Sobre la Mente – II



La mente que vela es la mente que devela. Puede enfermar o curar, procurar bienestar o malestar.

Si algo no podemos solucionarlo fuera, lo que podemos es cambiar la actitud de la mente ante ello. Si no es posible controlar las circunstancias, cabe modificar nuestra actitud ante las mismas.

No hay prestidigitadora más hábil que la mente; puede hacerte ver lo que no es y lograr de que dejes de ver lo que sí es. Con atención sagaz se pueden descubrir sus trucos y desenmascararla.

Hay una mente de superficie y una mente profunda y silente. Aprende a conectar con la mente silenciosa y reveladora. La meditación es la vía más directa.

La mente profunda está alterada por las ondulaciones de los pensamientos. La mente profunda es silenciosa y abierta como un valle. La mente de superficie se mueve y se afana; la mente profunda está quieta y se deleita en su calma.

La consciencia es la lámpara de la mente. Es claridad, mientras que la inconsciencia es sombra. Con la antorcha de la consciencia hay que ir iluminando la oscuridad de la inconsciencia. Tanto más consciente, más eres; tanto más inconsciente, menos eres.

La cconsciencia es como un espejo que hay que bruñir para que refleje con fidelidad. Estar consciente es el gran reto. Ser conscientes es el mayor desafíio. La consciencia otorga percepción intensa, sabiduría y plenitud.

La consciencia es la hermana gemela de la atención. Cuanto más atento estás, más ganas en consciencia. Cuanto más consciente, más atención acumulas. Mediante la consciencia hacia uno, nos descubrimos y conocemos; y así sabemos qué transformar, qué aprender y qué desaprender.

Al igual que se desarrolla la voluntad voluntariamente, se desarrolla la consciencia conscientemente. Todas las técnicas del yoga son para entrenar y desarrollar la conscienca. La meditación es un acto de consciencia.

La mente es una fábrica de pensamientos. Si aparentemente cuesta lo mismo pensar en positivo que en negativo, ¿por qué lo hacemos insanamente. No es “piensa bien y acertarás”, sino “piensa bien y acertarás”. Que el pensamiento sea guiado por la lucidez, la ecuanimidad y la compasión.

Desconfía del pensamiento egocéntrico que es como una tela de araña que envuelve y esclaviza. Desconfía del pensamiento rreconroso que es como brea que atrapa. Desconfía del pensamiento ávido, que sea torna hiel. Desconfía del pensamiento malévolo, que es como un anzuelo venenoso.

Combate los pensamientos insanos mediante el cultivo de los sanos. Deja que los insanos pasen como nubes que no pueden llevarse tras de sí el cielo, y deléitate con los positivos.

El camino más directo para sosegar la mente es la meditación. La mejor luz es la del discernimiento. La firme rresolución de mejorar es el mejor alimento. El contento más estable es el que encuentra su raíz en la comprensión clara, la aceptación consciente de lo imenvitable, el discernimiento corecto y el conocimiento ue surge de conocer al conocedor.

NOTA: En Youtube, gratuitamente, podeis visionar los documentales “sadhaka, la senda del yoga” y “viaje a los adentros, ramiro calle”, así como el interesante cortometraje de “El Faquir”, esponsorizado por Pablo Meglioli, coautor conmigo de la obra “Conversaciones con un maestro”.

Ramiro Calle
www.ramirocalle.com


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