La fórmula mágica contra el envejecimiento está dentro de nosotros



¿Quién no quiere permanecer joven y lleno de vitalidad? 

Por supuesto, todos queremos, más aún con el paso de los años a medida que avanzamos hacia la vejez. Cuando teníamos veinte o treinta años, la noción de envejecimiento no se nos pasaba por la cabeza. 

Dos décadas después, cuando comenzamos a encontrar arrugas en nuestra cara, perdemos cabello y notamos cómo algunas de nuestras funciones corporales no son tan eficientes como antes, o aumentamos de peso fácilmente y parece que no podemos perderlo tan rápido como antes, entonces quizás entremos en pánico. 

La vejez nos saluda. Ha comenzado su proceso. La industria de la belleza y la salud aprovechan este fenómeno natural pero aterrador, ofreciendo sueros antienvejecimiento, suplementos vitamínicos o tratamientos médicos como láser, cirugía estética y terapia con células madre. 

Algunas dietas aseguran que nos mantendrán jóvenes y saludables. Los asiáticos ricos son capaces de gastar cantidades de dinero ridículamente en ginseng o cualquier hierba afrodisíaca que pueda devolverles la juventud. Las estrellas de cine y las modelos que confían en su buen aspecto buscarán y pagarán todo lo que pueda hacer que parezcan jóvenes para siempre. 

Sin embargo, el proceso para permanecer joven, que llamamos antienvejecimiento, no se trata solo de parecer visualmente joven y atractivo, sino de estar sano y lleno de vitalidad a medida que se supone que el cuerpo declina con la edad. 

Es un problema de salud más que de apariencia. Aquí hay una gran noticia, cuando encontramos el remedio genuino para combatir el envejecimiento, beneficiamos ambas cosas. 

Para nuestra sorpresa, la fórmula mágica para combatir el envejecimiento no está en el exterior sino dentro de nosotros, y la tenemos que administrar nosotros mismos. “Mastica cien veces cada bocado y tu piel brillará” es lo que nos dijeron de niños en Tailandia para que mastiquemos bien nuestra comida. 

Qué aparente tontería teniendo en cuenta que nadie puede masticar la comida cien veces ¿y por qué eso tendría algo que ver con nuestra piel?. Para nuestra sorpresa, masticar es el primer proceso de digestión y es algo que nosotros, los adultos, a menudo no hacemos bien. 

El estrés y la incapacidad para concentrarnos en hacer una sola cosa son los culpables de una mala digestión en esta loca sociedad multitarea en que estamos. 

El secreto taoísta antienvejecimiento

“El mejor antienvejecimiento es la digestión, absorción y eliminación“ dice el Maestro Mantak Chia  a menudo. 

Durante miles de años, los taoístas descubrieron que el Tan Tien, el mayor centro de energía del cuerpo que está nuestra área abdominal, suministra energía a nuestro cuerpo de la misma manera que una planta de energía abastece de electricidad a la ciudad. 

Según el Tao, la digestión, la eliminación y la absorción necesitan fuego o energía, como una ciudad que necesita electricidad. 

Las personas mayores, que carecen de ese “fuego“, no digieren ni eliminan bien, por lo que todo el ciclo de transformar la energía externa en energía interna comienza a desmoronarse. 

Podemos comer los mejores y más nutritivos alimentos, pero si nuestro cuerpo no puede digerir y absorber los nutrientes simplemente los expulsamos sin aprovecharlos. Cuando nuestras células no están bien nutridas, muchas de ellas mueren y envejecemos muy rápido. 

La eliminación también es importante y se presenta en diferentes etapas: 

El número uno es la respiración. Cuando respiramos bien, obteniendo buen aire, oxígeno y fuerza vital, lo que se conoce como “Qi” o “Chi”, nuestra salud es buena. Unos pulmones saludables son vitales para nuestro bienestar. 

También tenemos los riñones, la vejiga y el intestino grueso para la eliminación. Cuanto más podamos eliminar las toxinas y sustancias no deseadas de nuestro cuerpo, más células podrán absorber nutrientes y fuerza vital. Esta es la clave para ralentizar el proceso de envejecimiento. 

Qi Gong para activar el “fuego digestivo”

La principal práctica de Qi Gong (Chi Kung) para la digestión, absorción y eliminación es la respiración abdominal, creando “fuego” para el Tan Tian, específicamente el “Fuego Digestivo”. 

Dentro de estas prácticas de Qi Gong tenemos la “Fuerza Vacía”, que libera una gran cantidad de gas que obstruye la digestión, y la “Respiración Espinal”, que bombea los fluidos hacia la columna vertebral (en el Tao se dice que esto se parece a la inversión del flujo de agua). 

Si bien en el Qi Gong taoísta se usan nombres extraños para los ejercicios, en realidad son fáciles de hacer y no requieren flexibilidad ni habilidades especiales de nuestro cuerpo. 

No son la fórmula mágica solamente para la digestión, sino que también son buenos para nuestra salud en general. 

El Maestro Mantak Chia es un maestro taoísta de Tailandia con aspecto joven y lleno de vitalidad. Es una prueba viviente de lo que enseña, y está lleno de energía a pesar de trabajar sin parar, recorriendo todos los años el mundo y enseñando las prácticas taoístas en Retiros de verano e invierno en el Tao Garden.  

Este Chi Kung especial para la digestión y la vista durante la visita del Maestro Chia a Madrid del 15 al 21 de mayo de 2020, como parte de su gira mundial (más información en www.mantakchiamadrid.com y www.taoyoga.es )

Morakot Piyakesin es una superviviente de cáncer, estudiante del Maestro Chia desde 2006 e instructora de Universal Healing Tao del Tao Garden (Chiang Mai), así como coorganizadora de los talleres del Maestro Chia en Madrid. Escribió con él la serie de libros titulados “La buena salud debe venir desde dentro”. Enseña Tao en el Tao Garden, Chiang Mai, Bangkok, Londres y Madrid.

Escrito por Morakot Piyakesin.
Instructora Certificada del Universal Healing Tao System. 


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