Psicogenealogía y dinero: no darse permiso para conseguir lo que se desea



Juntar trozos de la historia familiar, unir a nivel consciente o inconsciente las partes de vivencias dolorosas de los que estuvieron antes, reconectar con el destino de todos nuestros familiares aceptando lo que fue es el inicio de un nuevo camino en nuestra vida actual. Es el objetivo de la descodificación biológica original transgeneracional: llegar al origen en donde algo fue tan dramático que se transforma en inaceptable y todo lo inaceptable en las generaciones anteriores se transforma en algo que se transmite y siempre hay alguien dispuesto a continuar con el destino de los de su clan. ¿Qué influencia tiene todo esto en la gestión del dinero? Mucha y en un grado tan importante que puede ser el origen de las dificultades que se experimentan en relación a obtener dinero, conservarlo, gestionarlo, usarlo, administrarlo consiguiendo un resultado que nos place o todo lo contrario. Lo mismo podemos decir para el éxito o para conseguir lo que cada uno desea en la vida.

El dinero es algo necesario en el día a día. Pensar en la cantidad de veces que estamos en contacto con él o con objetos o servicios en los que el dinero ha sido un intermediario necesario. Si no es dinero real puede ser un intercambio pero la base de ese intercambio es un valor y ese valor puede estar en relación al dinero. El dinero y sus manifestaciones son concretas y cada familia ha establecido una serie de normas alrededor del dinero y cada ser humano está inmerso dentro del marco de su familia.

Los seres humanos estamos en el grupo de mamíferos que, al nacer, necesitamos de un medio que nos acoja y todo ser humano nace y crece en un sistema familiar o una institución que la supla. En todo caso ningún ser humano puede sobrevivir sin ayuda de otro que ya este desarrollado y pueda ayudarle en ese proceso. Es natural que sintamos una fuerte fidelidad a nuestro clan, a la familia, institución o persona a la que le debemos la ayuda inicial y si esta fidelidad no se cumple surge la culpa. Este es un sentimiento que también aparecerá si “hacemos un feo” a la familia que en el caso del dinero estará en relación a hacer algo distinto de lo que hicieron nuestros padres o ancestros en relación a la gestión y la mirada que ponían sobre la riqueza, el patrimonio, la fortuna y finalmente sobre el éxito. Ser leal con los valores y expectativas de nuestra familia es una cuestión de supervivencia cuando somos niños. Siendo adultos estar sanos, felices, tener éxito y disponer del dinero que queremos para vivir es también normal. La fidelidad a la familia pide repetición y reproducción mientras que hacer algo diferente requiere de cambiar patrones.

Tener deudas es una forma de pagar una culpa ya sea de uno o de alguien del sistema familiar contemporáneo o transgeneracional. Es un modo de pagar un daño que no ha podido ser asumido.

En la familia los pensamientos que dieron lugar a comportamientos y creencias, los sentimientos y emociones que giraron alrededor del dinero son revividos en momento presente ante situaciones desestabilizantes con el dinero. De hecho, en muchas ocasiones constatamos que hay personas que tienen la capacidad de tener éxito y de prosperar que se ponen palos en las ruedas para no “traicionar” a su familia desfavorecida, mientras que hay familias modestas que empujan y acompañan a sus descendientes a que tengan éxito y celebran cuando estos lo obtienen. ¿Dónde está la diferencia entre estas dos tipologías de manejo del dinero, del éxito o de la vocación?

En un artículo anterior mencionábamos la posibilidad de que nosotros mismos nos pongamos trabas inconscientes para acceder a lo que consciente deseamos y que estos bloqueos pueden estar en relación a lo que Vincent de Gaulejac llamó Neurosis de clase.

A partir de los años 70 este profesor de sociología de La Sorbone de París investigó y desarrolló este concepto después de observar las historias de familia junto con las creencias que se transmiten en el grupo familiar y conforman una limitación para las generaciones siguientes. Su hipótesis es que el ser humano busca un lugar individual dentro de su grupo familiar y sufre cuando hace algo distinto de su familia como por ejemplo tener un estatus social diferente, ganar más dinero que los padres, estudiar más para conseguir un mejor trabajo. Él dice:

“El individuo es el producto de una historia en la que busca llegar a ser un individuo”

Esa búsqueda de individualidad le llevará a hacer, según sus deseos y anhelos, y a la vez observar que en su familia las cosas han sido distintas, le hace retroceder, pagar por ello, no disfrutar de lo conseguido, boicotearse hasta perder todo o tener que alejarse para no sufrir.

Ejemplo: una mujer es la primera de toda su familia incluidos hermanos y primos que consigue estudiar. Cada año invita a más de 20 familiares a pasar las vacaciones de Navidad con todo pagado por ella durante 10 días. Lo hace hasta que dice: es como si pagara el precio por tener más de lo que tienen ellos.

El cambio de estatus le provoca al individuo un conflicto de identidad y un sufrimiento moral entre lo que es su origen y la nueva posición adquirida. La tensión va a manifestar la contradicción entre dos fuerzas opuestas y si en una el flujo de la vida lleva a ir mejorando, por otra las creencias, mandatos familiares o el habitus (según Pierre Bourdieu es el obrar, pensar y sentir asociados a la posición social) envían a la persona hacia lo contrario. Por un lado se anhela mejorar en la vida pero por otro la mejora le presupone a la persona un alejamiento de los suyos y en algunos casos la “expulsión” real, imaginaria o simbólica. Es la conciencia individual la que nos indica que tengo que continuar haciendo para seguir perteneciendo a la familia.

A veces se habla despectivamente dentro del marco familiar de aquellos que han conseguido algo como “ya no es el mismo/a”, “hace muy mal honor de su humilde origen”, “es un nuevo/a rico/a”, “se nota de donde viene”, etc. intentando poner un límite entre el otro que hace algo para ser diferente y los que permanecen de la misma manera. Esa “mala conciencia” se adueña de la persona ya que se siente desleal con los otros o consigo mismo.

La neurosis de clase define el conflicto asociado al ascenso o descenso social en sociedades estructuradas de manera rígida. A los que no consiguen éxito en la vida se les llama oveja negra y a los que superan o rebasan las expectativas del grupo se les tacha de hacerse a un lado de la familia. En algunas familias nunca se conseguirá hacer según lo que el grupo de desea y la insatisfacción pasa a ser mayúscula.

La tensión de superar a los propios familiares puede ser tal que las personas a nivel inconsciente llegan a pasar serias dificultades antes de verse alejados del grupo. Este es el caso de un hombre que ha levantado tres veces su empresa porque las tres veces perdió todo por distintos motivos. La primera vez un hermano socio le hace firmar papeles y entre ellos la renuncia a los derechos como socio. La segunda vez al divorciarse la firma estaba a nombre de la mujer a pesar de no trabajar en ella y vuelve a perder todo y la tercera vez cuando ha conseguido levantar la empresa otra vez inicia un traspaso, firma los papeles y no se produce el pago de la misma. ¿Es mala suerte? ¿Qué hay detrás? Una visible lealtad a su padre que montó un bar con los únicos recursos que tenía y una hermana que trabajaba con él le hizo firmar la renuncia al bar. Lealtad a su abuelo paterno que pierde su campo cuando la mujer del alcalde del pueblo se encapricha con su terreno y le expropian sin pagarle nada echándolos a la calle. Era la época de la post guerra civil y no pudieron hacer nada más que marcharse empobrecidos. Y también lealtad a su bisabuela paterna quien al vender sus propiedades en el extranjero fue engañada por el abogado que lo gestionó quien se quedó con todo el dinero.

Conocer esa realidad familiar y transgeneracional es una de las condiciones para poder salir de este patrón vicioso. Los que estuvieron antes siempre han deseado lo mejor a los que siguen y así ha sido desde el inicio de los tiempos. Estar bien y conseguir lo que se desea es lo normal. La abundancia es natural y vivir bien es lo que debería ser cotidiano.

¿Qué mirada podemos poner para estar y sentirnos bien?

  • Mirar con dignidad el destino de los que estuvieron antes.
  • Aceptar que hay destinos en donde se viven dificultades muy dolorosas pero que todas las vivencias eran exactamente lo que se tenía que vivir para aprender y evolucionar.
  • Honrar a nuestra familia sea como sea, ya que somos el resultado de toda esa historia.
  • Tomar todo lo que hubo sin juicios ni críticas sino tal como fue.
  • Amar a los padres con todo lo que hicieron que fue lo que pudieron. Amar a la madre “a pesar de todo” es el camino hacia el éxito.
  • Dejar de implicarse en el destino de los demás intentando, con buenas intenciones, hacer algo por los otros cuando no han pedido ayuda y a veces cuando hoy ya no se puede hacer nada por ellos.
  • Realizar que hoy podemos sobrevivir a pesar de estar haciendo las cosas de manera diferente a como lo hicieron en nuestras familias. Hemos crecido y ¡¡¡somos independientes!!!
  • Respetar el dinero y el éxito ya que son naturales y es biológico vivir bien.

Acercarse a los suyos, a su origen respetando la condición de donde se viene es un soporte para caminar hacia lo diferente como puede ser disponer del dinero que se quiere o el éxito (según lo que para cada uno sea el éxito). Vivir una vida plena es lo normal. Hacer de todo para conseguir dinero o éxito es antinatural y la vida lo observa. Como dice Barry Stevens: No empujes el rio porque fluye solo.

El resultado de lo que conseguimos es siempre el objetivo de lo que deseamos. Ahí a dónde lleguemos será el lugar en el que nuestro inconsciente biológico nos acompañó y obedeció a nuestra petición. Entender cuál es el camino que hemos seguido y cuáles han sido nuestras necesidades para llegar ahí nos permitirá responsabilizarnos de lo vivido y orientarnos hacia donde deseamos. ¡¡Que tengas una vida plena!!

Cada uno de nosotros está en la tierra para descubrir su propio camino y jamás seremos felices si seguimos el de otro. J. V. Praagh

Angeles Wolder Helling
Directora de la Escuela de Descodificación Biológica Original
www.descodificacionbiologica.es


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