La muerte. ¿Qué hay del otro lado?



Comprendiendo el proceso, comprendes la vida

En estos tiempos se tiene la inmensa fortuna de contar con muchísima información asequible sobre el tema de la muerte y su acompañamiento. Numerosas personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte, médicos, científicos y místicos dan testimonio de “la otra realidad” que muy posiblemente espera.

Daniel Meurois es una de esas personas, un experimentado escritor y místico que ofrece con palabras sencillas su propia experiencia y comprensión.

El tema de la muerte es abordado por muchas culturas, cada una aporta su visión, su comprensión. Se puede aceptar una explicación u otra, la que mejor satisfaga o calme aquellas preguntas, pero lo que espera en el más allá es siempre una incógnita, ya que, aunque se cuente desde diferentes visiones o creencias, nunca dejará de ser un misterio para cada uno de nosotros.

Lo que sí se puede entender es que según vivamos nuestra vida, así será “nuestro más allá”.

“…comprender lo que ocurre después de la muerte es tan importante, o quizás más, que lo que ocurre en el momento durante el cual se produce. ¿Por qué? Porque este “después” depende de nuestro “antes”, es decir, de nuestro ahora, en otros términos, de cada instante que pasa en nuestra vida.

De la misma manera que nuestro sueño refleja ciertos aspectos de nuestro mundo interior, lo que llamamos globalmente el Más allá es el resultado exacto de los elementos que habitan nuestro corazón y nuestra mente. Implícitamente, esto quiere decir que no existe un mundo “Después de la Vida” sino tantos “Más Allá” como sueños confeccionados por cada alma.”

Universos Paralelos de Daniel Meurois

La idea más extendida es que después de separarse del cuerpo físico somos absorbidos por la Luz.

¿Realmente esto es así de fácil? Es decir que, si se vive la vida con apego a todo lo material, a las emociones nocivas, al miedo, etc…, resulta extraño que vayamos directamente a la Luz.

Es posible pensar que hay espacios intermedios en los que uno se puede ver inmerso antes de dirigirse hacía esa Luz, es decir, a espacios de vibración más elevada.

Kamaloka o purgatorio

Según la tradición de India y del Tíbet, el alma ingresa en lo que llaman el Kamaloka. O en la tradición judeocristiana el llamado Purgatorio. Este es un espacio que se caracteriza principalmente por la inestabilidad. El alma que ingresa en este espacio expresa valores fluctuantes e insatisfactorios. Es donde uno puede caer sumiso a los apetitos insaciables y a los adormecimientos del alma. También es el lugar donde los seres intentan compensar sus frustraciones.

“Hay que comprender bien que estos estados, no son estados de sufrimiento sino más bien de estancamiento. El alma da vueltas sobre sí misma. Se atasca en cierto nivel vibratorio; “toca techo” … presintiendo que existe un “más allá” o un “de otra forma” a los que no consigue acceder. Entonces una especie de insatisfacción y de nostalgia tarde o temprano la alcanza, como si siguiera viviendo en la Tierra… pero bloqueando la manifestación de ciertos obstáculos que existen en la vida real.

En realidad, esta insatisfacción es salvadora. De ella surgirá el estímulo de vida y el impulso de transformación susceptibles de empujar al ser a romper el caparazón en el que se había refugiado antes de encerrarse en él.

“… que el Purgatorio no es un lugar como tal sino un estado ilusorio, una zona de vida transitoria que un alma teje dentro y alrededor de ella, podemos comprender que existen tantos purgatorios potenciales como seres humanos. Cada uno de estos estados constituye una especie de esfera o de burbuja impermeable a las demás y funciona en circuito cerrado con su lógica interna…

Podemos encontrar esto triste… pero hay que reconocer que esta capacidad, que tiene la conciencia de fabricar mundos a su medida, atestigua, ante todo, la Inteligencia divina de la Vida.”

Universos Paralelos de Daniel Meurois

Se puede ver la estancia en estos espacios como periodos de depuración del alma.Esta etapa es necesaria para resolver las limitaciones con uno mismo. Cada uno tiene su propio Kamalokao purgatorio, como una burbuja vibratoria en la que se vive aquello que se ha construido. Esto es importante saberlo, porque en este espacio nadie se comunica con nadie, estamos solos ante nosotros mismos.

Pero un alma preparada que vaya para ayudar sí puede penetrar ese holograma. Son las personas llamadas barqueros de almas.

Y el infierno… ¿existe?

Pregunta obligada, ya que, si existe el purgatorio, ¿qué pasa con el infierno?

“El Infierno también es una “burbuja holográfica”, un espacio mental, el fruto de una construcción del alma cuando ésta se ha dejado atrapar por actuaciones y comportamientos tóxicos

Cuando hablo de toxicidad, no hablo esencialmente de hechos o de actos, ya que estos, en efecto, pueden estar condicionados por la moral y no dejar huellas particulares en la conciencia.

Hablo más bien de actitudes interiores, de fijaciones mentales parecidas a parásitos o a virus que el alma se inocula y cuya toxicidad viene del hecho de que están en ruptura con la armonía del Universo. Un alma puede así ensuciarse y, en cierta forma, autodestruirse encerrándose en hábitos de funcionamiento contrarios a la circulación y a la expansión de la Luz.” 

Universos Paralelos de Daniel Meurois

El infierno del que hablan algunas religiones no es un lugar, lo mismo que ocurre con el Purgatorio.

“Es un estado de la conciencia que se aprisiona en la oscuridad de su funcionamiento rebelde al orden universal.”

Pero este estado, como podéis imaginar, ¡no es eterno! Es otro paso por el cual el alma aprende…

¿Hay lugares más luminosos?

El alma no tiene que pasar obligatoriamente por estos espacios anteriormente citados. Por ejemplo, el devacháno paraísoes un espacio diferente, es más luminoso. Es el espacio donde se dirige también el alma que ya ha estado suficiente tiempo en el purgatorio.En realidad, no es que se pase de un lugar a otro, lo que ocurre es que simplemente se cambia de estado de conciencia, y eso hace que todo lo que te rodea se derrumbe, que caigan los velos que condicionan dicha conciencia y entonces todo se vuelve más luminoso y se pasa a otro estado de vibración más elevada.

“…el Devachán se puede definir como la morada en cuyo seno el alma consigue encontrar la paz, el reposo y la felicidad mientras prosigue su camino de afinamiento y transformación. Es un universo, a la vez individual y colectivo, que nuestro mundo occidental califica ingenuamente como el “Paraíso”.

Universos Paralelos de Daniel Meurois

Esto puede ser un breve recorrido a través de lo que te espera después de cruzar la línea. Por supuesto, puede convertirse en otra idea más, servir simplemente para sumar al conocimiento intelectual sobre temas del más allá.

Conclusiones importantes

Finalmente, es el conocimiento de estos espacios o moradas, que se visitarán en un momento u otro, el que nos puede ayudar en esta vida.

Dota de un sencillo, luminoso y auténtico sentido a nuestro paso por el planeta. Todo el progreso interior y la bondad que se pueda llegar a desarrollar aquí se llevará allá donde continúe la siguiente etapa de Vida.

“Me parece importante que la existencia de estas moradas ilusorias, así como su función, sea conocida por el mayor número de personas. Cuando poseemos sus claves de comprensión se vuelve fácil entender porque cada día de nuestra vida debe ser empleado en hacer de nosotros mejores seres humanos. “

Universos Paralelos de Daniel Meurois

Ediciones Isthar Luna-Sol
Seminario La muerte ¿Qué hay al otro lado? con Daniel Meurois y Marie Johanne Croteau
www.istharlunasol.com


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