
Los pensamientos positivos son más fuertes que los virus y que las bacterias nocivas
¡Cada pensamiento apremia a realizarse! Desea verse confirmado. Quiere ejecutar lo que contiene. Su efecto correspondiente puede ser positivo o negativo. Un pensamiento que hemos tenido alguna vez de un modo muy intenso o que hemos vuelto a pensar una y otra vez durante bastante tiempo, constituye por tanto un



