Reiki y la espiritualidad



Hay conceptos que se confunden con facilidad porque tienen cierta relación, pero esta mezcla indiscriminada lleva consigo la posibilidad de crear interpretaciones erróneas. La espiritualidad es uno de estos conceptos que se enredan con creencias, técnicas, propuestas y dogmas para crear una quimera que desdibuja el sendero que deben recorrer aquellas personas interesadas en buscar su crecimiento interno, sobre todo a quienes apenas inician su camino.

La falsa espiritualidad

Para muchas personas “ser espiritual” significa comportarse de determinada manera, adquirir ciertos conocimientos en talleres, ir a sitios de culto, abandonar la vida mundana, entre otras cosas. No es de extrañar que esta mezcla de ideas, creencias y dogmas religiosos espante a más de una persona, que termina creyendo que todas las prácticas espirituales o de crecimiento interior no son más que patrañas. Esto es lo que se conoce como falsa espiritualidad.

La falsa espiritualidad es una trampa más del ego, una forma de escapar de los problemas y conflictos personales. Es escapar de la realidad para no afrontarla. La falsa espiritualidad está presente en todos los ámbitos, no sólo en las prácticas alternativas sino en las religiones ortodoxas y hasta en el ámbito empresarial, donde se ha creado una cultura de identidad que se asemeja demasiado a estas prácticas. Algunas de las características de la falsa espiritualidad son:

  • Justificar sus acciones con espiritualidad: usar frases como “el tiempo de dios es perfecto”, “todo pasa por algo” o similares, sólo alejan a la persona de la responsabilidad que pueden tener ante ciertas situaciones. Se le quita el poder y se deposita en dios o el universo, donde sea para no hacerse responsable.
  • Rechazar el enojo: o la tristeza o cualquier emoción negativa, porque “las personas espirituales no se enojan”. La verdad es que nadie cambia desde la felicidad, la rabia y las emociones negativas son necesarias para alertar sobre lo que necesita cambiarse. Lo ideal es reconocer estas emociones, entenderlas y no aferrarse a ellas.
  • Utilizar las actividades espirituales para sentirse superior: hacer Reiki, ser vegano, practicar yoga o meditar se convierten en una forma de crear un límite entre las personas como tú y el resto del mundo, que essuperficial y está condenado. Una persona espiritual no juzga al otro, no se siente mejor ni peor, está ocupada de sus propios asuntos y en sus procesos.
  • Ser exageradamente positivoel optimismo y una mentalidad positiva no son un comportamiento obligado, sino que son consecuencia de entenderse a sí mismo, sus procesos y saberse empoderado para lograr cambios. Ser positivos sólo porque sí es una forma de evitar enfrentarse a eso que duele, a las crisis y lo negativo, que debe aceptarse y conocerse para poder superarse y trascender. Desde la felicidad absoluta no hay espacio para el cambio.

¿Qué es la espiritualidad?

La espiritualidad es un estado de consciencia, en el que se trabaja en pos del autoconocimiento. Ser espiritual significa estar embarcado en el viaje consciente de aprender sobre sí mismo, superar los defectos, vivir para crecer y aprender. Hay quienes consideran que esta es una forma de conectarse con un ser superior o Dios, mientras que otros sólo buscan transformarse en la mejor versión de sí mismos.

No hay nada místico, mágico, arcano ni secreto en esto necesariamente. Ser espiritual es un viaje personal, que cada quien asume como mejor le parece y le sirve. Hay quienes se encuentran a sí mismos orando en una iglesia durante horas, otros en el camino de Santiago, otros meditando. Todos respondemos de forma distinta a los estímulos, según nuestras creencias y formación. Hay que darse la oportunidad de conocer distintas opciones.

Desde esta perspectiva los talleres y cursos no son más que una forma de adquirir herramientas que facilitarán tu trabajo. Si deseas aprender a comer de forma sana, puedes inscribirte en un curso de cocina saludable para lograrlo; del mismo modo puedes hacer un curso de Reiki para aprender técnicas para relajarte y sanar tu cuerpo, por ejemplo.

 Tu vida después de un curso de Reiki

Hacer un curso de Reiki te dará herramientas que podrás usar para mejorar tu vida, para sanar tu cuerpo, para relajarte y aprender de ti mismo. Es algo que puedes usar en tu vida y no al revés, es decir, no tienes que adaptar quien eres y como vives para poder hacer Reiki. Tu vida será igual que siempre, sólo que tendrás un conocimiento que te podrá ayudar a afrontar ciertas situaciones.

No necesitas cambiar tu alimentación, ni vestir diferente, ni hablar distinto. En un curso de Reiki habrás aprendido técnicas y ejercicios que puedes usar. Es cierto que existe la posibilidad de que estas técnicas sirvan para cambiar algún aspecto de tu vida, pero este cambio de comportamiento será una consecuencia posible y futura, no inmediata. Hacer Reiki (o cualquier otro curso) es un camino para lograr el cambio, pero no es el cambio al que debes apuntar.

Se pueden hacer todos los cursos que puedas: aprender a leer el tarot, las runas, sanación cuántica, el péndulo y conocer todas las propiedades de las flores de Bach; pero si no se hacen cambios reales y sustanciales, basados en el conocimiento y entendimiento de los procesos internos, entonces de nada vale todo lo aprendido.

Lo principal es revisar las motivaciones personales. ¿Para qué estás apuntándote a este curso? ¿Qué piensas obtener de él? ¿Sabes para qué sirve? Si lo que te motiva es una idea de ser más bueno, de ser importante, de marcar una distancia entre el mundo terrenal y tu ser elevado y espiritual, o porque está de moda; entonces hace falta revisarse; porque lejos de conocerte a ti mismo, estás usando estos conocimientos para escudarte de tu realidad.

La aplicación práctica de estos conocimientos en tu vida cotidiana es la meta. La iluminación no se compra ni se adquiere haciendo un curso, es un trabajo continuo de cada día, que se construye con cada acción, palabra y pensamiento. La espiritualidad puede ser, en cierta medida, un sinónimo de honestidad, contigo mismo y con el mundo que te rodea.

Begoña Ramos
Experta en Crecimiento y Superación Personal.
Tlf. 91 032 77 15  y 635 02 70 42
www.centroreikiesluz.com

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