Nuestro estado interior y la salud



Es conocido que el estado interior influye en nuestra salud. El estado interior son nuestros pensamientos, emociones e impresiones que nos llevan a vivir o sentir la vida de una manera u otra y afecta no sólo a nuestra salud, sino también a nuestros entorno.

Una persona que se “ocupa” de tener pensamientos, emociones e impresiones saludables, siempre estará más en armonía y equilibrio.

¿Cómo podemos cuidar estos aspectos?

Un aspecto importante es todo lo que recibimos a través de la televisión, prensa, internet, etc., ¡aunque sean películas! Porque las impresiones que recibimos tienen un efecto sobre nosotros a nivel emocional. Podemos pensar que es anodino, pero no es así, esto nos afecta mucho más de lo que podamos imaginar. Es nuestra responsabilidad dosificar este tipo de impresiones, se podría decir que es una cuestión de higiene mental.

Si en lugar de que estas impresiones sean las más predominantes en nuestra vida, optamos por nutrirnos de alegría, amor, cuidado, belleza…, nuestra salud se beneficiará de inmediato y también nuestro entorno; aquello que vivimos interiormente es lo que se refleja fuera de nosotros. Lo que alimentas es lo que se crea y se desarrolla…

La decisión sobre el tipo de impresiones que deseamos tener es nuestra, además no es algo que haya que comprar, ni nos lo tiene que enseñar nadie, es una elección totalmente individual que tenemos que hacer nosotros.

La terapia Esenia y Egipcia

Las terapias esenias y egipcias trabajan desde una visión global del ser humano, no se excluye ningún aspecto, todos son importantes, comenzando por el físico, mental, emocional y espiritual, la labor que desempeña el terapeuta es la de acompañar a la persona en este sentido, no debe olvidar ningún aspecto de su propia realidad. Desde que somos pequeños nos enseñan a analizar de manera lógica lo que hacemos o lo que nos pasa, pero no nos enseñan a observarnos o mejor dicho a auto-observarnos, cuando esta es la clave, porque es así como vamos a conocernosde manera profunda.

En las terapias esenias y egipcias, los tratamientos que se practican son técnicas precisas que van dirigidas a ayudar a la persona a recuperar el equilibrio perdido a nivel energético y de esta manera que pueda coger las riendas de su propia salud.

“Cuando los trastornos o la enfermedad se instalan en un cuerpo, hay que verlos como señales rojas que parpadean en un panel de control. Estos nos invitan a buscar, por una parte, a qué nivel de nuestro ser nos remiten, y por otra cuál es la naturaleza de los carburantes que ofrecemos a nuestro ser en los planos respiratorio, alimenticio, emocional, mental… y espiritual.”
El Gran Libro de las Terapias Esenias y Egipcias
Daniel Meurois y Marie Johanne Croteau

Cuando un organismo está desequilibrado, debido a pensamientos y mociones nocivos, lo primero que necesita es recuperar el estado interior adecuado para comprender el motivo que le ha llevado a ese punto.

Cualquier malestar o enfermedad no es el resultado de “mala suerte”, no hay que olvidar que nosotros tenemos una responsabilidad, ¿cómo alimentamos nuestro cuerpo? ¿y nuestra alma? Pero sobre todo ¿cómo es nuestra relación con nosotros mismos?

“La falta de amor hacia sí mismo es una verdadera lepra que roe a la humanidad. Podríamos preguntarnos si para acabar con el sentimiento de culpabilidad o la angustia existencial es preciso conocer su origen. Es evidente que la lucidez y el conocimiento son instrumentos valiosos… Sin embargo, lo que de verdad desactiva el sufrimiento debe nacer de una zona de sencillez que hay que alcanzar en el centro del ser. “
Recuperando mi AUTOESTIMA
Daniel Meurois

 

En las terapias Esenias y Egipcias se trabaja desde el aspecto Sagrado, la Sensibilidady la Sanación, aspectos básicos para el terapeuta y para la persona que recibe el tratamiento.

“Sagrado”es el conocimiento auténtico de nosotros mismo, porque sólo así podremos llegar a comprender y ayudar a otros.

“Sensibilidad”es la Compasión y Amor que aportan estas terapias y la comprensión de que no debe haber resistencia a la enfermedad. Esta sensibilidad cuando se desarrolla en el terapeuta es cuando se puede transmitir a la persona enferma.

“Sanación”nos estamos dirigiendo más al alma, un alma “enferma” nos lleva a estados que se reflejan, no solo en el cuerpo, sino también en nuestro entorno.

Somos más que un cuerpo físico, somos ante todo también alma. El olvido de uno de estos aspectos es lo que nos lleva a entrar en desequilibrios físicos o emocionales. Vivimos en un mundo un poco loco… y se hace urgente hacernos más conscientes de nosotros y de la capacidad que tenemos de recuperar nuestro equilibrio.

Esther Pertegal – 608 23 48 47
Terapeuta y Formadora en Terapias Esenias y Egipcias
Formada por Daniel Meurois y Marie Johanne Croteau
www.esenia.es

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