Entrevistamos a Amit Goswami



Cambiando el punto de vista del observador

Esta entrevista la realizamos en un rincón de uno de los halls del hotel Marriott Auditorium de Madrid, frente a un vaso de refresco, nos encontramos con un ser maravillosamente evolucionado y lleno de experiencias y de sabiduría, amable y tranquilo, en su última visita a España.

Siempre quedan cosas por saber, siempre quedan preguntas pendientes, siempre confiamos en el siguiente encuentro.

Sinceramente, es uno de los seres que transmite su información de manera tranquila y sosegada, fundada en su vida, en su vivencia. ¡No os lo perdáis en directo!

U.H.: ¿Cómo se realiza el salto de un físico a un activista quántico?

A.G.: He sido físico durante muchos, muchos años, terminé mi graduación con veintiséis años y ahora tengo setenta y ocho años. Cuando yo era joven era muy idealista y solía creer en la libertad del científico, creía que si se encontraba, desde la ciencia, una solución, las personas iban a aceptar fácilmente esa solución, y gracias a ella, la sociedad iba a progresar y la ciencia iba a progresar. Pero cuando en los años setenta comencé a trabajar en esta tarea de entender la física quántica, me dio la sensación que hay personas que no quieren entender la física quántica, encontré mucha resistencia. Nadie quiere que se entienda la física quántica.

Cuando yo conseguí entender el paradigma quántico, entendí cómo la figura del observador, hacía que la posibilidad se concretara para que lo experimentáramos en partículas, cuando hice un estudio que sostenía esta teoría, y lo publiqué, encontré más y más resistencia cada vez.

Cuando yo era joven uno de los planteamientos que me inquietaban era cómo conciliar la ciencia y la religión, y descubrí cómo hacerlo, lo único que encontré fue más y más oposición.

Cuando conseguí integrar la medicina y la psicología, la medicina convencional y la alternativa, la psicología convencional y la alternativa, y encontré formas de integrarlas, nadie estaba interesado en eso.

Me he dado cuenta que la propuesta básica de la física y de la física quántica, es algo que los científicos no entienden, que ya lo han olvidado. Antes de comenzar a entender nada, hay que cambiar el punto de vista y observar desde el punto de vista quántico, y desde ahí es posible abordar la ciencia, de otro modo no sería posible.

De otra forma, los estudios científicos y todo lo que estudian los científicos, no valen para nada si no cambias el punto de vista. Esa es la razón de que el activismo quántico sea tan necesario.

U.H.: ¿Qué nivel de torpeza tenemos que nos impide entender?

A.G.: … Da mucho miedo… A la gran mayoría de las personas les da mucho miedo. Para el paradigma científico, lo único que existe es el presente, los objetos materiales se mueven en el tiempo y en el espacio, y todo, absolutamente todo, la política, la sociedad, la ciencia, la psicología, la educación, todo, todo tiene que ver con poder medirlo en el tiempo y en el espacio. Esto da lugar a que el científico se transforme en el gran sacerdote de la sociedad, porque es capaz de entender cómo se comporta la materia. Es similar al antiguo elitismo que existía en la sociedad, cuando los aristócratas eran personas que descendía directamente de Dios y eran ellos los que debían ejercer el poder.

La aristocracia era capaz de controlar la materia, la tecnología, eran los únicos que tenían poder en la sociedad pero la imagen que da la física quántica del átomo, destruye este punto de vista, la física quántica dice que no sólo hay un reino de la realidad, sino dos, como las tradiciones espirituales han dicho siempre, hay un dominio de lo potencial, de lo posible, y un dominio de lo real en tiempo y espacio, antiguamente se pensaba que el reino potencial era tan real como éste, la física quántica dice que no, que el otro reino es potencial y que debemos actualizarlo para traerlo a la realidad. No es que ese mundo sea real, lo debes hacer real tú a través de sus manifestaciones, entonces descubriremos al verdadero ser humano que expresa el potencial de lo que somos.

U.H.: ¿A los científicos, a la sociedad, no les bastaba con darle las gracias a Newton y seguir…?

A.G.: Efectivamente, este no es el momento de Newton, en su momento, Newton, ya reconocía que el dominio del espacio – tiempo, no era el único dominio de la realidad. Esta creencia, en cincuenta años, ha hecho mucho más daño a la sociedad que las religiones durante milenios. Debemos ser capaces de corregir esta aberración, o de lo contrario, tenemos un gran problema.

No es que lo que dice la ciencia está mal, no, es que lo que dice es sólo la mitad del conocimiento. Todo eso lo explico cuando hablo de la evolución, la ciencia, es el dominio de la materia y de lo que podemos medir, de este modo, el ser humano queda fuera del dominio de la ciencia, que es el dominio de la física, hasta ese momento, la física se quedaba con lo inanimado y la religión con lo animado, pero apareció Darwin y lo cambió todo son su gran teoría, el hombre evolucionó desde los animales, y si los animales eran máquinas por pertenecer al mundo inanimado, entonces, los hombres eran máquinas, que los animales eran objetos, ya era un concepto cristiano, son objetos, máquinas, pero máquinas “tocadas” con la energía vital.

Podemos tomar a los animales y mirarlos, como al hombre, entender que tienen una energía vital, podemos olvidarnos que esa energía es diferente, o bien hacerlo desde el punto de vista bioquímico, eso nos lleva al materialismo, todo lo que existe es materia, todo es materia en movimiento y no necesitamos alma, ni energía vital, ni mente no local, a estas personas les asusta mucho traer de vuelta a la rosa, aquella que, al regalarla, mostraba el amor y de la que ahora se extrae su perfume con la intención de regalar su esencia, olvidándonos que el regalo de una rosa, significa mucho más que la rosa en sí.

Nos encontramos con la situación de ver al ser humano como una máquina, si lo vemos así, las máquinas pueden ser controladas y eso significa mantener la jerarquía de los altos sacerdotes sobre las personas normales, pero si el ser humano se convierte en un ser creativo, va a reclamar su posición en la jerarquía.

U.H.: Hace cincuenta o cincuenta y cinco años, era difícil entrar en el mundo científico como físico, más difícil aún, siendo indio, y más difícil todavía si tu actividad se refiere a la física quántica, ¿Cómo ha superado usted todo eso?

A.G.: Lo único que he perseguido durante toda mi vida es hacer lo que sé hacer bien, esto es sólo mi experiencia, hay un movimiento de la conciencia, uno debe ser sincero con lo que quiere y con lo que cree que es tu salvación. Yo, dedicándome a la ciencia convencional, no era feliz y me di cuenta que debía abordar la ciencia desde otro punto de vista, en ese momento, comenzaron a suceder situaciones al respecto, lo que Jung llamaba sincronicidades, esto no significa que no hubiese fuerzas en contra, que no lo pasara mal y que fuera fácil, todo fue llegando y surgiendo paso a paso, efectivamente, de forma inconsciente, elegía la mejor de las probabilidades, en cada momento. Ahora siento que tuve la fortuna de tener la antena conectada y realizar las preguntas adecuadas para obtener las respuestas correctas. Hay métodos para poder desplegar las antenas y dejar que sea nuestra intuición la que nos guíe.

Están todos invitados a aprender.
Muchas gracias.

U.H.: Muchas gracias a usted, Dr. Goswami, este año podremos profundizar más sobre cómo convertirnos en activistas quánticos a través de todas nuestras actividades diarias.

Dr. Amit Goswami
Theoretical Quantum Physicist


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