
¡Bienvenida Tristeza!
La tristeza no es un enemigo, sino una aliada que nos invita a sentir, a detenernos y a sanar desde la profundidad del alma. Aprende a darle la bienvenida con conciencia. Tres virtudes de esta emoción que tanto rechazamos Evitamos la tristeza, nos da miedo y, sin embargo, es imposible





