¿Cómo nos afecta la primavera?



A muchas personas el invierno se les hace cuesta arriba y están deseosas de la llegada de la primavera. Con ella, llegan los días más largos, temperaturas agradables, la floración de los árboles… Y aunque estos cambios externos pueden pasar inadvertidos para muchos, lo cierto es que también en nuestro organismo se generan algunas alteraciones, tanto a nivel físico como emocional.

Sin ir más lejos, el aumento de luz a lo largo del día tiene un efecto directo en nuestro cuerpo, ya que algunas hormonas como la dopamina o la oxitocina oscilan según las horas de sol que reciba la retina. Esto se traduce en cambios en el estado de ánimo: según aumenten o disminuyan estas y otras hormonas, las personas estarán más activas, tristes o incluso cansadas. Y en función del estado de ánimo en que nos encontremos, se habla de ‘euforia primaveral’ (cuando estamos eufóricos y activos) o ‘astenia primaveral’ (apáticos y tristes). Bien es cierto que estas alteraciones no duran demasiado, ya que cuando los niveles hormonales vuelvan a equilibrarse, nuestro ánimo también volverá a ser el de antes.

La primavera también acarrea otro contratiempo para algunas personas: la alergia. Al empezar la floración, en el aire se encuentran multitud de partículas de polen, generando molestos síntomas a gran parte de la población. Solo en España, más de 8 millones de personas sufren alergia a diferentes tipos de especies vegetales, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. Estos síntomas pueden ir por ejemplo desde picor de ojos y nariz hasta asma y sinusitis. Un remedio eficaz para frenar estos síntomas es tomar el hongo Agaricus blazei Murrill o Champiñón del Sol. Este hongo, gracias a su composición bioactiva, tiene la capacidad de disminuir los síntomas provocados por la liberación de la histamina en una reacción alérgica (estornudos, picor, etc.).

Tampoco debemos olvidarnos de la parte más superficial del organismo, en cómo afectan las temperaturas más elevadas a la piel. Es necesario protegernos desde el interior, hidratándonos con frecuencia y tomando alimentos frescos. Con el fin de que la piel no se reseque y no se vea perjudicada con el cambio de temperatura, es recomendable protegerla diariamente con un factor adecuado para cada persona.

A pesar de los inconvenientes que pueda traer la llegada de la primavera, es una estación maravillosa para disfrutar del buen tiempo, de la familia y de los amigos.

Hiranyagarba
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