Calma en el cuerpo Otoñal – Invernal



Las horas de luz van reduciéndose.
Enciendo velas para recordar la luz cálida del sol y escojo colores más otoñales para vestirme.
Mi cuerpo animal se retira a su escondrijo en búsqueda de recogimiento y descanso.
Así como baja la temperatura, añoro calditos y legumbres.
Mi mente se mueve como las hojas otoñales, agitadas por el viento …
Todo apunta a una suave caída hacia la tierra, hacia la raíz del Ser.

A pesar de que las demandas laborales y las tareas familiares no cambien con las estaciones, el cuerpo-mente busca la manera de reajustarse a la naturaleza.

Cuando se está más alejado de la naturaleza es fácil obviar los efectos de los cambios de estación sobre el cuerpo-mente, y ante un cansancio inusual pedimos otro café en lugar de reconocer que nuestros biorritmos están unidos a ella. Cuando creamos un espacio de escucha y diálogo con nosotros mismos, podemos reconocer que el cambio de estación requiere ajustes en nuestra alimentación y horas de descanso. Cuando honramos las necesidades del cuerpo animal, nuestra mente, calidad de emociones y conexión con el alma, puede ser mucho más armoniosa.

Muchos estudios nos muestran que, psicológica y físicamente, funcionamos mejor cuando nuestros patrones internos están sincronizados con los ciclos externos y con las horas de luz, marcadas por las estaciones. 

La desconexión de nuestros biorritmos está causada por la introducción de la luz artificial, la regulación de la temperatura en los edificios y más recientemente con el uso de pantallas a todas horas. Nuestro humor y bienestar se ve afectado además de nuestra capacidad de concentración y memoria. Como resultado, nuestro sistema inmune sufre haciéndonos más propensos a gripes y resfriados.

¡Duerme más!

La Dra. Roseanne Armitage, experta en sueño de la Universidad de Michigan, indica que la manera más eficaz de reajustar tu reloj biológico es exponerte a la luz natural en las primeras horas de la mañana. Esto te ayuda a dormir mejor por la noche. Además, es necesario evitar luz fuerte por la noche que incluye el uso de pantallas antes de dormir. Esto coincide con la ciencia del yoga y el Ayurveda, que aconseja prácticas matutinas, con la primera luz del amanecer. El Ayurveda también indica que las horas óptimas para dormir son entre las 22h y las 02h, cuando la energía de Kapha Dosha nos permite digerir mejor las experiencias del día, terminar la digestión y renovar el cuerpo. Así que, en lugar de encender la televisión antes de dormir, prueba con una práctica relajante de yoga para calmar Vata Dosha y ayudarte encontrar un pleno descanso y regeneración. 

¡Nutre tu piel!

El otoño está relacionado con una elevación de Vata Dosha. Vata es el elemento aire, que vemos reflejado en los vientos otoñales e internamente en el torbellino de pensamientos, la sequedad de la piel y en una mayor rigidez de las articulaciones. 

El Ayurveda aconseja nutrir la piel más en esta estación. 

Recomiendo un auto-masaje con aceite de sésamo tras un largo baño caliente con sal marina y unas gotitas de aceite esencial de lavanda. 

¡Desintoxica tu sistema digestivo!

Para purificar el organismo durante este periodo de tiempo recomiendo la limpieza del tracto digestivo con la técnica que llamamos en el yoga Shanka Prakshalana. Si nunca has practicado esta fuerte limpieza en la que combinamos la absorción de varios litros de agua salada con asanas concretas para dirigir el agua hacia el intestino, te recomiendo hacerlo acompañado por tu profesor de yoga. He acompañado a muchas personas en este proceso, comprobando que es un proceso de limpieza física y emocional muy potente (no lo aconsejo a personas con enfermedades del tracto digestivo). 

Si prefieres algo más nutritivo, te sugiero probar la dieta kitcheri durante 10 días. Se trata de un plato delicioso de arroz, porotos mung, verduras, ghee y especias para desintoxicar y armonizar los tres Doshas (las tipologías en Ayurveda). 

¡Una práctica de yoga acorde con la estación!

Recomiendo una práctica de yoga calmante que enraíza el cuerpo y estabiliza la mente durante el otoño. Tu práctica puede incluir yoga restaurativo, yoga nidra, meditación y trataka con vela. Aquí ofrezco unas indicaciones para una practica de Hatha Yoga que calma Vata Dosha.

Asegúrate de calmar tu estado emocional antes de tu práctica, trayendo la atención a la respiración o haciendo sonar un cuenco tibetano para expandir las ondas mentales hacia un nuevo plano vibratorio. A continuación, realiza unos minutos de calentamiento incidiendo en las articulaciones, dando especial atención a la pelvis, la zona lumbar, las caderas y el colon, donde se acumula más energía Vata. 

A la hora de escoger tus asanas, elige posturas sentadas y/o sostenidas en lugar de adoptar una práctica dinámica. Cuando estás nervioso/a y la Vata Dosha está disparada, es difícil concentrarse y por inercia puede resultar más atractiva una practica dinámica. Sin embargo, para encontrar la calma es más favorable enraizarse y lograr la estabilidad de un árbol. De esta manera los pensamientos-hojas pueden caerse a la tierra sin perder el centramiento de tu núcleo-Ser. 

Las flexiones hacia delante (como Paschimottanasana) y las torsiones (como Ardha Matsyendrasana) facilitan la soltura del abdomen y estimulan Apana Vayu – la energía que acompaña la eliminación de residuos tóxicos-. 

Cuando termines tu práctica, realiza una relajación final en Shavasana de al menos 20 minutos con una música calmante. 

Recógete en la cueva de tu interior. Nútrete con los frutos que hayas recogido en las estaciones previas y únete a tus raíces más profundas. Desde ellas volverás a brotar y a expandirte cuando regrese la luz de la primavera …. 

Os deseo feliz otoño – invierno

Namaste 

Harmony Hannigan es fundadora de Nayana Yoga. Vive en la Sierra de Gredos y ofrece retiros y formaciones en la península y Baleares. 

Además, ofrece sesiones personales de forma presencial y online. 

Para más información puedes consultar su página web www.nayanayoga.com


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