Mi Sombra, Mi Luz



“Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo” El Kybalion

El mundo de la manifestación en el que nos encontramos necesita del principio de polaridad para ser. Todo es dual y todo lo que existe se expresa a través de estos dos polos que, en esencia, y en sus extremos se funden en lo mismo, son la misma cualidad.

Nuestro Ser expresándose en la materia no escapa de esta Ley.

Por ello, cuando observamos el mundo que nos rodea y lo llevamos a nuestro campo de percepción, lo etiquetamos todo como bueno o malo, luz u oscuridad, blanco o negro, claro u oscuro, calor o frío …. Sombra o Luz

Cuando llevamos este principio al estudio de nuestra personalidad, también identificamos esos dos polos de los que nos hablan desde doctrinas desde la antigüedad hasta el autor más cercano en el tiempo, el conocido y famoso Dr. Jung. 

La Sombra, en general, es definida como la personalidad oculta o reprimida, y casi siempre tendemos a identificarla con aspectos negativos, dañinos o perjudiciales para nosotros o para la sociedad. 

Pero es importante entender sobre la Sombra, que no sólo va a ser la represora de cualidades negativas, también contiene cualidades que nos enseñaron a considerar como negativas y que no lo son en absoluto, sino que son “potencialidades” maravillosas que esperan a ser reconocidas y desarrolladas.

Sombra y Luz, sólo basta cambiar la etiqueta para entender que son lo mismo, una manifestación en polaridad de lo que somos. Sombra, el polo Inconsciente y opuesto a la Luz de nuestra personalidad, a la Luz de nuestra Consciencia.

Esa sombra contiene los rasgos que aprendemos desde nuestra infancia a identificar como no deseables, porque no parecen agradar, sobre todo a los adultos de nuestro entorno.

No agradan a Mamá o a Papá, a los hermanos, abuelos, profesores, vecinos …:

Rabia, celos, espontaneidad, vergüenza, humillación, enojo, envidia, mentira, resentimiento, pasión, lujuria…

Y vamos identificando otros rasgos “ideales” que son alabados y que nos hacen parecer como objetos merecedores de ser queridos:

Obediencia, amabilidad, respeto, alegría, sumisión, honestidad, aceptación…

Cuando nos manifestamos tal cual somos, parece que, desde bien pequeños, se nos insta a reprimir una parte de nosotros mismos porque, si no es así, es seguro que no nos querrán, nos apartarán, o que incluso no podamos sobrevivir:

“Si quieres sobrevivir… olvídate de una parte de ti mismo”.

De este modo, vamos metiendo en un “saco”,  “mochila”, “cajón”  todo ello. 

Lo que vimos que no gustaba a los demás de nosotros mismos, de ellos mismos, y lo que, conforme vamos creciendo, nosotros mismos adoptamos como propias creencias y decidimos, de un modo inconsciente, detestar de nuestra personalidad.

Y lo vamos llenando y acumulando a lo largo de nuestra vida:

“Al parecer pasamos los primeros veinte años de nuestra vida decidiendo qué partes de nosotros mismos debemos meter en el saco y el resto lo ocupamos tratando de vaciarlo”. Robert Bly

Cargamos con la Sombra a nuestras espaldas y, cuanto menos consciente la hagamos, más energía oculta va acumulando y, puede tornarse más explosiva y peligrosa.

Portamos la energía de Mr. Hyde reprimida en la “fachada” amable y represora del Dr. Jekyll.

Podemos reconocerla porque mueve en nosotros acciones impulsivas o inadvertidas, enfados colosales, humillaciones, nos hace recibir reacciones negativas de los otros inaceptables, impensables y abruptas…

La revisión de la Sombra nos ayuda a liberarnos de culpa y vergüenza, a reconocer las proyecciones con las que nos relacionamos con los demás, a sanar relaciones infantiles, a encauzar emociones impulsivas, a desarrollar cualidades negadas, a conocernos y aceptarnos más a nosotros y a los demás.

Tomar a la Sombra se torna indispensable para liberar al Ser y expresarnos en el mundo en plenitud y confianza.

Mª del Pilar Molina Ruiz
Terapeuta Transpersonal, Licenciada en Psicología.
Directora del Centro y Escuela de Terapias
CASI NATURAL en Madrid
www.casinatural.com   pilar@casinatural.com
Cofenat nº 5086


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