La brújula rota y el propósito de intuir



Me pregunte de qué servía corregir a tantos humanos de daños y sufrimientos si por otra parte ellos desconocían el uso del intuir para no errar en sus decisiones y elecciones.

Con seguridad volverían a cometer errores que le acarrearían de nuevo desajustes, malestar y sufrimientos.

Sentía todo esto similar a ayudar a alguien que estuviese perdido en el desierto con heridas y con sed y tan solo ofrecerle agua y curarle, en vez de arreglarle la brújula y enseñarle a usarla.

Me preguntaba, mientras los atendía en mi consulta, arreglándolos y fortaleciéndolos de sus desarreglos y heridas:
¿Qué pinto aquí, quitando poco a poco estos daños, cuando lo cierto es que podría poner en condiciones su brújula y enseñarles a usarla para no perderse, divagar y sufrir por el hecho de seguir indicaciones erróneas?

Y por otra parte, también me dije:¿Qué pinto yo y otros sanadores ayudando, si tampoco hacemos uso de esta brújula, o bien no seguimos constantemente las indicaciones?.

Y fue cuando supe lo fundamental que es el intuir para ir en óptimas condiciones en nuestras vidas y así no desestabilizarnos a ningún nivel (físico, mental o espiritual).

El propósito fundamental del Intuir

Intuyendo podemos saber todo tipo de saberes:
Saber si otros nos mienten y es increíble.
Ser diestros en todo tipo de destrezas y es genial.

Conocer intuitivamente el pasado o futuro y es excepcional. Arreglar desarreglos de seres vivos es gratificante. Saber que siente AQUEL SER más claro del universo ante nuestras decisiones, es inimaginable. Poder sentirnos claros continuamente es alucinante.

Pero más fundamental e imprescindible es, que gracias al uso del intuir, transitemos este corto periodo de vida constantemente en óptimas condiciones.

Porque sin esto, no se podría dar absolutamente nada de lo anterior. Nos arriesgaríamos a perder todos los demás saberes y posibilidades excepcionales; y volver a sentirnos desubicados, desorientados, confusos; como antaño, cuando no los poseíamos.

Olvidar o perder estas claves que tanto nos han costado tener, y sentirnos de nuevo en condiciones deplorables. Si no hacemos uso del intuir y por ello erramos, nos podría acarrear desajustes y consecuencias irreversibles a nivel: físico, mental o espiritual (traumas, desequilibrios, enfermedades, muerte…)

Concluyendo; que de nada nos sirve llegar y degustar todos estos saberes que describimos al comienzo; si no ponemos en primer lugar el principal propósito, que es ser diestros en intuir para cuidar de estar en óptimas condiciones constantemente.

Este, de entre todas las fabulosas posibilidades que conseguimos al intuir, es la imprescindible; no descuidarnos un segundo; sentirnos constantemente en el estado idóneo; evitando todo y todos los que nos lo perturbe.

No olvidar que todo lo demás se dará, si se da este. De nada servirían los otros propósitos; si este, el fundamental, no se diese. Y este solo se daría, si supiéramos sentir constantemente, la diferencia entre lo que está totalmente claro, de lo que no es. Recuperemos este potencial para comenzar a intuir en lo más simple, y obtendremos hasta lo más complicado.

Autora: Pino del Castillo
www.pinodelcastillo.com
Texto de los próximos libros (en proceso de edición)


Si te ha gustado, compártelo...