El arte de congeniar con los demás



Con el albor de cada experiencia que se suscita, conforme transitamos por el sendero de la vida, debemos aprender a vivir con mayor conciencia y comprensión, si deseamos tener una convivencia más grata en este mundo. […]

Tener una relación armoniosa con uno mismo es la cualidad más importante para poder conducirse bien en este mundo. Así pues, ante todo, debes aprender a valorarte y amarte de verdad. Pero cuando digo que te ames, no quiero decir que sientas afecto por tu vanidad, egoísmo e interés propio. (Naturalmente, es parte del instinto del hombre el tratar de salvarse ante la inminencia del peligro; el instinto de conservación es una ley de la vida). Ámate porque eres un hijo de Dios dotado de potencialidades divinas; es tu amor e interés por este potencial lo que inspira y anima el desarrollo de la verdadera naturaleza de tu alma. […]

Tu conciencia te ayudará a convivir contigo mismo

Varias son las prácticas necesarias que te permitirán convivir contigo mismo. Primero: cualquier persona que sea extremadamente emotiva o inquieta debido a sus malos hábitos jamás se aprecia a sí misma. Si tu conciencia te dice permanentemente que obras mal, ¿cómo esperas estar en armonía contigo? Y cuando te relaciones con los demás, advertirás que ellos no te prodigarán su confianza ni su benevolencia, porque una persona que actúa en contra de su conciencia no se fía de sí misma, y esa actitud se refleja en su carácter. La conciencia del hombre le habla continuamente y le impulsa con persistencia a transformarse y adoptar un buen comportamiento. […]

Así pues, escucha siempre a tu conciencia, que es la voz de tu ser interior, y está ahí para ayudarte a tener una relación armoniosa contigo.

La ecuanimidad: el fundamento apropiado para nuestra existencia

En segundo lugar, es preciso practicar la ecuanimidad mental. Sea cual sea la experiencia que afrontes en la vida, hazlo con una actitud equilibrada. La ecuanimidad mental y la disposición serena aportan gran felicidad, no sólo para ti sino para los demás. Esto no significa que debas ser una persona sin carácter o desprovista de entusiasmo, sino que has de practicar la calma. Es apropiado disfrutar de las cosas agradables de este mundo, pero no te dejes deslumbrar por ellas. Y cuando el pesar se presente, acéptalo con entereza y piensa en cómo superarlo, en lugar de entregarte a la aflicción, la inquietud y la pérdida de tu calma interior. […]

El pensamiento profundo: un pasadizo hacia Dios y la percepción intuitiva

El siguiente paso para llevarte bien contigo mismo consiste en controlar los pensamientos. Aprende a pensar profundamente. Aprende el arte de la concentración para que, al enfocar tu mente en un pensamiento en particular, tu atención no se inquiete ni se precipite de una idea a otra. […]

Por medio de la práctica, cultiva el hábito de pensar profundamente. Elige un problema difícil y examínalo con detenimiento. Ahonda en ese tema tanto como puedas. Si profundizas lo suficiente, surgirá una solución y, en esa profundidad interior, una sensación de paz envolverá tu alma. ¿Por qué? Porque en el estado de pensamiento profundo existe un pasadizo que conduce al reino de Dios. […]

El sentido común pone en acción el pensamiento profundo

Unido al pensamiento profundo, debes desarrollar el sentido común; es decir, el sentido que es común a todas las personas: el sentido intuitivo. […] El sentido común está presente en cada alma, pero pocas personas saben cómo desarrollar la capacidad para aprovechar esa fuente de discernimiento. Necesitas cultivar ese poder mediante el cual se puede conocer el curso adecuado de acción en cualquier circunstancia.

Controla los deseos y el hábito de desperdiciar el tiempo

Por último, a fin de llevarte bien contigo mismo, debes controlar tus deseos. Lo que habitualmente se considera «jolgorio» no es más que un completo despilfarro de energía. No es necesario que nadie mortifique a esas personas, pues se castigan a sí mismas por el desenfreno en que incurren, el cual les ocasiona nerviosismo, ira y malhumor. Nada les aporta gozo, porque se hallan controladas por sus insaciables sentidos. El verdadero maestro es aquel que gobierna sus deseos. Cuando dice noa las tentaciones, es no.Y cuando dicea la acción apropiada, significa sí. […]

La vida es demasiado preciosa para desaprovecharla. Aprende a morar en la conciencia de Dios. Debes permanecer siempre ocupado en Dios y, de ese modo, nada ni nadie te distraerán. Es maravilloso vivir con sencillez. Vivir afianzado en la satisfacción interior constituye un paraíso que desconoces.

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Este artículo consta de una selección de extractos tomados de una charla que Paramahansa Yogananda ofreció en el Templo de Self-Realization Fellowship en Encinitas (California), el 3 de noviembre de 1940, titulada “El arte de congeniar con los demás”, que se halla incluida en la antología El viaje a la iluminación,de Paramahansa Yogananda (Copyright © 1997, Self-Realization Fellowship,Los Ángeles, California, www.yogananda-srf.org). Reimpreso con permiso.

Paramahansa Yogananda (1893-1952), fundador de la organización internacional no lucrativa Self-Realization Fellowship (SRF), es autor del clásico espiritual Autobiografía de un yoguiy ampliamente conocido como el padre del yoga en Occidente. En 2014, se estrenó un galardonado documental sobre su vida, DESPIERTA: La vida de Yogananda.Para más información sobre las enseñanzas de Paramahansa Yogananda y SRF, visite Yogananda-SRF.org.


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