La importancia de la coherencia emocional durante la terapia



Hablamos de coherencia emocional cuando existe una congruencia entre lo que se piensa, los que se cree, lo que se siente y lo que se hace; en pocas palabras, cuando todo lo que nos hace ser verdaderamente humanos trabaja en consonancia hacia un mismo objetivo. Cuando esto ocurre todo fluye con tranquilidad y armonía, es sencillo alcanzar objetivos y resolver conflictos, es un estado ideal en el que no es posible auto-sabotearse, un espacio donde el crecimiento personal es posible y sencillo. Sin embargo, la coherencia emocional no es un estado fácil de alcanzar, el equilibrio entre cuerpo-mente-subconsciente-emociones es delicado y se rompe con facilidad, pero es posible trabajar y recuperar la coherencia emocional en terapia.

La disonancia cognitiva

En psicología se conoce como disonancia cognitiva a la tensión o incomodidad que se experimenta cuando se enfrentan dos ideas o comportamientos incompatibles, o cuando lo que se hace entra en conflicto con las creencias personales. ¿Alguna vez te ha tocado hacer algo que no querías hacer? si has experimentado esta situación y has percibido esa incomodidad, que te hace sentir “sucio”, eso es disonancia cognitiva. Es muy fácil de identificar cuando es una situación tan obvia, pero puede ocurrir a un nivel subconsciente, más sutil y difícil de concientizar.

Cuando hay disonancia cognitiva, cuando ocurre este enfrentamiento, el malestar que se siente es tan grande que la mente busca compensar esto con diversos mecanismos, como la negación o la justificación forzada de ciertas ideas; todo esto para reducir la disonancia. Estos mecanismos de defensa ocurren a un nivel subconsciente, pues muchas veces no somos conscientes de que existe este conflicto interno entre lo que se siente, se cree y se hace.

Un clásico ejemplo es el de las personas que fuman. Todos sabemos que fumar es terrible para la salud y está relacionado con el cáncer, así que el fumador siente disonancia cuando enfrenta dos creencias “me gusta fumar” con “debo estar sano”. Para evitar sentirse mal, la persona fabrica justificaciones como “de algo me tengo que morir” o “¿de qué sirve vivir si no puedo hacer nada que me guste?”. Asimismo, no prestará atención a los anuncios o evitará leer o escuchar lo que sea que le recuerde la relación entre tabaco y cáncer.

Lo mismo ocurre con las personas que tienen relaciones fuera de su pareja, pues entran en conflicto los valores de honestidad con la atracción hacia otra persona; así buscará justificar su comportamiento culpando a la pareja, que ya no le trata igual que antes, que ha cambiado o no le pone atención. Piensa que no tiene la culpa de que sus necesidades no sean cubiertas y que deba buscar en la calle lo que no consigue en casa, pues esto es más fácil que aceptar su responsabilidad y deshonestidad.

La importancia de la coherencia emocional en terapia

La disonancia cognitiva afecta en diversos niveles, pero el impacto se siente principalmente en dos formas. En primer lugar, afecta a un nivel psíquico profundo y repercute directamente en el sistema inmune, afectando la salud física, desestabiliza los sistemas de defensa y puede hacerte vulnerable a ciertas enfermedades. Como si fuera poco produce los mismos efectos del estrés crónico, incluyendo trastornos de ansiedad, problemas de sueño y de alimentación. La culpa y la ansiedad pueden comerte por dentro, produciendo enfermedades.

Otro gran efecto de la disonancia cognitiva está relacionado con la forma en que produce bloqueos que impiden el desarrollo personal. Cuando hay disonancia cognitiva y no se resuelve, la mente buscará aplicar algún mecanismo para compensarla, creará nuevas creencias que sean capaces de explicar y justificar el comportamiento. En pocas palabras: los mecanismos de defensa de la disonancia cognitiva crearán resistencias que evitarán que cambies, porque no es necesario cambiar si todo está bien, si no estás cometiendo ningún error; así que no podrás trabajar en tu desarrollo y crecimiento porque eso implica transformaciones y cambios.

Esta una forma de auto-sabotearse muy común en las personas que van a una charla, seminario, curso o terapia alternativa o psicológica. Estas personas escuchan al facilitador o terapeuta, incluso hacen los ejercicios propuestos; pero el diálogo interno critica y pone en duda todo lo que está ocurriendo afuera. Puede decir que es una estafa, que es mentira, que no sirve para nada y la verdad es que eso que está trabajando en esa terapia o seminario hace crecer la disonancia cognitiva, por lo que aumenta los mecanismos de compensación para evitar el malestar. Obviamente, la terapia no servirá para nada en estas personas.

Alcanzando la coherencia emocional

Si no existe una coherencia emocional real no vale ninguna terapia, no tendrá efecto ningún tratamiento ni ninguna técnica de crecimiento personal, porque aunque las acciones y pensamientos estén enfocados en lograr alguna meta, las creencias desautorizarán esos conocimientos que está adquiriendo a través de la terapia y no habrá espacio para el cambio. La mente, el subconsciente y las emociones deben estar en armonía, en equilibrio completo para que pueda aprovechar cualquier indicación del terapeuta.

Cuando hay coherencia emocional es posible lograr la plasticidad suficiente para cambiar lo que haga falta, para reconocer los errores y saber qué necesitas transformar para no repetirlos. Te permitirá entender que hay ideas que necesitan y deben ser cambiadas, así que podrás trabajar a un nivel consciente para sustituirlas por otras que sean más acordes a la persona en la que quieres transformarte.

El equilibrio de la coherencia emocional es delicado, pero no es difícil de alcanzar. Es imprescindible conocerse, escucharse, entender cuáles son las verdaderas motivaciones, creencias, valores emociones para evitar traicionarlas. Asimismo, hace falta tener la valentía de aceptar los propios errores, saber reconocer cuando se ha hecho algo mal y tener la entereza de seguir adelante y corregir lo que hace falta. En resumen, sólo hace falta una gran dosis de sinceridad, de honestidad consigo mismo. Esto puedes alcanzarlo a través de la meditación, de terapia psicológica… cada camino es personal, subjetivo, pero conducirán al mismo destino: el verdadero equilibrio y autoconocimiento, que permitirá la flexibilidad para cambiar y seguir creciendo.

Begoña Ramos
Experta en Crecimiento y Superación Personal.
Tlf. 91 032 77 15  y 635 02 70 42
www.centroreikiesluz.com

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