El Cólico de lactante y la Reflexología Podal



Mi nombre es Renée Iglesias,  soy Naturópata y Reflexológa Podal, especialista en Reflexología Infantil. Y voy a hablarte en este artículo de uno de los trastornos más habituales en los bebés.   Los estudios realizados apuntan a que es padecido por tres de cada diez recién nacidos.

Podemos definir este trastorno como  un llanto intenso, prolongado, sin causa identificable, más frecuente a últimas horas de la tarde, y que suele aparecer en un lactante sano entre las dos semanas y los cuatro meses de edad. Acompañado habitualmente  de rigidez y  flexión de las piernas. Él bebé parece tenso, la barriga algo más hinchada, los puños apretados, expulsa gases y aparecen  también espasmos intestinales.  Son más frecuentes durante la tarde noche,  no encontrándose  ningún factor que desencadene esta situación. 

El cólico de lactante no hace diferencia entre sexos y sí que parece ser algo más habitual en niños no alimentados con lactancia materna.

Es importante saber que a pesar de los episodios de llanto, tu hijo es un niño sano y  que estos episodios desaparecerán de forma espontánea antes del cuarto mes de vida. Hasta que  ese  momento llegue,  te propongo la Reflexología Podal para que puedas ayudarle de una forma natural. Se trata de una técnica sencilla, no invasiva, que potencia la salud y la capacidad de autorregulación del cuerpo. No tiene efectos secundarios y puede ser utilizada en cualquier edad.

La Reflexología está basada en el principio de que hay zonas reflejas en los pies que corresponden a órganos, glándulas y partes del cuerpo. Se trata de una técnica milenaria que activa los procesos curativos del propio cuerpo. Consiste en presionar y masajear  las diferentes partes del pie,  ya que en ellas están ubicados todos órganos del cuerpo, con el fin de aliviar, mejorar y restablecer el equilibrio homeostático del organismo, es decir el “equilibrio perfecto”. 

Uno de los grandes beneficios de la Reflexología es  estimular  el funcionamiento de las glándulas endocrinas. Este sería un punto importante también en el caso de los cólicos de lactante, ya que uno de los factores que se podrían barajar serían los niveles altos de motilina, hormona que aumenta la movilidad intestinal (movimientos del intestino encargados de desplazar el alimento desde la boca hasta el ano).

No olvidemos que en otras culturas los cólicos ni siquiera están descritos o definidos, y casualmente son culturas en las que prima el apego constante, el porteo y el apoyo durante el puerperio. 

A través de la Reflexología favoreceremos  sin duda ese vínculo afectivo. El bebé se sentirá protegido, relajado y seguro. Potenciar el apego en esta etapa será fundamental y esta técnica  te ayudará a lograrlo.

Siempre he sido de la opinión que quien mejor trata los pies de un bebé  es su papá o su mamá, o aquella persona que esté cerca. Son ellos los que están en el día a día de ese pequeño, pudiendo utilizar esta maravillosa terapia a la demanda de su hijo. En el momento y lugar en que el niño  lo precise. Se trata de una herramienta muy útil en el entorno familiar,  proporcionándonos bienestar no solo a nivel físico sino también sino también emocional. Los bebés  son sumamente receptivos a la estimulación de las zonas reflejas del pie. Su respuesta es inmediata y positiva.

El aprendizaje básico para aplicarlo en familia es muy sencillo, aunque se necesita invertir cierto  tiempo para poder integrarlo. Sobre todo porque aprenderás  a tratar el organismo de tu hijo desde un punto de vista global, es decir dando importancia tanto a la relajación, como el sistema urinario, inmunológico, respiratorio y como no el digestivo que es el que hoy nos ocupa.

En  ningún caso estaremos sustituyendo la figura del pediatra y su tratamiento. Lo que intentaremos será, como antes he mencionado, potenciar el poder de autocuración del pequeño, despertando ese médico interno que todos tenemos.

Te invito desde aquí a que conozcas lo que esta terapia puede aportarte  y  entrenes  tus manos para hacerle un regalo especial a tu hijo. Ayúdale no sólo a nivel emocional con tu tacto hazlo también en el plano físico. Déjate guiar por esta maravillosa técnica “la Reflexología” Será tu aliada, tu amiga, tu compañera cuando en muchas ocasiones no sepas  dónde acudir.  Conecta con tu bebé a través  lenguaje de tus manos, el lenguaje del tacto que tanto necesita ese pequeño. Un idioma que los dos entenderéis. 

Y si ya eres Reflexolog@ por qué no dar un paso más y especializarte en Reflexología Infantil, no solo conocerás más a fondo el mundo de la infancia y como poder ayudar a los más pequeños en tu consulta, sino que también aprenderás a organizar un taller con las familias para compartir con ellas  el inmenso poder de esta terapia.

Renée Iglesias
Instituto de Reflexología Especial
www.reflexologiaespecial.es
instituto@reflexologiaespecial.es
Telf. 91 639 69 32  – 686 10 15 89


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