El poder del agradecimiento



Cuando somos pequeños, nuestros padres nos enseñan las palabras mágicas: “Por favor” y “Gracias”. Crecemos pensando que ambas frases son meras convenciones sociales, modales y poco más. Sin embargo, agradecer trasciende el significado superficial para convertirse en un atributo que encierra una serie de beneficios reales y que tiene la capacidad de transformar tu vida.

La gratitud es una emoción que se relaciona con la capacidad de sentir apreciación por aquello que vives, tienes o recibes. Podríamos afirmar que ser agradecido es ser consciente del impacto que algo tiene en tu bienestar, es vivir en el aquí y el ahora, permitirse notar que hay distintos elementos que transforman tu vida de forma positiva.

¿Por qué funciona el agradecimiento?

Entre las muchas cosas que han descubierto, la psicología positiva ha demostrado que cultivar atributos personales como la alegría, compasión, optimismo, altruismo y gratitud tienen un impacto positivo en el individuo. Estas emociones fortifican a la persona y le ofrecen herramientas que puede utilizar en momentos difíciles y adversos. De todas estas emociones destaca la gratitud, pues se relaciona con la salud mental y se ha comprobado que trae grandes beneficios a quienes la incorporan a su cotidianidad.

La gratitud es la capacidad de entender lo que somos, dónde estamos, lo que nos importa y lo que hace que cada día valga la pena. Vivir en gratitud implica que pones atención a lo que te rodea, sin dar por sentado que eso que vives o tienes. Es estar alerta para reconocer las bendiciones y privilegios que tienes, entendiendo el papel de cada elemento dentro de tu vida. Ser agradecido te obliga a percibir todo desde una perspectiva positiva, reconociendo el esfuerzo propio y de los otros, insertándote dentro del tejido social/universal como un miembro activo y empático. 

Beneficios del agradecimiento

El agradecimiento es una energía poderosa, que crea conexiones entre tu mundo interior y lo que te rodea. Entenderás el papel que juegan los demás en tu vida y el impacto que tienes en la vida de los demás. Esta consciencia y empatía tiene un efecto inmediato en la forma en que percibes el mundo y cómo te comportas. No es de extrañar que los expertos hayan determinado que vivir desde el agradecimiento trae beneficios reales: 

Se asocia a la sensación de felicidad y satisfacción personal
Te hace más optimista y positivo
Mejores relaciones interpersonales: parejas, trabajo, amistades y familiares
Mejor salud. Tener una perspectiva más positiva elimina el estrés y otras emociones que complican la salud física.
Más motivación y disciplina para alcanzar las metas personales
Manejo positivo en tiempos de crisis y pérdidas
Mejores niveles de energía
Fortalece el sistema cardíaco, inmune y nervioso. Disminuye la presión arterial
Reduce los nivele de estrés, ansiedad, depresión y hasta migrañas
Mejora la calidad de tu sueño y descanso
Aumenta la empatía y generosidad

Los retos de vivir en gratitud

Es muy sencillo agradecer la buena fortuna, el cielo azul y los éxitos. El verdadero reto está en mantener el agradecimiento durante los momentos difíciles, esos que te hacen sentir que la vida está siendo injusta. Esto no quiere decir que debes dar las gracias porque te han despedido de tu empleo o porque un ser querido ha partido de este plano. En este punto debemos hacer la distinción entre ser agradecido y sentirse agradecido. 

Nadie controla por completo sus emociones. No es posible agradecerle a la vida el haber perdido a un ser querido, por ejemplo; es lógico sentirse triste, deprimido o molesto por una situación de ese tipo. Ser agradecido no implica apartar estas emociones. 

Vivir en agradecimiento, ser agradecido, implica que evalúas el mundo desde una perspectiva diferente. Es cierto que no agradeces que estés pasando por una situación difícil; pero en retrospectiva entenderás que hasta esos momentos duros te están ofreciendo la capacidad de recordar que todo es pasajero, que no estás en completo control y así no darás las cosas por sentado; y que tienes el poder de superar estos retos. Cuando vives en agradecimiento, las crisis profundizan ese aspecto en vez de eliminarlo.

Ejercicios para cultivar la gratitud 

√ Transforma tu voz interior: todos tenemos una voz interior muy crítica y pesimista, que no duda en decirte que todo está mal, que nada vale la pena, etc. Cuando te atrapes diciéndote cualquier mensaje negativo, transfórmalo por una afirmación de agradecimiento. Mira a tu alrededor y encuentra al menos 3 cosas por la que puedas estar agradecido.

√ Lleva un diario de agradecimiento: aprende a reconocer esos pequeños detalles que hacen tu vida mejor. Cada noche escribe al menos 2 o 3 experiencias positivas que agradeces.

Aprende a aceptar cumplidos: cada vez que alguien te dice algo bueno, ¿sueles negarlo o tratar de disminuirlo? Practica sonreír, dar las gracias y devuelve el cumplido a otra persona.

Begoña Ramos
Crecimiento Personal
www.begoramos.com


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