamos a comprender la importancia de encontrar maneras de estar más presentes más a menudo. Llegamos a entender que sin presencia no hay verdadera vida, solamente vida imaginaria. La presencia es divina. Es la chispa divina que nos lleva a esa Gran Perla, nuestro Ser Superior.
El trabajo práctico para despertar
Para despertar se requiere trabajo práctico. Esto significa, ante todo, aprender a entender la diferencia entre imaginación y presencia. Adquirimos esta comprensión al hacer esfuerzos regulares para estar presente. La Fellowship of Friends le da a sus miembros muchos ejercicios y disciplinas que ayudan a iniciar y prolongar la presencia, así como a trabajar contra la imaginación. A medida que los miembros profundizan su comprensión, estos ejercicios y disciplinas adquieren un carácter más personal, cuando estos llegan a comprender el significado del sueño y la necesidad de despertar.
Nuestros esfuerzos para estar presentes pueden adquirir la objetividad de una disciplina científica, la destreza de una manualidad o la sutileza de una forma de arte. Mediante prueba y error, y mediante la vasta experiencia disponible de otros miembros de la Fellowship, aprendemos a aplicar el esfuerzo correcto en el momento adecuado para evocar y prolongar la presencia.
Despertar es una habilidad que debemos practicar. Ningún esfuerzo único despertó jamás a alguien, por grande que ese único esfuerzo haya sido. Cada miembro de la Fellowship aprende a trabajar sobre sí en todo momento y circunstancia. Y porque muchos aspectos de nuestra vida se repiten, debemos renovar nuestros esfuerzos una y otra vez y oponernos a los hábitos de la imaginación que surgen cuando no estamos atentos.
Si estás interesado en despertar llama al teléfono 649 455 330 o bien envía un email a mundoseis@gmail.com.
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