Vivir en tiempo presente



“Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes” – (Proverbio judío)

Si todo es regido por el tiempo ¿Qué es el tiempo? Como dijo San Agustín “si nadie me lo pregunta, lo sé. Pero si tuviese que explicárselo a alguien no sabría cómo hacerlo”, definitivamente el tiempo es algo que no se puede definir, más allá del concepto que tiene en el diccionario, es completamente personal, mi tiempo no es tu tiempo y coexisten en una perfecta armonía, si yo estoy feliz y tu estas triste o al revés, ambos tiempos están presentes, cuando muera esta envoltura (cuerpo) ya no tendrá más tiempo, se habrá acabado el tiempo pero ese mismo instante en que estaré muriendo va ir naciendo otro ser con otro tiempo, por eso Albert Einstein decía que el tiempo es relativo, si estas con el amor de tu vida o creando algo en su totalidad, el tiempo desaparece, se alarga por eso “el tiempo es una ilusión” pero vivimos preocupados de él, por lo cual dejamos de preocuparnos del tiempo presente, sino que vemos en el pasado lo que podemos hacer en el futuro, pero ¿Es eso correcto?.

Estamos constantemente viendo el tiempo y la vida en eso, pasado y futuro, pero ya nada de eso es real, son ilusiones a las que inyectamos de vida a través de nuestra propia existencia, permitimos que el pasado y las historias que nos contamos de ella vayan definiendo nuestro ser, nuestra vida; pero no vemos que son solo historias las cuales podemos modificar, reescribir o borrar. Nos apegamos a ellas cono si nuestra vida dependiera de ello, las revivimos una y otra y otra vez en el tiempo presente, las sufrimos o gozamos una y otra vez, mientras que el momento presente, el aquí y él ahora se van desvaneciendo sin siquiera darnos cuenta, vemos el tiempo presente como pasa y eso sucede porque vivimos constantemente a través de esas historias, es lo que nos causa gozo o depresión, nos marcan y nos identifican, pero poco a poco nos van separando del presente y nos separa de todo y de todos, solo es real para ti y tu imaginación, comenzando a sentir apegos, añoranza del pasado, sufrimiento y emociones que te alejan del momento y te sumen en una realidad imaginaria. Por ejemplo en un estudio que hizo en la universidad de Warwick (Inglaterra) se comprobó que muchas de las cosas que creemos que sucedieron y que tenemos como parte de nuestra historia, en verdad no pasaron, o fueron inventadas o soñadas, ya que estas creencias distorsionadas pueden influir en las conductas, intenciones y las actitudes que vamos tomando como personas.

Y no solo eso, ya que pasa lo mismo con el futuro, lo que pasa o no pasa solo existe en el siguiente presente, pero nuestra mente sigue jugando y anhelando, soñando y tratando siempre de adivinar el futuro, generando expectativas y emociones con angustia, ansiedad, incertidumbre, miedo a lo desconocido que van tomando control de nuestra vida, así es, el futuro es de nuevo otro tiempo imaginario, es incierto si llegará o no, solo tenemos el momento presente, pero lo dejamos de lado pensando en el futuro, no nos damos cuenta que es a través de este momento presente que generamos el siguiente, lo que se siempre aquí y ahora con pensamientos, intenciones, sentimientos, estados del ser se van a convertir en el cimiento del siguiente momento, el futuro y el pasado son los tiempos imaginarios donde nada puede pasar, es por ello que debemos de dejar de perder presentes en ellos.  Por ejemplo, los planes y estrategias que tenemos a futuro solo nos van a ir limitando las posibilidades de lo que realmente podemos conseguir con el aquí y el ahora, si creamos en totalidad en el presente nos vamos a mantener abiertos a un sinfín de posibilidades, como dijo Sensei Mikao Usui “Solo por hoy no te preocupes”.

Es por eso que te invito a  considerar que existe una gran diferencia entre saber exactamente lo que quieres y donde debes colocar tu intención presente en ello, debes plasmarlo como una expectativa predecible en un futuro incierto, cuando sabes lo que quieres vas a ir creando tu propio presente con una intención más firme y una acción más contante, poco a poco y momento a momento, el resultado de esto será una consecuencia lógica, si disfrutas del proceso, de cada paso que vas dando el camino, un instante a la vez, un solo momento, podrás reconocer claramente el instante en el que se presente aquello que quieres, en cambio si colocas todo en un futuro incierto, puedes caer en la frustración y anhelo vacío que solo te mantendrá enfocado en un resultado y sin crear en totalidad, es por ello que debes disfrutar de cada instante del proceso, tus acciones dejarán de estar vacías, mecánicas, como un robot. Si observamos a la mente con conciencia y la dejamos descansar a propósito, simplemente quedará trabajando sola, automáticamente, con muchas ideas en tu cabeza, ya que el cerebro necesita etiquetar, clasificar y ponerlas en secuencia, pero si mantienes la mente en armonía y la usas solo cuando es necesaria, un momento a la vez, un pensamiento a la vez, paso a paso, el tiempo dejará de tener importancia, simplemente desaparece y ese es el momento presente, este aquí y ahora se vuelven eternos. Recuerda que la historia no te define, tu futuro lo siembras siempre en el ahora, nunca pasa nada en el futuro, siempre es ahora y solo en el presente puedes disfrutar realmente de la vida y de la existencia. Te has preguntado ¿Cuál es tu tiempo presente? ¿Qué estoy haciendo con el aquí y el ahora?

Nicolás Benedetti Ariza
Presidente Federación Iberoamericana de Reiki
Director Sociedad Chilena de Reiki
www.federacioniberoamericanadereiki.com
www.sociedadchilenadereiki.com


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