Las absurdas excusas para no respetar a los animales



Las personas insensibles a los animales se sirven inescrupulosamente de excusas tan absurdas como irracionales para evitar respetar sus necesidades y derechos. No hay ni una que se sostenga. Son totalmente falaces.

Citaré entre otras:

  1. Han sido creados para servir al hombre, que es como decir que el hombre ha sido creado para servir de alimento a los mosquitos.
  2. Son de una naturaleza inferior, cuando por las evidencias y los hechos, más parece que el ser humano es el de inferior condición.
  3. No tienen alma, necia aseveración donde las haya, pues si el alma es aliento de vida o incluso un principio trascendente, religiosamente hablando, los animales tienen tanta alma como podamos tenerla los humanos.
  4. No sienten como una persona, si bien sienten y padecen como los seres humanos o más y también tienen toda clase de sensaciones y estados de ánimo.
  5. Sus necesidades son diferentes. ¿En qué? ¿Acaso todo ser sintiente no quiere ser feliz y no quiere ser desgraciado?.
  6. Hay que respetar las tradiciones. ¿Respetar tradiciones basadas en la violencia, el odio, la destrucción, la codicia y el atormentar y matar a otras criaturas?
  7. Se deben a una inteligencia superior como la del ser humano, a pesar de que la inteligencia del ser humano se ha puesto demasiado a menudo al servicio del asesinato, la destrucción del planeta, la irresponsabilidad ecológica, la violencia atroz, el maltrato animal, el enriquecimiento injusto y la indecorosa discriminación.
  8. Existen problemas mayores, como el maltrato a niños y mujeres, pero no por ello no queda justificado en lo más mínimo el maltrato a los animales y querer obviar sus derechos y necesidades.
  9. Si todo se fagocita es que está en las leyes de la naturaleza que unos destruyan a los otros, cuando el verdadero ser humano lo que tendría que hacer es aligerar esa fagocitación y no intensificarla.

No hay ninguna excusa para ignorar las necesidades y derechos de los animales y mucho menos aún para hacerles daño o maltratarlos y matarlos por diversión. Los animales son nuestros fraternos compañeros de vida y les debemos respeto y amor. Si algún día el ser humano se diera cuenta de lo que ha sido capaz de hacer con los animales, enloquecería de horror.

Excusas igualmente absurdas, falaces y nacidas de mentes ofuscadas son las que tratan de apoyar las corridas de toros, alegando que son un bien cultural, una tradición, un arte, o que se extinguiría sin las mismas la especie del toro bravo o que viven muy bien unos años para luego ser atrozmente atormentados y asesinados. Detrás de las corridas de toros sólo hay intereses económicos basados en una  desmesurada e inexcusable codicia. Lo peor es ese patrón o arquetipo del torero como un héroe, lo que le lleva a envanecerse y alardear por sus actos de asesinato a una criatura viviente.

 Mientras la mente del ser humano esté empañada por la ofuscación, la codicia y el odio, seguirá habiendo individuos sin corazón que dañen a los seres sintientes, sin darse cuenta de que todos formamos parte de una gran familia de criaturas que quieren ser dichosas y no quieren que se les infrinja sufrimiento.

Como reza una especia de jaculatoria budista:

¡OJALÁ LLEGUE EL DÍA EN QUE TODOS LOS SERES PUEDAN SER FELICES!.

Ramiro Calle
www.ramirocalle.com

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